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La confesión y la fe

La confesión y la fe
Desde la confesión cualquier pecador, tocado por la gracia, puede empezar el camino maravilloso de la conversión


Por: Fernando Pascual | Fuente: Encuentra



Lo primero que ocurre cuando una persona se confiesa es que reconoce que ha pecado. La idea de pecado sólo se entiende si descubrimos que tenemos una relación profunda con Dios. A Él le interesa nuestra vida y nuestros actos.

El pecado es un acto que lo ofende y que también, de modos no siempre visibles, daña las relaciones con los demás.

Una segunda dimensión en la confesión consiste en recordar que Dios tiene un deseo muy grande de perdonarnos.

En el siguiente paso no me limito a pensar que Dios puede y quiere perdonar mis pecados, sino que descubro cómo ilumina mi conciencia para denunciarlos, mueve mi corazón para rechazarlos, y refuerza mi voluntad para acudir al sacramento del perdón en la Iglesia, a vivir el milagro de la misericordia.

Desde ella cualquier pecador, tocado por la gracia, puede empezar el camino maravilloso de la conversión.
 







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