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Giacomo Abbondo, Beato
Sacerdote, 9 de febrero


Por: Fabio Arduino | Fuente: santiebeati.it



Sacerdote

En Tronzano Vercellese, en la región de Piamonte, Italia, beato Giacomo Abbondo, sacerdote diocesano que entregó su vida a Dios sirviendo de una manera admirable a los fieles de la parroquia que le fue encomendada ( 1788).

Fecha de beatificación: 11 de junio de 2016 durante el pontificado de S.S. Francisco

Breve Biografía


La de Don Abbondo es la figura de un sacerdote enamorado de Dios, convencido de que el sacerdocio es servir y por ello siempre estaba disponible para sus feligreses.

Don Giacomo Abbondo nació en Salomino, en la comuna de Tronzano Vercellese, en el Piamonte italiano, el 27 de agosto de 1720, fue el segundo de los seis hijos de Carlos Benito y Francisca María Naya. Asistió a la escuela municipal de Tronzano y luego a la escuela secundaria en Vercelli. Sintiéndose llamado al sacerdocio, estudió en el seminario de Vercelli. En este periodo fue tutor para la familia del conde Agostino Benedicto Cusani di Sagliano, alcalde de Vercelli, que tenía siete hijos entre las edades de dos y dieciocho años. Giacomo finalmente recibió la ordenación sacerdotal el 21 de marzo de 1744.

El 31 de octubre de 1748 se graduó en Literatura en la Universidad de Turín, fue nombrado profesor titular de Humanidades de la Escuela Real de Vercelli. Don Giacomo fue párroco de San Miguel en Vercelli, hasta que asumió el cargo de preboste de Tronzano, su tierra natal, donde, según una ley que data de 1435 la elección del párroco la realizaba el jefe de la localidad. Comenzó su ministerio pastoral el 3 de julio de 1757, en el que se lo vio siempre incansable en la cura de las almas que le habían sido encomendadas.



El párroco anterior fue jansenista, entonces Don Abbondo trató de ayudar a sus feligreses a redescubrir la belleza y la bondad de Dios, la oportunidad de conocerlo, para rogarle, para reunirse con Él regularmente en su Palabra y en los sacramentos. Buen predicador, aprovechaba sobre todo el período invernal, cuando hay menos puestos de trabajo en la zona, para reunir a los feligreses en la catequesis y la oración. Amaba y respetaba a los niños, en contra de la mentalidad de la época, admitió dar la Eucaristía a niños desde los diez años de edad. Asistió a los enfermos para que pudieran recibir la Sagrada Comunión de manera frecuente e invitó a todos a acercarse continuamente a los sacramentos.

Don Abbondo visitaba periódicamente a sus feligreses, incluso a los que vivían en granjas y en los pueblos más alejados de la ciudad y para todos ellos era un buen padre y amoroso educador. Consiguió los recursos para el mantenimiento de las trece iglesias de la parroquia, y fue durante su mandato que, en 1766, Monseñor G.P. Solaro GP consagró la iglesia parroquial de Tronzano.

Don Giacomo Abbondo murió el 9 de febrero de 1788, dejando un recuerdo imborrable en la población que continúa venerándolo hasta nuestros días. Sus restos mortales descansan desde 1922 en una capilla de la parroquia de Tronzano, a donde fueron trasladados desde la tumba monumental todavía existe en el cementerio municipal.

La intercesión del Siervo de Dios es atribuido a muchos eventos humanamente inexplicables, ello hizo posible el inicio del proceso de beatificación, mismo que ya tiene fruto ya que el 5 de mayo de 2015 S.S. Francisco autorizó la promulgación del decreto referente a un milagro atribuido a su intercesión.

La ceremonia de beatificación se realizará, Dios mediante, el 11 de junio de 2016.



 





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