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Lectio Divina

Lectio Divina Doingo de Ramos Ciclo B
Orar con la Sagrada Escritura: Lectio Divina Domingo de Ramos Ciclo B


Por: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds | Fuente: Fraternidad Carmelo Descalzo Seglar



Marcos 14, 1-15. 47

 

1. INVOCA

Prepárate para este encuentro con la Palabra de Dios. El Señor quiere manifestarte su intimidad y su voluntad. Es un tiempo especialísimo en tu vida. ¡Aprovéchalo!
Deja a un lado tus ocupaciones y preocupaciones, temores, ansiedades, miedos... Es necesario que hagas un esfuerzo de recogimiento y concentración, porque lo que vas a hacer merece toda atención.
Ábrete al Espíritu, que está listo para descubrirte la hondura de la Palabra. Invócale, para que tu conciencia esté totalmente dispuesta a su inspiración y acción.

Ora insistentemente con la jaculatoria cantada: Veni, Sancte Spiritus:
Ven, Espíritu Santo,
te abro la puerta,
entra en la celda pequeña
de mi propio corazón,
llena de luz y de fuego mis entrañas,
como un rayo láser opérame
de cataratas,
quema la escoria de mis ojos
que no me deja ver tu luz.
Ven. Jesús prometió
que no nos dejaría huérfanos.
No me dejes solo en esta aventura,
por este sendero.
Quiero que tú seas mi guía y mi aliento,
mi fuego y mi viento, mi fuerza y mi luz.
Te necesito en mi noche
como una gran tea luminosa y ardiente
que me ayude a escudriñar las Escrituras.
Tú que eres viento,
sopla el rescoldo y enciende el fuego.
Que arda la lumbre sin llamas ni calor.
Tengo la vida acostumbrada y aburrida.
Tengo las respuestas rutinarias,
mecánicas, aprendidas.
Tú que eres viento,
enciende la llama que engendra la luz.
Tú que eres viento, empuja mi barquilla
en esta aventura apasionante
de leer tu Palabra,
de encontrar a Dios en la Palabra,
de encontrarme a mí mismo
en la lectura.
Oxigena mi sangre
al ritmo de la Palabra
para que no me muera de aburrimiento.
Sopla fuerte, limpia el polvo,
llévate lejos todas las hojas secas
y todas las flores marchitas
de mi propio corazón.
Ven, Espíritu Santo,
acompáñame en esta aventura
y que se renueve la cara de mi vida
ante el espejo de tu Palabra.
Agua, fuego, viento, luz.
Ven, Espíritu Santo. Amén.
(A. Somoza)



 

2. LEE LA PALABRA DE DIOS (Marcos 14, 1-15. 47) (Qué dice la Palabra de Dios)

Contexto bíblico

JESÚS ESTÁ YA DISPUESTO A ENTREGARSE EN MANOS DE LOS HOMBRES.
Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos, es una narración sobria,  concentrada donde los acontecimientos hablan por sí mismos, mientras el Protagonista calla. Jesús se nos muestra como verdadero hombre, en Getsemaní, donde se postró en tierra y rogaba que, de ser posible, no tuviera que pasar por esa hora, en un gesto de súplica y abandono. Como verdadero Hijo de Dios, puede invocar a Dios, el Altísimo, con el apelativo de Abba, papá... Tras la repetida oración tiene lugar la dolorosa entrega a la voluntad del Padre. Jesús está ya dispuesto a entregarse en manos de los hombres.

Ante éstos no tiene más palabras que las que declaran su identidad, causando su condena como blasfemo  y subversivo. En el relato observamos el clamor de las muchas voces que lo acusan, se burlan, reniegan y gritan "¡Crucifíquenlo!", en el  más impresionante  silencio de Jesús, que en el momento supremo se convierte en un fuerte grito, oración acongojada al Padre, entrega total. El Hijo de Dios atraviesa los umbrales de la muerte.

LA FIESTA DE LA PASCUA Y DE LOS PANES ÁCIMOS
En este relato el Evangelio de Marcos, precisa que la Pascua, y manifiesta para los lectores gentiles que era la de los “Ácimos,” así llamada porque en toda la semana se comía pan sin levadura, se iba a celebrar “después de dos días.” Se está, pues, en el 12 del mes de Nisán, antes de la puesta del sol, ya que el 14, al ponerse el sol era ya el 15. A no ser que Marcos, escribiendo para étnico-cristianos, tome los días conforme al cómputo solar de media noche. El prestigio de Cristo les ponía temor de apoderarse de los días festivos, públicamente, ya que con los galileos en Jerusalén para la Pascua había peligro de alborotos y de intervenciones de Roma.

UNA MUJER DERRAMÓ EL PERFUME SOBRE LA CABEZA DE JESÚS
Jesús estaba en Betania, comiendo en casa de simón el leproso y una mujer derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús y, algunos de los que estaban allí se indignaron. Según el Evangelio de Mateo, estos indignados fueron los discípulos, según el Evangelio de San Juan fue Judas,

En muchos comentarios que se leen sobre esto de la unción en la cabeza que relata San Marcos, (también Mateo), pudiera ser un indicio evocador de la dignidad real de Cristo. Es algo que no podemos decir si esto es cierto, por el contario, en los relatos de Lucas y Juan, esta unción es en los pies del Señor, no obstante, podríamos pensar que fue en la cabeza y en los pies. En todo caso, ungir la cabeza era una práctica  común, pero la unción de los pies era desconocida.



La actitud de esta mujer, que en Juan es María Magdalena, debe haber causado asombro no solo de los anfitriones, también de lo invitados, que  seguramente al verla se estaban escandalizando, y muy asombrados por el comportamiento  tan respetuoso y amoroso de Jesús con ella y María, demostró la delicadeza de su amor al Maestro.

LA TRAICIÓN DE JUDAS ISCARIOTE
El relato no es muy coloreado, tal como está narrada la escena, parece que Judas va a los sanedritas a denunciarle, aunque, más que por celo, por ponerse a cubierto de los peligros por ser discípulo, y que ellos le “prometieron darle dinero.” Al leer los otros Evangelios, esta operación fue una verdadera venta, tal es así, que lo pone en la humillación de fijarla en 30 siclos del templo, este era el precio de la venta de un esclavo. ¿Qué  motivos tuvo Judas?, me parece que los evangelistas proponen solo la avaricia. Hay comentarios que insinúan que Judas pensaba en Cristo como un Mesías nacionalista e incluso se dice hubiese pertenecido al partido de los ”zelotes,” que ran exaltados nacionalistas. Y que el, al ver el giro del mesianismo espiritual de Cristo, se hubiese desilusionado, entonces por prevenirse de haber sido discípulo del Señor, hubiese llegado a su traición. Según san Juan, Judas que andaba en malos pasos con relación a Cristo con éste relato: “¿No os he elegido yo a vosotros, los Doce? Y uno de vosotros es un diablo. Hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote, porque éste le iba a entregar, uno de los Doce. (Juan (SBJ) 6, 70-71)

JESÚS LES HABÍA DICHO QUE PREPARAN LA PASCUA
Los discípulos dijeron a Jesús: ¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual? Él envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: Vayan a la ciudad; allí se encontrarán con un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo, y díganle al dueño de la casa donde entre: El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, en la que voy a comer el cordero pascual con mis discípulos?

San Marcos, al decir que esta preparación va a hacerse el “primer día de los Ácimos,” matiza para los lectores gentiles, que es “cuando se sacrificaba la Pascua.” Esto ocurre el 14 de Nisán, ya que desde el mediodía se comía pan ácimo por precaución de transgresión legal, y en el uso vulgar de esta época venía a llamarse día de los Ácimos también este día previo. No obstante, a diferencia de Mateo, que lo presenta más indefinido, destaca que Cristo los envió a Jerusalén, y que al llegar les “saldrá al encuentro un hombre con un cántaro de agua.” Les manda seguirle, y, donde entre, que le digan al dueño que él desea celebrar en su casa la Pascua con sus discípulos, que son los apóstoles. No se sabe, lo que hay solo son conjeturas, puede tratarse de un amigo o discípulo de los que tenía en Jerusalén, y que incluso le hubiese invitado a celebrar la Pascua en su casa. Marcos no dice a quien envió, pero Lucas, al escribir este relato, dice que Jesús y envió a Pedro y a Juan,  (Lucas (SBJ) 22,  6-8)
 

UNO DE USTEDES ME ENTREGARÁ, UNO QUE COME CONMIGO.
Al atardecer, Jesús llegó con los Doce. Y mientras estaban comiendo, dijo: Les aseguro que uno de ustedes me entregará, uno que come conmigo.

Marcos no omite la gravedad de la acusación de Jesús, quien anuncia la traición, pero no dice quien es el traidor, como lo hace Mateo, pues cuando Judas hace la pregunta Jesús le da una respuesta afirmativa. En san Juan, se explicita que es Judas. Es decir marcos es más impersonal: la denuncia se hace dando como sola referencia que es “uno de los Doce, el que moja conmigo en el plato.” Y luego la sentencia de Jesús es escalofriante para quien lo traiciona, ¡Ay de aquél por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!


ESTO ES MI CUERPO. ÉSTA ES MI SANGRE, LA SANGRE DE LA ALIANZA.
La Institución de la Eucaristía, merece algunos puntos de comparación con san Lucas y san Pablo, ya que en el relato de San Marco, encontramos algunas diferencias, esto es que en San Marcos se relata: “Mientras comían, Jesús tomó el pan”, y en Lucas: “después de haber comido.”  Puede ser porque Lucas precisa el momento; fue después de haber terminado la cena estricta, comiéndose el cordero pascual, pero continuándose con los ritos de la cena. Ahora, como el estilo de Marcos es más sobrio, sólo dicen que se celebró durante ella, sin más precisiones. En cambio, al relatar la consagración del cáliz, Marcos tiene una redacción singular; “tomó una copa, dio gracias y se la entregó, y todos bebieron de ella”, Y después de esto consagra su sangre. “Ésta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza”, Así, desea hacer ver que todos bebieron de aquel único cáliz consagrado. Que se derrama por muchos”.  Luego Jesús les dice; “Les aseguro que no beberé más del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios.” Esta es una frase “escatológica” de reunirse con ellos en la etapa celeste del reino, representada, en el medio ambiente, bajo el símbolo de un banquete. La conciencia de Cristo es clara en toda esta tragedia.

TODOS USTEDES SE VAN A ESCANDALIZAR
Después del canto de los Salmos, salieron hacia el monte de los Olivos. Y Jesús les dijo: Todos ustedes se van a escandalizar, es una triste predicción, la que hace el Señor para todos sus discípulos, y luego  le hace otra a su íntimo amigo Pedro cuando le dice; Aunque todos se escandalicen, yo no me escandalizaré. Entonces Jesús le respondió: Te aseguro que hoy, esta misma noche, antes que cante el gallo por segunda vez, me habrás negado tres veces.

Marco nos da a comprender que estas dos predicciones las hace después de “salir” del Cenáculo camino de Getsemaní. Pero por la forma introductoria utiliza, un tácito “entonces,” de su estilo de introducción literaria más que cronológica de ideas. Según Lucas y Juan, estas predicciones debieron de ser hechas en el Cenáculo, en momentos distintos, y acopladas aquí en un contexto lógico.

Luego, Marcos, acusa muy claramente las tres negaciones de Pedro antes que el gallo cante dos veces. Pedro habrá de recordar tristemente luego esta predicción porque le había asegurado;”Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré”.


GETSEMANÍ
Llegaron a una propiedad llamada Getsemaní, y Jesús dijo a sus discípulos: Quédense aquí, mientras yo voy a orar.

Esta es una escena muy angustiosa. Marcos nos destaca el deseo de Jesús, que pase de El aquel cáliz, que pase aquella “hora.” Es un tema constantemente destacado en el evangelio de san Juan la “hora” mesiánica de la muerte redentora. Acaso con la alusión a esta hora quiere Marcos enlazar con el tema de san Juan que es la “hora” de la gran lucha satánica contra Cristo: “Viene el príncipe de este mundo” (Jn 14:30).

Según Marcos, Jesús comenzó a sentir temor y a angustiarse. Es un misterio este temor del Señor, Es un temor muy  nuestro, Jesús es como nosotros.
ABBÁ

Y el relato sigue; Y adelantándose un poco, se postró en tierra y rogaba que, de ser posible, no tuviera que pasar por esa hora. Y decía: Abbá,  Padre todo te es posible: aleja de mí este cáliz, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya. Observamos que Marcos, conserva en la oración de Cristo el término aramaico Abbá, “Padre.” Generalmente se admite que el término griego de “Padre” es una traducción para los lectores étnico-cristianos. Sería más lógico pensar que la frase aramaica Abba fuese la equivalente al “Padre mío” que recoge Mateo. Pero los judíos oraban a Dios en aramaico diciendo: Abbí, Padre mío, y, en cambio usaban Abba para el padre carnal. Por otra parte, aparece la forma Abba, “Padre,” en las epístolas de San Pablo (Rom 8:15; Gal 4:6).


JESÚS ES ARRESTADO
Jesús estaba hablando todavía con sus discípulos, cuando se presentó Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo con espadas y palos, enviado por los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos. El traidor les había dado esta señal: Es aquél a quien voy a besar. Deténganlo y llévenlo bien custodiado. Apenas llegó, se le acercó y le dijo: Maestro. Y lo besó

Como detalle singular, Marcos explica que Judas, al dar la contraseña a los soldados, no sólo dice  “deténgalo” sino que da orden de que lo conduzcan  “bien custodiado”, es decir con firmeza, esto puede ser por el temor que pudiese evitar el arresto con sus milagros, del cual seguramente Judas había en otras ocasiones sido testigo.

Otro detalle es el relato que; “Lo seguía un joven, envuelto solamente con una sábana, y lo sujetaron; pero él, dejando la sábana, se escapó desnudo.”  La palabra “desnudo” indica a veces una persona muy ligeramente vestida. Conforme a costumbres de la época, se trataría de una persona que vivía cerca y al oír lo insólito de la escena, se despertó y salió a ver el suceso. El hecho de que “seguía” al piquete sugiere que se trata de alguien muy interesado por la suerte de Cristo. También, el de tener sobre sí una “sábana” hace ver que se trata de persona de cierta calidad, ya que los pobres sólo tenían su túnica.
 

EL SANEDRÍN
Marcos  relata el proceso “nocturno” del sanedrín contra Cristo. Cita las tres partes componentes del sanedrín. “allí se reunieron todos los sumos sacerdotes, los ancianos y los escribas” Con ello quiere indicar bien las responsabilidad global del mismo. Se percibe el enfoque cristiano contra el judaísmo.

Jesús permanecía en silencio y no respondía nada. El Sumo Sacerdote lo interrogó preguntando; “¿Eres el Mesías, el Hijo del Dios bendito?, Jesús respondió: Sí, yo lo soy: y ustedes verán ‘al Hijo del hombre sentarse a la derecha del Todopoderoso y venir entre las nubes del cielo’.


LAS NEGACIONES DE PEDRO
Mientras Pedro estaba abajo, en el patio, llegó una de las sirvientas del Sumo Sacerdote y, al ver a Pedro junto al fuego, lo miró fijamente y le dijo: Tú también estabas con Jesús, el Nazareno. Él lo negó, diciendo: No sé nada; no entiendo de qué estás hablando.       Se comprende la primera negación fue en el “atrio,” y, terminada, salió afuera, pues dice que lo negó en el patio y después en “vestíbulo.”  También Marcos recoge el arrepentimiento de Pedro con una frase discutida, no obstante; Pedro recordó las palabras que Jesús le había dicho: Antes que cante el gallo por segunda vez, tú me habrás negado tres veces. Y se puso a llorar. Esto refleja el tremendo dolor de Pedro por sus caídas. Esté “romper a llorar” debió de suceder fuera, pues no parece oportuno lo hiciese ante aquellas gentes hostiles.
 
CRISTO ANTE PILATO
En cuanto amaneció, los sumos sacerdotes se reunieron en Consejo con los ancianos, los escribas y todo el Sanedrín. “Y después de atar a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato. Éste lo interrogó”

El proceso es presentado a Pilato sólo bajo el aspecto político de un competidor del Cesar, al hacerse el Rey Mesías. Marcos omite, como Mateo y Juan el envío a Antipas. También Marcos elimina la escena de burla de los soldados para darle una mayor extensión, aunque fue antes de la condena. Esto sucede dentro del atrio, y precisamente que “es el pretorio.”

Pilatos pregunta; “Eres tú el rey de los judíos? Jesús le respondió: Tú lo dices. Los sumos sacerdotes multiplicaban las acusaciones contra él. Pilato lo interrogó nuevamente: ¿No respondes nada? ¡Mira de todo lo que te acusan! Pero Jesús ya no respondió a nada más, y esto dejó muy admirado a Pilato.

CAMINO A LA CRUCIFIXIÓN
Pilato, para contentar a la multitud, puso en libertad al asesino llamado Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.

San Marcos en su narración de la Vía Dolorosa de la crucifixión tiene algunos elementos propios. Precisa que Simón de Cirene era “el padre de Alejandro y de Rufo.” Probablemente eran cristianos bien conocidos en la comunidad cristiana, precisamente por el servicio prestado por su padre a Cristo, y se los destaca así honoríficamente. San Pablo, escribiendo a los romanos, saluda a un tal Rufo; acaso pueda ser este mismo l.

San Marcos, cita con exactitud un hecho que a Jesús, le ofrecieron  vino mezclado con mirra, pero él no lo tomó. Era creencia que esta mezcla de vino y mirra tenía un valor narcótico, y por piedad se lo daban a los que iban a crucificar, para insensibilizarlos un tanto. Lo ofrecían las gentes principales de Israel, pero, en su defecto, era la comunidad, las autoridades judías — Pilato respetaba la “costumbre” — las que debían ofrecerlo. Pero Cristo no lo aceptó.
 

DOS LADRONES CON CRISTO
“El rey de los judíos”. Con él crucificaron a dos bandidos, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Y decían; “Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo”. Como Mateo, supone que los dos ladrones insultaban a Cristo, cuando era sólo uno, como dice Lucas.

Se piensa que Marcos ve en la crucifixión de los dos ladrones con Cristo el cumplimiento de una profecía de Isaías, “Por las fatigas de su alma, verá luz, se saciará. Por su conocimiento justificará mi Siervo a muchos y las culpas de ellos él soportará. Por eso le daré su parte entre los grandes y con poderosos repartirá despojos, ya que indefenso se entregó a la muerte y con los rebeldes fue contado, cuando él llevó el pecado de muchos, e intercedió por los rebeldes. (Isaías (SBJ) 53, 11-12).En todo caso algunos piensas que esto es dudoso.

LA MUERTE DE CRISTO
Entonces Jesús, dando un gran grito, expiró. Observamos que Marcos con una simplicidad absoluta narra la muerte de Cristo. También comenta la rotura del velo y del templo y  como un centurión proclama la inocencia de Cristo.; “El velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo. Al verlo expirar así, el centurión que estaba frente a él, exclamó: ¡Verdaderamente, este hombre era Hijo de Dios! Marcos pone en la boca del centurión lo que era ya creencia clara cristiana, la filiación divina de Cristo, lema con que comienza ya su evangelio.

Otro detalle, es que Marcos dice que; “Había también allí algunas mujeres que miraban de lejos mujeres que, “estando en Galilea, le servían y seguían, citando expresamente las mismas; “María Magdalena, María, la madre de Santiago el menor y de José, y Salomé”


LA SEPULTURA DE CRISTO
Era día de Preparación, es decir, vísperas de sábado. Por eso, al atardecer, José de Arimatea –miembro notable del Sanedrín, que también esperaba el Reino de Dios tuvo la audacia de presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato se asombró de que ya hubiera muerto; hizo llamar al centurión y le preguntó si hacía mucho que había muerto. Informado por el centurión, entregó el cadáver a José. Éste compró una sábana, bajó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en ella y lo depositó en un sepulcro cavado en la roca. Después hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.

Se está en preparación de la Pascua. Mientras José de Arimatea es presentado en Mateo como “un hombre rico,” con lo que quiere indicar su influencia social, Marcos lo presenta como; “miembro notable del Sanedrín”. Mateo asegura que: “se había hecho también discípulo de Jesús.  (Mateo (SBJ) 27, 57), no obstante aquí Marcos que era de los que esperaban a Cristo “viniendo en su reino” para instaurarlo triunfalmente.

Marcos destaca que Pilato se asombró de que ya hubiera muerto; hizo llamar al centurión y le preguntó si hacía mucho que había muerto. Se “maravilló” de que hubiese muerto tan pronto, ya que los crucificados dejados en la cruz al uso romano podían estar vivos hasta tres días en la cruz.

3. MEDITA (Qué me/nos dice la Palabra de Dios)

LA LITURGIA DE HOY ABRE LAS CELEBRACIONES PASCUALES.

Nos encontramos entre la muchedumbre que acude festiva a la entrada de Jesús en la ciudad santa y se nos invita a continuación a escuchar la dolorosa pasión que en Marcos da la definitiva respuesta a la pregunta que atraviesa todo el Evangelio: ¿quién es Jesús?. Y también nosotros debemos ahora pronunciarnos a su favor con verdad y franqueza para no pasar -como hizo la muchedumbre- del hosanna al crucifige. Debemos preguntarnos si de verdad también nosotros estamos dispuestos a afrontar con el Maestro y nuestro Señor el camino del amor. Es una senda que se manifiesta, en su aparente debilidad e inutilidad, en un abandono incondicionado a la voluntad del Padre. Si los discípulos de entonces, que habían palpado el Verbo de la vida, que habían hundido en sus ojos la mirada, no lo han comprendido, sino que abandonaron y traicionaron a Jesús, ¿cómo podremos nosotros presumir de ser fieles, engatusados como estamos por mil sirenas que nos ofrecen una felicidad efímera?

¿Osaremos tener la mirada fija en Jesús, por lo menos en estos días santos, para no dar una mano al que trata de asfixiar al amor? Sólo a los pies de la cruz podrá renacer en nosotros una fe más madura en Jesús verdadero hombre y verdadero Dios, un Dios tan enamorado de su criatura que acepta morir por amor. Nuestra vida necesita esta fe para crear la novedad de gestos que sólo el amor humilde sabe inventar, y para transfigurar la trivialidad cotidiana en una maravillosa epifanía del Reino de Dios que está en medio de nosotros. .... (Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.)

4. ORA (Qué le respondo al Señor)

Concédenos, Señor, la gracia de vivir este tiempo en un profundo recogimiento interior. Que hasta en los compromisos diarios de nuestro trabajo permanezca viva en nosotros la memoria de tu santísima pasión. Dispón tú mismo nuestro corazón para que acoja cualquier experiencia dolorosa, nuestra o de nuestros seres queridos, como una ocasión privilegiada de unirnos a ti, que has querido salvarnos a precio de tu sangre.Sólo cuando aceptemos cargar con el dolor de otros, como tú has asumido el nuestro, podremos celebrar de verdad tu pascua y convertirnos en signos de esperanza para tantos hermanos nuestros que esperan nuestra ayuda, nuestro sostén y nuestro aliento.

5. CONTEMPLA

Hoy se nos invita a contemplar la belleza del Rey. Sólo contempla y mira con provecho para su propia alma al verdadero rey, que es Cristo, quien le somete la inteligencia y ama sinceramente, con afecto devoto, su bondad e inefable clemencia; y quien además le imita, asimilando su humildad y su voluntario envilecimiento. En este día, el Rey de reyes, Cristo, mostró su profunda humildad para que la imitásemos, cuando entró en Jerusalén sobre una borrica, no un caballo enjaezado. Mostró su benignidad cuando, aun siendo emperador y señor de los ejércitos celestes, se dignó ser rey y jefe de un grupo de frágiles vagabundos. De todo esto se habla en Zacarías: "¡Alégrate, hija de Sión; salta de júbilo, hija de Jerusalén!".       

6. ACTÚA

Repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: "Lo mismo que muchos se horrorizaban al verlo, así asombrará a muchos pueblos" (Is 52,14s).

 

 



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