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La espiritualidad de la Acción Católica
La Acción Católica General tiene que ser para sus propios militantes lugar de vivencia comunitaria de su fe y de su ser entero de cristianos


Por: Ideario Acción Católica General de Madrid | Fuente: www.archimadrid.es



Vocación a la santidad

La fecundidad de la Acción Católica depende de su unión vital con Cristo . Cada militante de Acción Católica, consciente de su vocación a la santidad , tiene "ansia de santidad. La Acción Católica debe apoyarse decididamente sobre la santidad" .

Como toda santidad cristiana, tiene su comienzo en la consagración bautismal . Es la primera y fundamental vocación que exige de cada uno "el seguimiento y la imitación de Jesucristo" . Es pues una santidad real y concreta, por eso, en el citado discurso del 30 diciembre de 1978, el Papa añadía: "El compromiso de la santidad implica, por ello, austeridad de vida, serio control de los propios gustos y de las propias opciones, compromiso constante en la oración, una actitud de obediencia y de docilidad a las normas de la Iglesia, tanto en el campo doctrinal, moral y pedagógico como en el campo litúrgico..."

Elemento de la identidad misma del militante de la Acción Católica es "vivir, como discípulos de Jesús y en proceso permanente de formación y conversión personal, los valores del Evangelio" . En el fondo lo que se afirma no es otra cosa que "todos los fieles deben esforzarse según su propia condición por llevar una vida santa, así como por incrementar la Iglesia y promover su continua santificación" .

En distintas ocasiones la enseñanza del Papa al dirigirse a los miembros de la Acción Católica desciende a hacer una enumeración bastante minuciosa de los medios para alimentar la vida interior. Así, el 21 de septiembre de 1991, a los cien mil militantes de la Acción Católica italiana reunidos en Roma les enseñaba: "Os preocupáis por mantener con Él un diálogo constante mediante la oración personal, asociativa y litúrgica, la meditación y la ´lectio divina´, la constante frecuencia de los Sacramentos, de la Eucaristía y de la Penitencia. De la intimidad con el Señor nace el testimonio de la caridad. Y vosotros pretendéis alimentar este crecimiento sobrenatural mediante la regular dirección espiritual, los retiros y los Ejercicios espirituales, la filial devoción hacia la Virgen... Habéis adquirido el compromiso del rezo del Rosario, os habéis consagrado a María. En el camino cotidiano de santificación están junto a vosotros con el ejemplo y el consejo vuestros Consiliarios...".

El carisma específico de la Acción Católica es la vivencia del misterio del Cristo total, Cabeza y Cuerpo. De él surge una espiritualidad propia y peculiar, como camino exigente y seguro para progresar en la perfección evangélica. Esta espiritualidad ha de orientar toda la práctica concreta de la asociación: la formación y los programas de acción. "No existe conciencia cristiana adulta si no es la fe la que preside, articula, informa y unifica el encuentro que se da en todo militante cristiano entre su ser hombre inmerso en la sociedad y su ser miembro de la Iglesia. Para el cristiano la fe es siempre el primer valor y el criterio decisivo" . Como norma insoslayable tiene que guiarse por la enseñanza insistente de los Papas , y del Concilio Vaticano II, y tiene que llevar a "mirar al hombre con los mismos ojos de Cristo" y a amarlo con el mismo amor del corazón del Hijo de Dios hecho hombre.


Los medios necesarios para la vida interior

La unión interna del militante de Acción Católica con Cristo en la Iglesia -en que consiste la vida interior- "se nutre con los auxilios espirituales que son comunes a todos los fieles" : "la celebración de los Sacramentos, especialmente de la Eucaristía y la Penitencia, la práctica de la oración personal y comunitaria y el crecimiento constante en la comunión eclesial" .

Entre ellos ocupan lugar fundamental:

- la lectura y el estudio asiduo de la Palabra de Dios "que es realmente apoyo y vigor de la Iglesia, fortaleza de la fe para sus hijos, alimento del alma, fuente pura y perenne de la vida espiritual" .

- la frecuente recepción de los Sacramentos, especialmente el de la Santísima Eucaristía "el Sacramento más perfecto de la unión con Cristo, en el que se expresa más cabalmente nuestro nuevo ser que es el de Cristo mismo" .

- y también del Sacramento de la Penitencia "ya que sin este constante y siempre renovado esfuerzo por la conversión, la participación de la Eucaristía estará privada de su plena eficacia" .


La oración

Medio insustituible es el "compromiso constante en la oración" . "Ella es "alma de todo apostolado" y por eso, si faltara, la Acción Católica se vería privada de su columna vertebral. Tened, pues, una sólida vida litúrgica y sacramental centrada sobre la piedad eucarística y sobre la constante participación en la Misa. Pero no olvidéis, igualmente, las fórmulas tradicionales que tantos frutos han dado para la formación en la Acción Católica: Ejercicios y retiros espirituales, horas de adoración, rosario cotidiano..." .

Esta oración ha de ser progresiva y transformante, de manera que toda la vida "obras, preces, proyectos apostólicos, vida conyugal y familiar, trabajo, descanso, sufrimientos... se convierte en hostia espiritual" y "permita hablar de Dios a quien conocen y tratan familiarmente" .

Por estos medios se acrecienta en los militantes la caridad "sin la cual nada somos" (1 Cor 13, 2). Efectivamente, sólo el amor a Cristo y la participación del que Cristo tiene a su Iglesia hasta entregarse por ella (Ef 5, 25), ese amor que el Espíritu derrama en nuestros corazones (Rom 5, 5) dará a los miembros de la Acción Católica General espíritu de fortaleza, de sacrificio y de servicio con que cumplir su función dentro del Pueblo de Dios y hacia el mundo entero.


Vivencia comunitaria de la fe

La Acción Católica General tiene que ser para sus propios militantes lugar de vivencia comunitaria de su fe y de su ser entero de cristianos.

En cada grupo o Centro de Acción Católica han de saber vivir de forma particularmente intensa: el espíritu de oración, la comunión de vida, de acción y bienes y la caridad en todas sus formas. Esta vivencia comunitaria de la vida cristiana, de las virtudes y del propio carisma que comparten, lejos de encerrarlos en el ámbito de su asociación y de su comunidad, les dará sentido universal de Iglesia y los pondrá al servicio de todos los hombres, especialmente de los más necesitados.


La Virgen María, Reina de la Acción Católica

La Santísima Virgen María "Reina de la Acción Católica" es "el modelo perfecto de vida espiritual y apostólica. Hónrenla todos devotísimamente y encomienden su vida y apostolado a su solicitud de Madre" .

Esta devoción, "no consiste ni en un afecto estéril y transitorio ni en vana credulidad, sino que procede de la fe verdadera por lo que somos conducidos a conocer la excelencia de la Madre de Dios, y somos movidos a un amor filial hacia nuestra Madre y a la imitación de sus virtudes" .

Nuestra admiración y amor a la Virgen María, Madre de la Iglesia y Madre nuestra se reflejará necesariamente en formas diversas de oración y culto. Siguen siendo de total actualidad las enseñanzas que a este respecto nos ha dejado el Concilio Vaticano II , Pablo VI y Juan Pablo II .




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