Menu



Educación para el amor
Todo lo que sea dar oportunidades a los hijos para pensar en los demás, tener dominio personal, incrementar las virtudes humanas, será educar para el amor


Por: Victòria Cardona, educadora familiar |



Hace falta preguntarse, en primer lugar, qué es el amor. El amor es entrega, comunicación y donación de la persona, plena y definitiva. En el matrimonio esta donación es absoluta, con fidelidad perseverante, que se consigue cada dia con una alegre constancia.

Nos encontramos hoy con un reduccionismo de valores, en el que el amor es el más maltratado. El hedonismo o búsqueda del placer, y el materialismo, que valora sólo la utilidad. El amor se reduce sólo a placer sexual. La sexualidad en el individuo, no se puede reducir al hecho biológico e instintivo como en el animal, sino que se integra en la persona como ser constituido de cuerpo y alma. Ir por el mundo contra la naturaleza, viviendo como si se fuese un animal, no es fácil cuando se es persona. A la larga siempre se acaba mal: frustaciones, neurosis, sexomanias o drogadicción.

También se reduce el amor a sentimiento. "Ya no siento nada, se ha terminado mi matrimonio", escuchamos a menudo. ¿Podríamos decir que unos padres no aman a su hijo porque "no sienten" una gran emoción al consolar al pequeño que llora por la noche?. Hemos de educar la voluntad de nuestros hijos de pequeños, creando hábitos con horarios, y de adolescentes, fomentando las virtudes de la fortaleza y de la sobriedad para aprender a valorar el amor auténtico y ser felices.

Tenemos dos facultades: la inteligencia, que nos hace conocer la verdad, y la voluntad, que permite querer libremente aquello que la inteligencia nos presenta como bueno. Amamos con estas dos facultades, si bien para vivir el amor matrimonial seremos, en palabras del Evangelio, "dos en una sola carne", abiertos al gran don de la vida, cooperadores de Dios. El hijo es la síntesis del amor del padre y de la madre.

Leeemos en la Encíclica Humanae Vitae:

"Es el amor, en primer lugar, plenamente humano, es decir, al mismo tiempo sensible y espiritual. No es pues simple manifestación de instinto y de sentimiento, sino también, y principalmente, acto de la voluntad libre, destinado a mantenerse y a crecer en las alegrias y dolores de la vida cotidiana, de modo que los esposos lleguen a ser un solo corazón y una sola alma, y alcancen juntos su perfección humana".

Los padres somos los responsables de dar información sexual a nuestros hijos de forma gradual, individual, clara, positiva y respetuosa. Siempre estaremos atentos a las influencias recibidas sobre sexualidad en el ambiente que frecuentan, para clarificar las que sean erróneas. En este aspecto de la educación es mejor adelantarse en las explicaciones que llegar tarde.

El testimonio de nuestro matrimonio y la fidelidad con que cuidemos nuestro amor es la mejor manera de transmitir, por contagio, que es el amor. La finalidad de la educación afectiva es la educación para el amor. El egoismo es el peor enemigo del amor auténtico. El olvido personal, para hacer feliz al cónyuge y la generosidad, son los valores que transmitimos los padres y que motivan a saber amar.

Por tanto, todo lo que sea dar oportunidades a los hijos para pensar en los demás; no centrarse en ellos, ilusionarles en grandes ideales (podrían ser bibliotecas ambulantes, pero sin ideales no serían nada); tener dominio personal (que no es represión); incrementar las virtudes humanas: sinceridad, fortaleza, sobriedad, etc... Todo esto será educar para el amor.Pués en el amor se es feliz cuando se va a dar y no a buscar.

Vienen bien aquí para terminar aquellos versos de Antonio Machado: "Moneda que está en la mano quizás se deba guardar, la monedita del ama se pierde si no se da"

fuente: e-cristians.net



Reportar anuncio inapropiado |



Publicar un comentario sobre este artículo

 Nombre
 Email (no será publicado)

 País


Comentario



* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.


Ver Comentarios


Consultorios
Salvador Casadevall
Espiritualidad conyugal, etapas del matrimonio, perdón, solidaridad y educación de los hijos
Ma. Luisa Gabriela Deras Malacara
Consultoría y ayuda personal y familiar
Francisco Mario Morales
Problemas con hijos incrédulos. Educación sexual en familia.
Maria Isabel Álvarez Gaitán
Asesorías familiares, cursos prematrimoniales
Javier Mandingorra Gimenez
Orientador Familiar
Estanislao Martín Rincón
Educadores católicos – Orientación Familiar – Apologética
Enrique Santiago Ellena
Especialidad en temas de familia, especialmente en la relación de las personas
Francisco Mario Morales
Problemas con hijos incrédulos. Educación sexual en familia.
Marta Grego
Consultora Familiar. Aborto, post aborto, adicciones
Rosa María Villegas-Smith
Acompañamiento a mujeres con embarazos no deseados
[+] Ver más consultores
Reportar anuncio inapropiado |