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Dos miradas sobre los jóvenes y enseñanza de la Ética en la Educación Superior
Dialogo con Mario Urzúa Aracena, periodista y director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de la Santísima Concepción de Chile; y Juan Manuel Ijurko, director académico de Diakonía Comunicación audiovisual, centro de la Universidad Cató


Por: . | Fuente: Comunicacioncelam.blogspot.com



Dos de los panelistas aceptaron dialogar con los periodistas de la oficina de prensa del Departamento de Comunicación del Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM, sobre cuatro temas relacionados con la enseñanza de la ética en la universidad. Son ellos: Mario Urzúa Aracena, periodista y director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de la Santísima Concepción de Chile; y Juan Manuel Ijurko, director académico de Diakonía Comunicación audiovisual, centro de la Universidad Católica Boliviana de San Pablo.

CELAM:¿Por qué es necesaria hoy la enseñanza de ética en la universidad?

- MARIO URZUA ARACENA: “La enseñanza de la ética en la universidad debe ser parte de todos los planes de estudio, ya que es el marco de buen desempeño profesional que debe guiar a todos los titulados universitarios. Hay exigencias éticas mayores para algunas profesiones, como las que tienen que ver con la vida humana y con los derechos de las personas, pero en general si la universidad tiene un deber con la sociedad es entregar a ésta profesionales capacitados y a la vez responsables, siendo esto último propio de la ética profesional. En el caso del periodismo, el respeto a las personas y a sus derechos, como el honor y la vida privada e intimidad, la obligación de buscar la verdad y la objetividad, el respeto al secreto profesional, son fundamentales para un desempeño responsable y por lo mismo deben formar parte de los cursos de ética profesional del periodismo.

CELAM: ¿Son los jóvenes universitarios de hoy receptivos a la ética y a sus principios?

-MUA: "Los jóvenes, cuando comprenden que su desempeño profesional no sólo requiere de competencias específicas sino también que deben ser responsables de ellas, asumen que en las normas éticas profesionales y generales se encuentran los fundamentos que justifican su propia profesión ante la sociedad. En este sentido, adquieren conciencia de la importancia de los principios éticos para su profesión.

CELAM: ¿Cuál es su experiencia en la enseñanza de la ética en la universidad chilena?

- MUA: “Mi experiencia docente en la enseñanza de la ética periodística muestra que los estudiantes de periodismo adquieren pronto conciencia que su principal activo como profesionales es su credibilidad y la confianza del público, lo que implica el respeto por las normas éticas de la profesión. Además, en el caso chileno existen dos instancias de control ético periodístico, el tribunal de ética del Colegio de Periodistas y el Consejo de Etica de los Medios de Comunicación, ambas son un referente importante para nuestros estudiantes en cuanto a la importancia de esta materia en la profesión.

CELAM: ¿Cree usted que la enseñanza de la ética en la universidad debe darse por igual en las profesiones humanísticas que entre las llamadas profesiones liberales? ¿Por qué?

MUA: “La enseñanza de la ética corresponde a todas las profesiones, ya que el desempeño profesional no sólo implica hacerlo competentemente, sino que también con responsabilidad, honestidad y respetando el bien común y los derechos de las personas, todo ello materia de la ética”.

CELAM: ¿Por qué es necesaria hoy la ética en la cultura juvenil?

- JUAN MANUEL IJURKO: “Se reclama como necesaria una ética para las culturas juveniles por que las sociedades actuales han distorsionado mucho los principios éticos que debían consolidarlas. Por ello, en ese marco de incertidumbres y relativismos, los jóvenes no encuentran un horizonte o patrón firme que les contribuya a consolidar su identidad.

“Con frecuencia decimos que la juventud se caracteriza por la rebeldía ante las normas. Es necesario entender que este sentido de rebeldía nace del reclamo permanente de consolidar una identidad propia, una identidad que repudia ciertos ejemplos corruptos de las sociedades modernas. En este sentido, toda la ayuda que la sociedad pueda ofrecer para que la identidad en formación se consolide de acuerdo a unos parámetros éticos será bienvenida. La labor de promover pautas de convivencia y comportamiento éticas involucra a todos los estamentos sociales.

CELAM: ¿Son los jóvenes de hoy receptivos a la ética y a sus principios?

- JMI: “Los jóvenes desarrollan una actitud de búsqueda permanente para conformar su ser persona. El rechazo que sienten hacia ciertos parámetros sociales nace del cuestionamiento crítico que realizan a las sociedades modernas. Las denuncias de corrupción, la violencia desmedida en las ciudades, los altos índices de descontentos sociales se reflejan en un rechazo hacia la sociedad y en una búsqueda de nuevos espacios de convivencia: la convivencia virtual.
Los jóvenes hoy en día están creando comunidades marcadas por “otros principios éticas” diferentes a los socialmente aceptados.

CELAM: ¿Cuál es su experiencia en el trabajo ético con jóvenes en Bolivia?

- JMI: "Actualmente, Bolivia es un ejemplo claro del repudio juvenil a la sociedad establecida. La crisis política y social ha desalentado a muchos jóvenes para participar de los ámbitos públicos. Incluso, a la hora de buscar un modelo de comportamiento o un patrón para imitar, se genera gran controversia.

"Desde DIAKONIA (la universidad donde trabajo) se ha lanzado una propuesta comunicacional y educativa para promover la participación activa de los jóvenes. Mediante un programa interactivo, que vincula colegios, medios y nuestra universidad, se activan procesos de evaluación y reflexión sobre la convivencia ciudadana. Se invita a los jóvenes a ser partícipes de una nueva realidad social. El programa se denomina CÓDIGO VIDA.

CELAM: ¿Cree usted que la relación ética y cultura juvenil debe pasar necesariamente por la educación superior?

- JMI: “Los centros de educación superior deben retomar su liderazgo en la promoción y vivencia de valores éticos en todas y cada una de las actividades profesionales que instruyen. La formación ética debe ser una de las principales competencias en la formación de profesionales.
“Pero reducir o limitar estos principios a la educación superior considero que es una limitación trágica para la sociedad. No todos los jóvenes se sienten llamados a participar de procesos de educación superior y muchos, no poseen el acceso a dichos centros.

“Por ello, como muestra del liderazgo social que se debe reclamar a las universidades, éstas deben promocionar acciones que contribuyan a la formación de toda la sociedad en su conjunto. Deben abrir sus espacios de formación







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