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Tema VIII: Firme y Cercano a la Vez

Tema VIII: Firme y Cercano a la Vez
Son inflexibles y "duros" en la preservación de los valores, pero al mismo tiempo se preocupan profundamente por su gente.


Por: P. Juan Antonio Torres, L.C. | Fuente: Catholic.net



Una de las funciones más difíciles en la vida es ejercer el liderazgo. La capacidad de mando y de dirección es un arte muy sofisticado, sólo apto para personas muy hábiles.

Por ello, hay tanta escasez de verdaderos dirigentes. Es lo que más busca cualquier tipo de organización.

Los papás, además de necesitar también una buena dosis de capacidad directiva, tienen la misión de ayudar a sus hijos a adquirir y desarrollar este arte, imprescindible en el mundo de hoy.

Los auténticos líderes son aquellos que logran reunir dos elementos aparentemente opuestos

Son inflexibles y "duros" en la preservación de los valores, pero al mismo tiempo se preocupan profundamente por su gente.

En síntesis, podríamos decir que los grandes líderes, los mejores directivos, reúnen dos cualidades contrastantes; dos elementos que dan a su personalidad una atracción magnética irresistible, e inspiran admiración en quienes dependen de ellos.

Se trata precisamente del equilibrio entre la intransigencia en la conservación de una serie de valores, por una parte, y la cercanía y respeto por cada persona, por otra. Esa es la fórmula mágica del liderazgo.

Es un equilibrio difícil, pero posible.

El papá y la mamá son los primeros líderes que nos encontramos al llegar a este mundo. El tipo de liderazgo que ellos ejercen sobre sus hijos, les influirá notablemente a lo largo de su vida.

Según algunos estudiosos, la generación actual de padres de familia es una generación de padres consentidores. Se caracteriza por sobreproteger y sobre-consentir a los hijos.

Esta generación fue educada, a su vez, por padres muy tradicionales, intransigentes y duros; así que fue la primera en decir "basta"; "a los hijos hay que quererlos, amarlos y respetarlos". Y les dieron demasiado a los hijos. Son los padres consentidores, les dan demasiado. Y entonces están creando una nueva generación de niños inútiles, que siguen siendo niños hasta los 30 años...

Esta nueva generación de hijos está acostumbrada a gastar con lo que les da la familia sin ningún sentido de responsabilidad.

Un estudio realizado por la Universidad Brigham Young, de Estados Unidos, llegó a las siguientes conclusiones a partir de 5000 encuestas con muchachos de 12 a 19 años, que se publicó en el número de julio de 2010 del Journal of Studieson Alcohol and Drugs (http://www.jsad.com).

Si los padres son estrictos pero a la vez cercanos y cálidos, los adolescentes beben menos. Los que tienen padres estrictos y fríos, o cercanos pero permisivos, abusan más del alcohol. Si los padres son estrictos en horarios y normas de casa, pero la relación con sus hijos es fría o meramente autoritaria, los muchachos tendrán mayor riesgo de abusar del alcohol.

De hecho, el riesgo será más del doble. Lo mismo sucede si los padres son cercanos, afables y tratables... pero no ponen límites a sus hijos y no se muestran estrictos con los horarios o las normas de casa: los muchachos los "torearán" y abusarán del alcohol. Con estos padres, el riesgo de abusar del alcohol se triplica.

La fórmula ideal es ser estricto con las normas y horarios de la familia, y asegurarse de que el joven rinde cuentas de dónde va y con quién, pero manteniéndose cálido, afable y acogedor en el trato con el adolescente.

El estudio demuestra por primera vez que la actitud de los padres es importantísima para evitar que los jóvenes abusen del alcohol. Además, el estudio muestra que aquellos jóvenes que tienen padres a la vez estrictos y cálidos también suelen tener amigos que beben poco o moderadamente.

"Los padres necesitan combinar una relación cálida, amorosa, con sus hijos y, al mismo tiempo, saber bien cómo pasan el tiempo sus hijos fuera de casa", concluye Hoffman. Es lo que en inglés se llama "accountability", es decir, "rendir cuentas".

La fórmula mágica del liderazgo es la aplicación práctica del principio "suave en la forma pero firme en lo esencial".

Sugerencias de acción:

La sana costumbre de hacer una breve oración al momento de levantarse de la cama en la mañana o al irse a dormir en la noche es uno de los regalos más preciosos que se pueden dar a los hijos; un regalo que los acompañará por el resto de su vida.

Esas plegarias sencillas y pegajosas serán para ellos como esa diminuta luz que ilumina el cuarto en la noche. En los momentos de oscuridad y turbación del camino de su vida, para muchos será su única tabla de salvación que les librará de caer en la desesperación.

Y no digamos la santa misa dominical o el rezo del santo rosario; son hábitos que marcan una sólida jerarquía de valores. En domingo, primero la misa y luego el fútbol...

Los límites tiene que ser reales: el castigo o el premio tiene que cumplirse; de lo contrario se pierde autoridad y los valores pierden significado. Si la mamá dice algo, el papá la tiene que apoyar. Por ejemplo, si el hijo llega tarde, al día siguiente ya no se le dará permiso de salir con los amigos, como se le había advertido.

Si no quiere colaborar en las tareas de la casa, la mamá tiene que ponerse firme y no dejarlo salir con los amigos hasta que termine su responsabilidad.

Pero también hay que saber convivir con los defectos y deficiencias de los hijos cuando son debidos a la inadvertencia o por debilidad. "Un error es el que se comete dos veces".

Los papás muy regañones hacen imposible el diálogo y generan un clima de desconfianza. Los gritos continuos, los arrebatos de ira, los insultos... generan temor, distancia, frialdad, desconfianza; el hijo nunca podrá expresar el propio punto de vista. Sentirá siempre frialdad y distancia ante cualquier tipo de autoridad.

Esa desconfianza generará inhibición en el niño para desarrollar sus propios talentos y capacidades; crecerá con complejo de inutilidad, baja autoestima y frustración.

Con papás demasiado impositivos el niño hace las cosas porque le ven; pero si no le ven, sí las hace. Formará el hábito de la insinceridad, la mentira y el engaño. A la primera oportunidad intentará romper esa camisa de fuerza opresiva. Pero lo peor es que ese niño crecerá sin convicciones interiores, sin principios-guía que darán orientación a sus decisiones futuras. Será presa fácil para las pandillas y la delincuencia.

Es importante pedir al adolescente dónde va a estar por si le pasa algo; no solamente por principio de dependencia, sino simplemente porque somos una familia y debemos saber dónde andamos todos por si nos ocurre algo.

Finalmente es extraordinariamente necesario generar un clima de confianza en el hogar para que los hijos cuenten con sus papás para todo y en cualquier momento. Que tengan claro que sus papás están para ayudarlos, pase lo que pase. Que sean francos y transparentes con ellos.


(Ejercicio)

Ver y comentar video:

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(Lectura para los hijos)


El buen samaritano
Evangelio según san Lucas, 10, 29-37

Un letrado preguntó a Jesús: «Y ¿quién es mi prójimo?»

Jesús respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo.

Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión; y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: "Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva." ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?» El dijo: «El que practicó la misericordia con él». Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo».


Preguntas de reflexión que debes responder en los foros del curso

1. Describe las principales características de liderazgo que tú crees que nos enseña Jesús.

2. ¿Crees que él vivió el principio de “firme y cercano” a la vez? ¿Cómo?

3. Comenta brevemente las lecciones que te deja la parábola del buen samaritano. ¿Cómo puedo aplicarla en mi responsabilidad como educador de mis hijos?


Para ver el video de esta lección da click en el siguiente enlace






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