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El tiempo es oro
Cuántas veces al día nos escuchamos a nosotros mismos acuñando frases del tipo: tengo mucha prisa, no me da tiempo, a ver cuándo saco un rato, hoy imposible…


Por: María Campo | Fuente: http://www.sontushijos.org



Original para sontushijos

Cu?as veces al d?nos escuchamos a nosotros mismos acu?o frases del tipo: tengo mucha prisa, no me da tiempo, a ver cu?o saco un rato, hoy imposible… Vivimos en la sociedad del desenfreno, del estr? de todo es para antes de ayer y nada puede esperar a ma? porque ya es demasiado tarde. En muchos casos, el ritmo de vida al que estamos sometidos nos pasa factura. A nosotros, los padres, nos pasa bastante factura pero a nuestros hijos, mucho m?


Todos nos quejamos de falta de tiempo, no llegamos a todo lo que nos gustar?y el estr?que nos supone tratar de hacer todo nos agota de tal manera que nos resulta complicado responder ante nuestros hijos. El tiempo es para todos el mismo, 24 horas que tiene cada d? Lo que tenemos que plantearnos es en qu?o empleamos, qu?rioridades tenemos para ello y si nuestros hijos est?dentro de esas prioridades. Seguro que todos pensar? que, por supuesto que s?pero, ¿realmente es as?¿Qu?orcentaje de nuestro tiempo les dedicamos?


Estamos acostumbrados a ocupar el d?con un mont?e actividades, hacemos deporte, dedicamos un tiempo a la lectura, al ocio, al trabajo, al desarrollo profesional. Queremos llegar lejos en el ?ito laboral y tener todo a nivel personal… Llevamos una vida intensa que en un momento ha tenido un punto de inflexi?en el momento en que hemos sido padres. Es entonces cuando queremos seguir haciendo lo mismo que antes y nos resulta imposible, no nos da tiempo. Entonces nos tenemos que replantear si lo importante es andar en bici, leer, tener un trabajo, ir al cine y ser padre o ser padre y, adem? ando en bici, leo, voy al cine y trabajo.


Esto no significa que los padres no tengamos un tiempo para nosotros. Puede pasar, a muchos, tener la sensaci?e no tener tiempo para muchas cosas, para llegar a nada y, ni siquiera para nosotros mismos (el que mucho abarca poco aprieta). Hay que aprender a priorizar, a sacrificar algunas cosas y a jerarquizar. Una vez que hemos decidido en qu?amos a emplear nuestro tiempo, hay que tener en cuenta que ser padres necesita mucha implicaci? energ? Los ni?no nos dan ni un segundo de tregua. Son peque?y no tienen seguridad, por eso, nos necesitan y est?constantemente llamando nuestra atenci?de manera positiva o negativa. Entonces, tenemos que ser fuertes, tratar de no estar cansados y tener paciencia y un objetivo claro para educarles, con tiempo, de la mejor manera posible.


La vida ha ido evolucionando con el cambio generacional. En la ?ca de nuestros padres siempre que los necesit?mos estaban ah?Educaban por intuici? funcionaba. Hoy en d?esto no es suficiente. La sociedad ha progresado de tal manera que, ante la falta de tiempo, los padres tenemos la necesidad de formarnos en educaci?ara el buen desarrollo cognitivo y emocional de nuestros hijos.


Tener tiempo para ellos no consiste en obsesionarnos con estar todo el d?pendientes, haciendo tareas, jugando con ellos… Lo principal es estar juntos cuando nos necesiten para hablar, jugar o, simplemente, “estar ah? No esperar a que nos venga bien a nosotros sino adelantarnos a sus necesidades porque igual cuando nosotros queremos hablar con ellos a ellos no les apetece o cuando pensamos que no nos necesitan est?esperando un abrazo o apoyo por nuestra parte.


Los ni?crecen muy deprisa, al mismo ritmo que, como podemos comprobar, va nuestra vida. Nuestros hijos s?ue necesitan que nos paremos, que saquemos tiempo para ellos y que con ellos se pare nuestro tiempo. No basta que pensemos que lo importante es que el tiempo que compartimos sea de calidad. No nos tenemos que enga?con esto, ni nos tiene que servir para quedarnos tranquilos porque no estamos con ellos o no les dedicamos tiempo, ni nos tiene que valer de justificaci?ara que los momentos que estamos con ellos sean pocos o reducidos. Lo que necesitan es que estemos con ellos y si todo ese tiempo lo aprovechamos al m?mo, mejor que mejor ya que ser?a mejor muestra de cari?acia ellos.

Mar?Campo
Licenciada en Pedagog? diplomada en Magisterio de Educaci?nfantil, especialista en dificultades de aprendizaje (DDAA Suiza) y m?er en orientaci?amiliar.
Colaboradora en distintos proyectos de investigaci?n diferentes universidades.
Directora Centros Educativos Kimba, directora de Escuela de Padres, orientadora y coordinadora familiar y profesora de distintos programas de formaci?e profesorado de educaci?nfantil.


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