Menu


La tolerancia
Una de las misiones fundamentales que deben emplear los medios es el valor de la tolerancia. Algunos acusan a la Iglesia de haber sido intolerante. Es cierto. Pero da la impresión que han perdido el tren de la historia.


Por: Felipe Santos |



Una de las misiones fundamentales que deben emplear los medios es el valor de la tolerancia. Algunos acusan a la Iglesia de haber sido intolerante. Es cierto. Pero da la impresión que han perdido el tren de la historia.

No estamos ya en la época de la Inquisición, Tema, por otra parte, que constituye el leiv motiv de muchas conversaciones de nuestros días.

Le diría, con palabras de la Comunión y Progreso, (Instrucción pastoral del Concilio Vaticano II, año 1971), que están desfasados. Estas palabras suenan al aire fresco que trajo el Concilio y a la apertura mental del mismo.

Una comprensión más profunda y una mayor tolerancia entre los hombres, la fructuosa comunicación entre todos pueden favorecerse mediante los medios de comunicación social...

Promover la unidad corresponde, efectivamente, a la íntima misión de al Iglesia, sacramento de Cristo, es decir, signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de unidad con todo el género humano.

Los medios modernos de comunicación parecen unir a nuestros contemporáneos en la búsqueda cada vez más íntima en la que todos dialoguen con el fin de construir la fraternidad y la colaboración; las manifestaciones diarias de cada uno se difunden y se entrecruzan en el espacio estableciendo un público y un coloquio universal.

El torrente de informaciones y de opiniones hace que todos los hombres, de cualquier parte de la tierra, lleguen a ser partícipes de los graves problemas y de las dificultades que incumben a cada uno y a toda la sociedad, llevando a buen puerto las condiciones necesarias para la compresión mutua y al progreso general de todos.

Creo que ya es hora de descartar cosas de hace siglos y de salir, de una vez para siempre, de esa carga pesada y monótona de tópicos contra la Iglesia. Diría, por último, que la mayoría que habla de esta forma "topiquera" están anclados en siglos pasados. Lean los documentos de la Iglesia, manténganse al día y no se contenten con los cuatro titulares - mal dados - cuando se habla de la Iglesia.





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |

Another one window

Hello!