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Casa de Cuna Conchita
Proteger la vida desde su inicio, atendiendo a la mujer con un embarazo no deseado, además de velar por el recién nacido, brindándole a él y al matrimonio sin hijos la opción de la adopción


Por: christusmuguerza | Fuente: http://www.christusmuguerza.com.mx/casa-cuna/



El 26 de Abril de 1937 en la residencia de Don Adolfo Zambrano, en Monterrey, la tranquila monotonía de lo cotidiano sufrió una conmoción al recibir anónimamente a una niña recién nacida. Doña Rosario Garza Sada de Zambrano decidió de inmediato que se le hiciese un examen médico, el cual reportó que estaba débil y con problemas de desarrollo. Internada en el Hospital Muguerza, mientras tanto Doña Rosario intentó sin éxito localizar a la madre, y al no lograrlo procuró que algún matrimonio se interesase en adoptar a la niña, pero no encontró respuesta.

El matrimonio Zambrano, entonces entendió el llamado y asumió la responsabilidad. Adoptaron a la niña que fue bautizada como María Concepción y llamada cariñosamente “Conchita”.

Nueve meses después, integrada plenamente en el amor de sus padres y hermanos, Conchita murió. La tragedia amplió la generosidad de la madre que libremente decidió serlo y Doña Rosario canalizó su dolor hacia los otros seres que padecían la soledad del abandono paterno. El 8 de Diciembre de 1940 fundó una modesta casa de cuna a la que dio el nombre de Conchita y que sería el origen de la organización Conchita.

En la falda oriente del Cerro del Obispado, en una zona suburbana del Monterrey de la década de los años treinta, se encontraba desocupada y ya deteriorada una vieja casona donde había funcionado desde principios de siglo el Hospital San Salvador; ahí se instaló la casa de cuna con la intención de recoger a niños sin padres pero la misma noche de su apertura un nuevo acontecimiento engrandeció su destino; solo una enfermera hacia guardia y se presentó una mujer humilde próxima a dar a luz solicitado la atendiesen. “Sentí que la presencia de la mujer era providencial” recordaba Doña Rosario, así que la aceptó. El nacimiento decidió el nuevo horizonte de la generosidad: Conchita también sería Maternidad.

Fue hasta mediados de la década de los cuarenta cuando se contó con quirófanos y se tuvo equipo más moderno para atender a las madres y los recién nacidos; también se organizaron formalmente los departamentos de apoyo como farmacia, nutrición, almacén, lavandería, ropería, costura. Se construyó un pabellón para clientes que pudiesen pagar el servicio. Después fueron agregados el banco de sangre, laboratorio clínico y rayos X. La Casa de Cuna continúo su crecimiento.

En 1947, para integrar el servicio, se creó la Escuela de Enfermería.

Recibir niños sin padres y atender mujeres necesitadas en el embarazo y en la hora del parto exige grandes recursos financieros; para ayudar a soportar esta carga, aunque fuese de manera parcial, en 1974 se construyó el Hospital adjunto a las instalaciones iniciales.

Casa de Cuna, Maternidad, Hospital y Escuela han evolucionado con el desarrollo y las exigencias del cuidado de la salud. Lo único que no cambia es el espíritu humanitario que dio origen a la organización.

Nuestra misión

Proteger la vida desde su inicio, atendiendo a la mujer con un embarazo no deseado, además de velar por el recién nacido, brindándole a él y al matrimonio sin hijos la opción de la adopción.

Nuestra visión

Ser la institución ideal en el apoyo a la mujer con un embarazo no deseado. Tener en nuestra custodia al mayor número de niños, para ser dados en adopción al matrimonio previamente seleccionado.

Visita su página web en: http://www.casacunaconchita.com/

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