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¿Está el poder de la Suprema Corte por encima de la razón?
Esta decisión de la Corte viola la libre autodeterminación del pueblo oaxaqueño a darse sus leyes


Por: Jorge Adame Goddard, Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM | Fuente: Catholic.net



¿Está el poder de la Suprema Corte por encima de la razón?

La pregunta surge en relación con el amparo que concedió la Primera Sala el 5 de diciembre de 2012 a favor de tres parejas del mismo sexo que querían que su unión afectiva se reconociera como matrimonio civil en el Estado de Oaxaca, cuyo código civil en su artículo 143 dice que el matrimonio es un contrato civil celebrado entre un solo hombre y una sola mujer, que se unen para perpetuar la especie y proporcionarse ayuda mutua". La Primera Sala decidió otorgar el amparo por unanimidad de los cuatro ministros que integraban la sala (José Ramón Cosío, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Olga Sánchez Cordero y Arturo Zaldívar); el proyecto fue presentado por este último.

De acuerdo con el comunicado de prensa 261/2012 emitido por la propia Corte, los ministros argumentaron que "no es razonable" que el código civil de Oaxaca afirme que "uno de los fines del matrimonio es la perpetuación de la especie", porque tal afirmación "atenta contra la autodeterminación de las personas" y contra el "derecho al libre desarrollo de la personalidad de cada individuo". Argumentaron además que esa afirmación "viola el principio de igualdad" porque impide que las parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio. Concluye la sentencia ordenando que la expresión del código que habla de "un solo hombre y una sola mujer" se debe leer en "el sentido de que el matrimonio se celebre entre dos personas", y en consecuencia que se conceda el registro como matrimonio civil a la unión de esas tres parejas de personas del mismo sexo.

Siguiendo lo que dicen los ministros, se puede concluir que la autodeterminación personal está por encima de las leyes. Si el código civil dice que el matrimonio es para perpetuar la especie, las personas puedan decidir que es únicamente para compartir el lecho, o el lecho y los gastos de manutención, o sólo los gastos, o cualquier finalidad que se propongan; ellas son las que pueden decidir lo que es el matrimonio, y nadie les puede prescribir, ni siquiera el código civil, que el matrimonio sea otra cosa que ellos no quieran. Si las personas, por su libre autodeterminación, pueden decidir lo que es el matrimonio, también podrían decidir lo que son las otras instituciones que contiene el código civil: ellos pueden decidir qué es la adopción, y decir que es la admisión de un perrito en el hogar común, pues si el código civil dice que la adopción es de niños, se estaría violando su derecho a la autodeterminación. O si una persona dice que cuando recibe dinero prestado, ella lo interpreta como dinero donado, se viola su principio de autodeterminación si el código civil le impone la obligación de devolver lo prestado. En esos casos, con el mismo razonamiento la Corte podría ordenar que en los artículos del código relativos a la adopción, donde aparezca la palabra "niño" o "menor" se debe leer "ser viviente", para no discriminar ni siquiera a quienes quisieran adoptar plantas; y en los artículos del código donde se dice que quien recibió dinero prestado "debe devolverlo" se debe leer "debe aprovecharlo".

La idea de que la autodeterminación personal está por encima de las leyes es un despropósito jurídico. Es un principio elemental, que los ministros no pueden ignorar, que el convenio privado no modifica las leyes de orden público, como son las leyes relativas a la familia. El solo enunciado del comunicado de prensa de la SCJN es una aberración: "Inconstitucional que en Oaxaca el matrimonio tenga como fin perpetuar la especie, eso atenta contra la autodeterminación de las personas".

Esta decisión de la Corte viola la libre autodeterminación del pueblo oaxaqueño a darse sus leyes. ¿Por qué razón la Corte protege la libre autodeterminación de las parejas y no la libre autodeterminación del pueblo de Oaxaca y de los demás Estados de la República? El argumento de los ministros es totalmente individualista: el individuo está por encima de la comunidad, los intereses personales por encima de las instituciones públicas, la decisión personal por encima de la ley.

Y la orden dada por los ministros a los funcionarios del registro civil de Oaxaca, de registrar esas uniones como si fueran matrimonio civil, es una orden, que podrá tener toda la fuerza imperativa del Estado, pero es expresión de un poder que actúa por encima de la razón, del poder que no respeta el sentido originario y común de las palabras y les atribuye un significado arbitrario, del poder que, siento decirlo, no merece respeto.

Los ministros deben corregir. Sólo ellos pueden hacerlo, y evitar afectar a los demás estados de la República.

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