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El compromiso formativo
En la Acción Católica la formación tiene como eje central la vivencia y el cultivo de la identidad cristiana sin más aditamentos


Por: Ideario Acción Católica General de Madrid | Fuente: www.archimadrid.es



La formación: principio constitutivo

La formación de sus miembros ha sido siempre una característica de la Acción Católica. Hasta el punto que Pablo VI decía: "Otro principio constitutivo de la Acción Católica es la formación de sus miembros. No tema, pues, la Acción Católica exagerar en este punto, porque ésta es su ley, ésta es su fuerza" .

Juan Pablo II lo llama "compromiso" . "El modo de realizar el fin general de la Iglesia exige igualmente una formación para vivir la comunión, la comunidad eclesial y, en concreto, en el marco de pertenencia a la Iglesia particular. El viejo empeño formativo de la Acción Católica se inserta con fuerza en el compromiso de formar para lo asociativo y comunitario" .

Por su parte los Obispos españoles afirman que "la formación de los laicos es una prioridad de máxima urgencia para toda la Iglesia". Recuerdan las orientaciones de la Exhortación Apostólica Christifideles Laici y proponen unas líneas concretas de acción .


Formación para servir mejor a la Iglesia

Nuestros Movimientos, como ocurre en todas las asociaciones de fieles "alcanzarán tanto mejor sus objetivos propios y servirán tanto mejor a la Iglesia, cuanto más importante sea el espacio que dediquen, en su organización interna y su método de acción a una seria formación religiosa de sus miembros. En este sentido toda asociación de fieles en la Iglesia debe ser, por definición, educadora de la fe" . "En la Acción Católica la formación tiene como eje central la vivencia y el cultivo de la identidad cristiana sin más aditamentos. Si la Acción Católica es equivalente al laicado consciente de ser Iglesia y su fin es el de ésta, la formación en la Acción Católica tendrá siempre como eje central el lograr cristianos conscientes de su responsabilidad en la Iglesia y en la sociedad" .

a) Para que esta formación sea integral, ha de atender necesariamente, como vertientes de una única tarea, la formación doctrinal, espiritual y apostólica, constituyendo un todo armónico orientado a la acción apostólica, con la que constantemente debe ser contrastada. "La formación ha de ser entendida no como una simple adquisición de saberes, sino como el logro progresivo de un modo de ser, de pensar, de sentir, de actuar y de vivir -personal y comunitario- profundamente cristiano" .

b) La formación doctrinal es insustituible y debe tener como objetivo la total "certeza y claridad sobre las verdades que se deben creer y practicar... pues si estamos inseguros, inciertos, confusos, contradictorios... no se puede construir. Particularmente hoy es necesario poseer una fe ilustrada y convencida para poder ser observantes y conscientes. El fenómeno de la ´culturización´ de masas exige una fe profunda, clara, segura. Por este motivo os exhorto a seguir con fidelidad la enseñanza del Magisterio. Hoy más que nunca son necesarios una gran prudencia y un gran equilibrio, porque como ya describía San Pablo a Timoteo (2 Tim 2-3) sentimos la tentación de no aguantar más la seria doctrina y de seguir en cambio ´fábulas doctas´" .

Y frente al subjetivismo dominante el Papa pedía a la Acción Católica italiana: "Especialmente en nuestro tiempo, cuando la mentalidad independentista ampliamente difundida tiende a condicionar incluso la actitud de los creyentes respecto a la fe y a la Iglesia, aquel criterio de genuina eclesialidad que es la confesión íntegra de la fe católica, en plena adhesión al Magisterio de la Iglesia, adquiere un resultado y una importancia esencial. Os pido a toda la Acción Católica italiana el más grande y más sincero compromiso de esta decisiva vertiente de fidelidad a Cristo, a la Iglesia y a la verdad sobre el hombre. La verdad cristiana no admite descuentos, no puede ser redimensionada o adaptada, aunque sea con la intención de facilitar la integración con los modos de sentir y las corrientes de pensamiento que hoy parecen prevalecer, pero que en más de un aspecto contradicen la sustancia del Evangelio" .

Y la hondura de esta actitud la indicaba ya Pablo VI cuando configura la espiritualidad de evangelizador señalando como una de sus características ser "servidores de la verdad". Escribe "de todo evangelizador se espera que posea el culto a la verdad" .

c) Para ello, toda formación que a sus miembros imparte la Acción Católica ha de estar "inserta en la Escritura y Tradición...fuera de las cuales, jamás habrá la firmeza granítica de la verdad". Por ello, se exige a los formadores "coherencia y seguridad doctrinal, aggiornamento sólido y seguro, claridad de planteamiento y de ideas, dentro de una fidelidad absoluta al Magisterio" .

d) Constante objetivo de toda la formación específica de la Acción Católica será "conocer a la Iglesia, profundizar debidamente toda la eclesiología que el Vaticano II ha trazado con mano maestra. La finalidad apostólica de la Acción Católica supone una continua adquisición de la auténtica eclesiología conciliar" .

e) Es también tarea ineludible de la Acción Católica General formar las conciencias de sus militantes en orden a su actuación en el campo de lo temporal y, sobre todo, de la política .

f) La Acción Católica valora de forma especial la "pedagogía activa" "que ha ido asumiendo en su historia como un elemento integrante de su identidad" . "La pedagogía que ha de primar siempre es la pedagogía activa y la pedagogía de la acción, muy aptas para el fin que queremos conseguir en nuestro trabajo formativo: cristiano adulto y militante" .


 





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