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Antimo de Nicomedia y compañeros, Santos
Obispo y Mártir, 24 de abril


Por: Agostino Amore | Fuente: santiebeati.it



Obispo:y Mártir

Martirologio Romano: En Nicomedia, en Bitinia, en lo que hoy es Turquía, san Antimo, obispo, y compañeros, mártires en la persecución bajo el emperador Diocleciano. Antimo, por confesar a Cristo, recibió la gloria del martirio al ser decapitado, y de la multitud de fieles de su grey, unos fueron también decapitados, otros quemados vivos y los restantes llevados a alta mar en pequeñas embarcaciones para ser ahogados ( 303).

Breve Biografía

Fue una de las víctimas de la persecución de Diocleciano. Según la narración de Eusebio, poco después de la promulgación del primer edicto (24 de febrero de 303), ocurrió un incendio en el palacio de Nicomedia, del que se le echó la culpa a los cristianos, quienes fueron en gran número masacrados, quemados vivos o ahogados. Antimo fue decapitado. Sobre su sepulcro, más tarde, el emperador Justiniano edificó una espléndida basílica, rica en mármol y oro. Eusebio no indica el "dies natalis", mientras que en el Martirologio Jeronimiano [1] se lo recuerda el 27 de abril. La fecha varía en otros calendarios orientales, aunque en el Martirologio Siríaco del siglo IV es conmemorado un san Antimo el 24 nisan (abril).

Existe una "Passio" de Antimo, aunque muy legendaria y llena de lugares comunes, atribuida a Simeón Metafraste, según la cual era originario de Nicomedia; desde joven se ejercitó en la virtud, y, consagrado obispo, se aplicó a dar valor a los mártires. Al inicio de la persecución se hallaba predicando en un pueblo, a donde fueron enviados a apresarlo veinte soldados que Antimo convirtió y bautizó. Conducido al tribunal de Maximiano, fue sometido a terribles torturas de las cuales salió siempre ileso, hasta que fue decapitado.

[1] Martirologio Jeronimiano: Gran catálogo de mártires y santos de los tiempos antiguos, apareció en la primera mitad del s. VI. Fue llamado martirologio jeronimiano sin fundamento real en la tradición, para revestirle del peso de la autoridad de San Jerónimo. Es obra de un desconocido que tradujo del griego al latín el martirologio (perdido) que había dado lugar al martirologio Siriaco, y combinó con este texto las depositio romanas y el calendario de África.



 





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