Menu



La integración social de los jóvenes
La integración social de los jóvenes
La frontera como lugar donde se encuentran dos mundos, dos formas de entender y vivir la vida, nos remite a otro perfil de la juventud actual: su grado de integración y de responsabilidad en los asuntos y acontecimientos actuales.


Por: Felipe Santos |




La frontera como lugar donde se encuentran dos mundos, dos formas de entender y vivir la vida, nos remite a otro perfil de la juventud actual: su grado de integración y de responsabilidad en los asuntos y acontecimientos actuales.



1.- ¿Autónomos o dependientes?


La expresión está a la vuelta de la esquina, en boca de muchos adolescentes y jóvenes: Yo hago lo que quiero... Dejando aparte lo que esta expresión tiene de rabieta ocasional, autoafirmación o refuerzo de una identidad todavía poco definida, sí refleja el deseo de distanciarse de una visión heterónoma de la vida y de las influencias que implica todo proceso de socialización.



Tradicionalmente se ha hablado de la emancipación los jóvenes en función de la capacidad de tener recursos económicos propios, lo que les permitía dejar el ámbito familiar. En una época posmoderna, los parámetros económicos ya no determinan directamente el acceso al mundo adulto; viene siendo una constante sociológica la permanencia de los hijos en casa paterna aunque sean suficientes económicamente,



Por ello, más que emancipación, habrá que hablar de autonomía: Cada vez los jóvenes son más autónomos en el uso del propio tiempo, en el tipo concreto de relaciones extra e intra familiares, en las costumbres y hábitos cotidianos y, sobre todo en los modos de asumir y vincularse al ambiente social. Una autonomía asociada a „a una frescura de espíritu, a la búsqueda de lo inmediato y auténtico, a su cultura y estética propias, a jugar con múltiples opciones de vida, reconciliando códigos e identidades contradictorios, donde el joven es siempre protagonista.



Y es aquí donde tiene sentido preguntarse por el grado de esta autonomía, y más cuando constatamos a diario las múltiples formas como la sociedad de la información y del marketing utiliza a los jóvenes como carne de cañón, y anestesia deseos profundos de la persona y suscita otros que sirvan a la lógica del mercado.

2.- ¿Tolerantes o permisivos?

La tolerancia se refiere a la aceptación de la pluralidad (del derecho a ella) de opciones y opiniones de los otros; por eso implica un sistema de criterios y convicciones personales, y en el fondo un sentido de vida, que permite ser "yo mismo" y al mismo tiempo aceptar la persona del otro sin prejuicios o a prioris, Pero la tolerancia deja de ser un valor cuando significa desentendimiento, inhibición e indiferencia por los otros, por lo que hacen los demás, porque entonces ha ya perdido su dimensión moral y cívica, identificándose con la permisividad o, en lenguaje popular, "sálvese quien pueda".



Los jóvenes participan ciertamente de clima general del país de una mayor tolerancia y descenso de posturas ideológicas y morales absolutas o totalizadoras, en admitir a gente con ideas distintas y aun contrarias a las propias, y el derecho a pensar diferente. Pero también muestran un nivel preocupante de permisividad, del "todo vale", consecuencia sin duda del relajamiento o debilitamiento moral de nuestra sociedad.

Sobre la tolerancia, por ejemplo, ante la pregunta de a quiénes no gustaría tener como vecinos, los jóvenes resaltan las siguientes personas: miembros de ETA (83%), neonazis y skin heads (67%), drogadictos (46%), gente dada a la bebida (31%), homosexuales, personas con sida (8%), trabajadores inmigrantes y gente de otra raza (4%), punkis y ocupas (22%), gitanos (19%).

Llama la atención la intolerancia ante los violentos, y el nivel de la aceptación de los  extranjeros en España, estos tienen los mismo derechos que los españoles (28%), frente a los que  piensan que han de  ser devueltos a su país (3%).



En cuanto a la permisividad se da un auge en el ámbito personal y privado, justificando de mayor a menor porcentaje: el divorcio (64%), la eutanasia (55,7%), el aborto (50%), las aventuras sexuales  en la adolescencia (45%), las aventuras extramatrimoniales (33%), el suicidio y la clonación de las personas humanas (26,4%),



Pero no crece en el ámbito de la moral cívica, donde se justifica de mayor a menor grado; emborracharse (42%), mentir en el propio interés (40%), no pagar el trasporte público (38%), hacer ruido la noche del fin de semana (36%), tomar drogas (32%), la pena de muerte (27%), el soborno (22%), causar destrozos en la calle( 17%) y el terrorismo (14%). (Tomadas de Jóvenes Españoles 99).



¿QUÉ HACER?



-Hay que superar un género generalizado de indiferencia, a ir contra corriente y educar en el valor de la solidaridad, contra la praxis de la competencia exacerbada y del mero provecho individual.

.- Educar en el valor de la persona y su inviolabilidad por encima de los bienes  materiales y de toda organización, estimulando opciones personales frente a los mecanismos más o menos solapados de manipulación.

.- Entender la compleja situación sociopolítica, a través de un estudio serio, sistemático y documentado de la realidad del propio barrio, ciudad y nación. Sobre las instituciones y modalidades de ejercer el poder político y económico, y los modelos culturales que más influyen en  los jóvenes.

.- Poner a los jóvenes ante situaciones que piden solidaridad, tanto en contextos de pobreza y exclusión para que crezcan en la conciencia de la propia dignidad y se hagan responsables de su propio desarrollo; como en contextos de bienestar, poniendo físicamente a los jóvenes en situaciones concretas que reclaman solidaridad y ayuda.

.- Responder con proyectos concretos  de solidaridad y actuación social no sólo para los pobres sino con ellos, que ayuden a los jóvenes a superar actitudes superficiales, faltas de conciencia social.

.- Encaminar a los jóvenes hacia el compromiso gradual y la participación en la política, para ser fieles al  compromiso de la Iglesia por la justicia y la  paz.



Por estos caminos deben tender las tendencias y realidades para que los jóvenes se sientan más insertos en la sociedad en todos sus ámbitos.

Compartir en Google+
Reportar anuncio inapropiado |

Publicar un comentario sobre este artículo



(no será publicado)








* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.


Ver Comentarios


Consultorios
Juan Pablo Barros S.
Liderazgo ético en la empresa
Emilio Planas Fernández
Una nueva cultura corporativa con base en la aplicación de la Doctrina social cristiana
Luis Eduardo Olivera Martínez de Castro
Responsabilidad Social Empresarial
Vicente Oltra Climent
Empresa Familiar
Dr. Carlos Álvarez Cozzi
Derecho Internacional Privado y Derecho Privado. Cuestiones de bioética en las diferentes legislaciones (bioderecho). Aplicación del Derecho desde la óptica de la doctrina social cristiana
Alfonso Muñoz Flores.
Antropología filosófica, Capacitación y Desarrollo humano en la Empresa.
Gonzalo Monzon
Proyectos humanitarios en países del tercer mundo.
Mariano Ruiz Espejo
Ciencias Económicas y Empresariales
Marcia Gabriela del Carmen Gutiérrez Vargas
Coordinación de capacitación para empresas, desarrollo y revisión de cursos y conferencias.
[+] Ver más consultores
Reportar anuncio inapropiado |