También te puede interesar
La familia, primera y principal transmisora de la fe
Primera catequesis
Por: . | Fuente: Pontificio Consejo para la Familia y Arzobispado de Valencia

Por: . | Fuente: Pontificio Consejo para la Familia y Arzobispado de Valencia

1. Canto Inicial.
2. Oraci?el Padrenuestro.
3. Lectura b?ica: Mt 11, 25-30.
4. Lectura de la Ense?a de la Iglesia:
1. El eterno designio de salvar a los hombres en y por Cristo, fue revelado y realizado plenamente por el Verbo Encarnado, especialmente por el ministerio pascual de su muerte, resurrecci?ascensi? env?del Esp?tu Santo. En Cristo, por tanto, la revelaci?el misterio de Dios ha sido perfecta y definitiva, de modo que ya no habr?inguna otra revelaci?Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habl?nto y de una vez en esta sola Palabra (San Juan de la Cruz).
2. Esta revelaci?ue entregada a la Iglesia, la cual es asistida siempre por el Esp?tu Santo con el fin de que lleve, de modo verdadero e indefinible, la salvaci?e Dios a todos los hombres de todos los tiempos y culturas. La Iglesia no ha dejado -ni dejar?unca- de anunciar este misterio, sobre todo por el ministerio del Papa y de los obispos, como principales responsables. Cada fiel cristiano tambi?participa de esta responsabilidad, en virtud de misi?rof?ca que ha recibido de Cristo en el Bautismo.
3. Cuando este anuncio es acogido, provoca la conversi? la fe. ?ta siempre es un don gratuito de Dios, pero requiere la respuesta y colaboraci?umanas de apertura y acogida. De ley ordinaria, no es posible la fe sin un anuncio expl?to de los contenidos revelados; s?en casos excepcionales, Dios infunde a un adulto directamente la fe sin un anuncio previo de su misterio. Lo ordinario es que exista esta secuencia: anuncio expl?to del misterio de Dios, acogida del mismo, conversi? profesi?e fe, y Bautismo.
4. La familia cristiana, por el sacramento del matrimonio y por el bautismo de los padres y de los hijos, es Iglesia dom?ica y participa de esa misi?y en cuanto engendradora de sus hijos, se convierte en la primera y principal instituci?ncargada de transmitir a los hijos el misterio salv?co de Dios. Por ello, los padres son los genuinos transmisores de la fe que profesan a sus hijos. Los grandes santos han nacido, de modo ordinario, en el seno de familias profundamente cristianas. Es un hecho que en los pa?s donde la fe ha sido perseguida durante mucho tiempo, ?a se ha conservado y transmitido por el ministerio de los padres.
5. La familia no es una instituci?utosuficiente ni aut?a en la transmisi?e la fe a sus hijos; sino que necesita estar en ?ima relaci?on la parroquia y la escuela -sobre todo si es cat?a-, que frecuentan sus hijos. La catequesis informal -a veces ha de ser tambi?formal- de la catequesis familiar se complementa con la catequesis parroquial y la clase de religi?el centro educativo.
6. Ya en los primeros momentos del cristianismo la familia cristina aparece como transmisora de la fe de los padres; como se manifiesta en la pr?ica de llevar a sus hijos a recibir el Bautismo y en la acogida de esta propuesta por parte del obispo responsable de la comunidad. El testimonio de los padres jug? papel decisivo, hasta el punto de convertirse la familia en el lugar por antonomasia donde la Iglesia trasmit?la fe; as?ucede con los pa?s de misi?mientras que en otras naciones de grande tradici?ristianas, la familia ha perdido con frecuencia este protagonismo, con el consiguiente deterioro en la fe y pr?ica religiosa.
7. La recuperaci?e una Iglesia pujante y evangelizadora para por la restauraci?e la familia como instituci??ca para transmitir la fe. Por eso, en dichos pa?s la familia cristiana tiene hoy un especial campo de acci?obre todo, para con otras familias no cristianas o alejadas de la pr?ica religiosa. Los abuelos, los hijos y otros familiares cristianos est?urgidos a transmitir la fe a sus padres y consangu?os.
5. Reflexi?el que dirige.
6. Di?go:
¿Perciben los esposos de hoy que la familia es la primera y principal transmisora de la fe; o desconocen o abdican de esta misi?
¿Son conscientes las familias cristianas de que el cumplimiento de su misi?ecesita un continuo contacto y dialogo con los formadores y la parroquia? ¿En qu?e manifiesta o no este dialogo?
¿C?puede realizar la familia hoy el anuncio de Jesucristo a sus hijos?
7. Compromisos.
8. Oraci?el Ave Mar?e invocaci?Regina familiae. Ora pro nobis.
9. Oraci?or la familia: Oh Dios, que has dado a la familia cristiana el honor y la responsabilidad de transmitir la fe a sus hijos: conc?le tu fortaleza para cumplir con fidelidad la tarea que T? encomendaste. Por Jesucristo Nuestro Se?
10. Canto final.
2. Oraci?el Padrenuestro.
3. Lectura b?ica: Mt 11, 25-30.
4. Lectura de la Ense?a de la Iglesia:
1. El eterno designio de salvar a los hombres en y por Cristo, fue revelado y realizado plenamente por el Verbo Encarnado, especialmente por el ministerio pascual de su muerte, resurrecci?ascensi? env?del Esp?tu Santo. En Cristo, por tanto, la revelaci?el misterio de Dios ha sido perfecta y definitiva, de modo que ya no habr?inguna otra revelaci?Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habl?nto y de una vez en esta sola Palabra (San Juan de la Cruz).
2. Esta revelaci?ue entregada a la Iglesia, la cual es asistida siempre por el Esp?tu Santo con el fin de que lleve, de modo verdadero e indefinible, la salvaci?e Dios a todos los hombres de todos los tiempos y culturas. La Iglesia no ha dejado -ni dejar?unca- de anunciar este misterio, sobre todo por el ministerio del Papa y de los obispos, como principales responsables. Cada fiel cristiano tambi?participa de esta responsabilidad, en virtud de misi?rof?ca que ha recibido de Cristo en el Bautismo.
3. Cuando este anuncio es acogido, provoca la conversi? la fe. ?ta siempre es un don gratuito de Dios, pero requiere la respuesta y colaboraci?umanas de apertura y acogida. De ley ordinaria, no es posible la fe sin un anuncio expl?to de los contenidos revelados; s?en casos excepcionales, Dios infunde a un adulto directamente la fe sin un anuncio previo de su misterio. Lo ordinario es que exista esta secuencia: anuncio expl?to del misterio de Dios, acogida del mismo, conversi? profesi?e fe, y Bautismo.
4. La familia cristiana, por el sacramento del matrimonio y por el bautismo de los padres y de los hijos, es Iglesia dom?ica y participa de esa misi?y en cuanto engendradora de sus hijos, se convierte en la primera y principal instituci?ncargada de transmitir a los hijos el misterio salv?co de Dios. Por ello, los padres son los genuinos transmisores de la fe que profesan a sus hijos. Los grandes santos han nacido, de modo ordinario, en el seno de familias profundamente cristianas. Es un hecho que en los pa?s donde la fe ha sido perseguida durante mucho tiempo, ?a se ha conservado y transmitido por el ministerio de los padres.
5. La familia no es una instituci?utosuficiente ni aut?a en la transmisi?e la fe a sus hijos; sino que necesita estar en ?ima relaci?on la parroquia y la escuela -sobre todo si es cat?a-, que frecuentan sus hijos. La catequesis informal -a veces ha de ser tambi?formal- de la catequesis familiar se complementa con la catequesis parroquial y la clase de religi?el centro educativo.
6. Ya en los primeros momentos del cristianismo la familia cristina aparece como transmisora de la fe de los padres; como se manifiesta en la pr?ica de llevar a sus hijos a recibir el Bautismo y en la acogida de esta propuesta por parte del obispo responsable de la comunidad. El testimonio de los padres jug? papel decisivo, hasta el punto de convertirse la familia en el lugar por antonomasia donde la Iglesia trasmit?la fe; as?ucede con los pa?s de misi?mientras que en otras naciones de grande tradici?ristianas, la familia ha perdido con frecuencia este protagonismo, con el consiguiente deterioro en la fe y pr?ica religiosa.
7. La recuperaci?e una Iglesia pujante y evangelizadora para por la restauraci?e la familia como instituci??ca para transmitir la fe. Por eso, en dichos pa?s la familia cristiana tiene hoy un especial campo de acci?obre todo, para con otras familias no cristianas o alejadas de la pr?ica religiosa. Los abuelos, los hijos y otros familiares cristianos est?urgidos a transmitir la fe a sus padres y consangu?os.
5. Reflexi?el que dirige.
6. Di?go:
¿Perciben los esposos de hoy que la familia es la primera y principal transmisora de la fe; o desconocen o abdican de esta misi?
¿Son conscientes las familias cristianas de que el cumplimiento de su misi?ecesita un continuo contacto y dialogo con los formadores y la parroquia? ¿En qu?e manifiesta o no este dialogo?
¿C?puede realizar la familia hoy el anuncio de Jesucristo a sus hijos?
7. Compromisos.
8. Oraci?el Ave Mar?e invocaci?Regina familiae. Ora pro nobis.
9. Oraci?or la familia: Oh Dios, que has dado a la familia cristiana el honor y la responsabilidad de transmitir la fe a sus hijos: conc?le tu fortaleza para cumplir con fidelidad la tarea que T? encomendaste. Por Jesucristo Nuestro Se?
10. Canto final.

Artículo patrocinado.
Gracias a nuestros bienhechores y su generosa ayuda, hacemos posible la publicación de este artículo.
¡Dona Aquí!
Gracias a nuestros bienhechores y su generosa ayuda, hacemos posible la publicación de este artículo.
¡Dona Aquí!
Consultorios

















