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Palabras como científico y médico genetista ante la SCJN
Toda acción sobre un embrión desde el momento de la concepción, se realiza sobre un individuo humano constatación de la genetica humana


Por: María del Pilar Calva Mercado | Fuente: Catholic net



Agradezco la oportunidad de poder exponer ante este alto tribunal algunos puntos que como científico y médico genetista considero relevantes.

Soy mexicana, médico con especialidad en genética humana, subespecialidad en citogenética y maestría en Bioética. Miembro de 3 Academias de Bioética a nivel nacional e internacional.

¿El embrión es un puñado de células o un ser humano?

Los seres humanos tenemos nuestro material de herencia presente en el DNA (genoma humano) organizado en 46 cromosomas que están en el núcleo de cada una de nuestras células somáticas. Sólo los gametos contienen 23.

El primer evento en la formación de un individuo es la fusión del óvulo y el espermatozoide; esto se conoce como concepción, fecundación o fertilización.

Bioquímicamente, este proceso es complejo. Solamente un espermatozoide atravesará la membrana citoplásmica del óvulo. La singamia consiste en la unión de ambos pronucleos, masculino y femenino. Dos sistemas, el del óvulo y el del espermatozoide, dejan de funcionar en forma individual, y constituyen un nuevo sistema (genoma) que comienza a operar como una ‘unidad’ llamada cigoto o embrión unicelular. Una vez ocurrida la concepción se observa un proceso que no se detendrá hasta la muerte del individuo.

Evidencias genéticas del estatuto humano del embrión

1. La individualidad genética del cigoto

Desde el momento mismo de la fecundación inicia la existencia de una nueva vida específicamente humana dotada de un código genético único e irrepetible, no idéntico ni al de la madre ni al del padre.

El proyecto genoma humano ha demostrado que un ser humano es distinto a otro en menos del 1% de sus genes, esto es lo que lo hace individual, y esta realidad se observa desde que fuimos cigotos.

Esto se debe por una parte a la segregación de los cromosomas homólogos, descrita por Gregorio Mendel; después confirmada por Watson y Crick, y recientemente por los estudios del genoma humano. Consiste en que al azar se distribuyen el cromosoma materno y el paterno, en alguna de las dos nuevas células.

Por otra parte, el entrecruzamiento o crossing over, bien estudiado en el proceso de la meiosis consiste en que se intercambien entre los dos cromosomas homólogos de 3 a 8 segmentos en lugares diferentes en cada formación de gametos. Tanto la segregación como el entrecruzamiento hacen evidente que el resultado de la concepción es un genoma humano completo, este genoma es además INDIVIDUAL, es decir esta combinación no ha existido, por lo tanto es un individuo humano sin lugar a duda para la ciencia.

Durante el desarrollo embrionario, conforme se dividen y especializan las células, nada nuevo es aprendido por el DNA, sino progresivamente muchas cosas son olvidadas. La información está escrita desde la primera célula y no será progresivamente escrita en otras. Esto no es una teoría ni una suposición, sino la información que la genética ha constatado sin lugar a duda.

Algunos científicos tristemente no presentan la realidad completa y sólo dicen que en el momento de la concepción se completa el genoma humano, lo cual les lleva erróneamente a deducir que el cigoto es igual a cualquier célula del cuerpo. Han olvidado hablar de la individualidad, es decir de la constatación de que el cigoto tiene una genética diferente a la de cualquier ser humano que haya existido, incluso a la de sus padres.

2. La continuidad de su desarrollo.

Durante el desarrollo progresivo del embrión, desde cigoto, la primera célula se divide y se organiza sin cesar hacia su plenitud. Todo se realiza en el tiempo según un proceso continuo e ininterrumpido fijado por el programa inicial (genoma humano).

Es necesario recordar el carácter potencial de la información genética por el cual lo que está presente en el patrimonio genético no es formalmente el cerebro ni ningún otro órgano, sino únicamente el programa de su formación futura. Sin embargo, aunque no sea una presencia formal, tampoco se trata de una posibilidad abstracta e indeterminada, sino real, materialmente presente en la estructura química del ADN con sus características específicas e individuales.

La ciencia nos conduce a afirmar que si ello no fuese humano desde el inicio de su vida individual en la concepción, no se volvería jamás.

Para quienes quieren redefinir el inicio del embarazo (como es el caso de esta ley) a partir de la implantación habría que solicitarles que con todo rigor científico determinaran a que especie pertenece el organismo en sus primeros días, pues sin duda es un ser vivo. Además tendrían que poder explicar como sucede el proceso de cambio de una especie en otra en escasos 14 días, cuando la evolución sabemos tarda millones de años. Es en el terreno de las creencias, NO de la ciencia pretender afirmar que la vida inicia con la implantación.

Otro engaño utilizado frecuentemente es reducir a un ser humano a la manifestación de una de sus características, la capacidad de razonar y sentir. El ser humano desde su concepción tiene inscrito en su genoma humano la capacidad de pensar, razonar y sentir, sólo hay que permitir que se desarrolle para que lo pueda expresar. Pero si nace sin esta capacidad, como las personas con discapacidad mental, o la pierde como quien está en coma o bajo los efectos de anestesia, no afirmaríamos que NO es ser humano.
Por ejemplo un perro antes del nacimiento o si tiene un problema en sus cuerdas vocales y NO ladra, no podríamos afirmar que puesto que no ladra no es perro. Más bien si ladra puedo afirmar que es perro, pero si no lo hace, simplemente porque está dormido no puedo decir que no lo sea. Es al reves puesto que es perro podrá ladrar!

3. La autonomía de la vida prenatal.

El embrión y solamente él es quien con un mensaje químico estimula el funcionamiento del cuerpo lúteo del ovario y suspende el ciclo menstrual de la madre. Esto sucede en un minúsculo embrión que al sexto o séptimo día de vida sólo mide 1.5 mm de largo y ya está en condiciones de decidir su propio destino.

El proceso de formación del embrión es autónomo, no obstante la íntima relación que se instaura entre el cuerpo de la madre y el hijo.

En el periodo que precede a la implantación, cuando el embrión parece más precario, su autonomía es paradójicamente mayor como lo demuestran las técnicas de fecundación in vitro.
Decir que una mujer tiene derecho sobre su cuerpo, es una inexactitud y una irrealidad científica, pues un embrión desde el momento de la concepción no es parte del cuerpo de la madre. Las células de la madre y las del embrión son diferentes en su genética e inmunología.

El principio de la duda

Si todavía existen científicos que dicen que hasta las 12 semanas es una masa de células. Nos encontraríamos ante dos posibilidades.

Ante la duda tratar a una masa de células como un ser humano o a un ser humano como masa de células… Por supuesto tendria que ser lo primero.

El médico ante el aborto

La ciencia debe servir al ser humano. Los médicos como profesionistas estamos para defender la vida y la salud y evitar las enfermedades, tratar siempre de curar a los enfermos y, cuando no lo podemos hacer, debemos aliviarlos y consolarlos. Nunca matarlos. Nadie estudia medicina para dedicarse a los abortos, esta es una de los promesas del juramento hipocrático.

Hay que retomar la medicina preventiva, procurar que la relación sexual se dé en un contexto donde se pueda afrontar la responsabilidad de un embarazo, porque por más medio anticonceptivo que se utilice, el resultado natural de una relación sexual podría ser la concepción.

Debe considerarse que los recursos procedentes del pago de impuestos no se destinen para provocar abortos. Hacer un aborto tiene un costo. El embarazo NO es una enfermedad, en cambio el aborto si puede traer consecuencias físicas y especialmente psicológicas que deberán ser atendidas representando también un costo.

Es también, una realidad la falta de camas y quirófanos. La programación de cirugías necesarias para curar enfermedades tiene lista de espera y no sería justo retrasar la hospitalización de verdaderos enfermos para cederles su lugar a los abortos.

Redefinición del embarazo y sus consecuencias

Finalmente poner a su consideración que en el :

Artículo 144.- se redefine
"…., el embarazo como el proceso de la reproducción humana que comienza con la implantación del embrión en el revestimiento del útero…."

Se redefine lo ya contemplado en la La Ley General de Salud en su Artículo 40 en su Fracción III, instituye que el embrión es el producto de la concepción desde la fecundación del óvulo hasta el final de la décimo segunda semana de gestación.

En medicina se considera que la vida incia en la concepción y en ese momento se habla de un embarazo presuntivo.

Esto abre la puerta a nuevas amenazas: la manipulación y utilización de los embriones sobrantes, la clonación, la obtención de células madre embrionarias e incluso la venta de embriones humanos, ya que todos estos procesos se dan antes de la implantación. El embrión es cosificado.

Conclusión

El inicio preciso de todo ser humano es cuando toda la información genética, necesaria y suficiente, se reúne dentro de una célula, el óvulo fertilizado, y este momento es la concepción.

Por lo tanto, toda acción sobre un embrión desde el momento de la concepción, se realiza sobre un individuo humano constatación de la genetica humana.

Preguntas o comentarios

Si quieres leer más sobre el tema consulta estatuto humano del  embrión

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Si te interesa ver un resumen de 6 minutos sobre los principales argumentos presentados ante la SCJN




 




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