Menu



Tiempo Ordinario

La Transfiguración
Marcos 9, 2-13. Tiempo Ordinario. La felicidad que da la experiencia de Cristo no puede compararse a la felicidad pasajera.


Por: Carlos Arturo Elizondo | Fuente: Catholic.net



Del santo Evangelio según san
Marcos 9, 2-13.


En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, ¡qué bien se está aquí hagamos tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»; - pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados -. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle».. Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos observaron esta recomendación, discutiendo entre sí qué era eso de «resucitar de entre los muertos». Y le preguntaban: «¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?» Él les contestó: «Elías vendrá primero y restablecerá todo; mas, ¿cómo está escrito del Hijo del hombre que sufrirá mucho y que será despreciado? Pues bien, yo os digo: Elías ha venido ya y han hecho con él cuanto han querido, según estaba escrito de él».


Reflexión:


Hemos llegado a uno de los pasajes donde Cristo nos muestra más claramente a través de sus discípulos la gloria que había recibido de su Padre. Seis días después de hablar de esta gloria, Jesús va a mostrar a sus más íntimos amigos un anticipo de esta gloria con la que volverá al final de los tiempos. Este momento será para los suyos una confirmación más de la fe antes de los acontecimientos de su Pasión y muerte. De igual manera Cristo al regalarnos las circunstancias favorables, nos alienta a permanecer fieles ante las dificultades de la vida.

La felicidad que da la experiencia de Cristo no puede compararse a la felicidad pasajera. Tanta es la fuerza sentida por los discípulos que hace exclamar al mismo Pedro “que bien se está aquí” y, olvidándose de sí mismo, se ofrecerá para albergar a Moisés, Elías y a Jesús edificando tres tiendas.

Si bien los discípulos no comprendieron en el momento el significado de la transfiguración, después lo iban a comprender mejor hasta tal punto de dar su vida por Él ¿Tú qué vas a hacer por Él hoy?

 

 


La Transfiguración de Jesús Un poco de historia.

 

 



Artículo patrocinado.

Gracias a nuestros bienhechores y su generosa ayuda, hacemos posible la publicación de este artículo.

¡Dona Aquí!






Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |

Another one window

Hello!