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102. Enseñaba entre parábolas.
La mamá empezó a explicarles a sus hijos lo que significa parábola. Básicamente son comparaciones que revelan o ilustran aspectos de la vida.


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net



PALABRA DE DIOS: Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Se reunió junto a él una gran multitud, así que él subió a una barca y se sentó, mientras la gente estaba de pie en la orilla. Les explicó muchas cosas con parábolas: Salió un sembrador a sembrar. Al sembrar, unos granos cayeron junto al camino, vinieron los pájaros y se los comieron. Otros cayeron en terreno de piedras con poca tierra. Al faltarles profundidad, brotaron enseguida; pero, al salir el sol, se abrasaron, y, como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre cardos: crecieron los cardos y los ahogaron. Otros cayeron en tierra fértil y dieron fruto (Mateo 13. 1- 8).

ENSEÑANZA

La mamá empezó a explicarles a sus hijos lo que significa parábola. Básicamente son comparaciones que revelan o ilustran aspectos de la vida.

¿Qué ha querido el Señor enseñarnos con esta parábola del sembrador?
Migue levantó la mano y le dijo: Mamá, el campo somos los seres humanos. Cuando el Señor nos habla y nos dirige su enseñanza, podemos aceptarla o rechazarla.
Cuando la oímos pero no la ponemos en práctica, nos parecemos a la tierra mala. Se tira el trigo o la semilla y enseguida se la comen los pájaros. En el patio del colegio, cuando se cae pan, los gorriones vienen rápidamente y se lo comen.
Estefanía dice a su vez: Hay niños y personas que les gusta mucho la palabra de Dios, pero apenas la han escuchado la olvidan y pasan de ella. Son como los granos que caen entre piedras.
El padre interviene y cuenta lo siguiente: En casa intentamos cada día que la Palabra de Dios caiga en nuestros corazones. Son buena tierra, la mejor y la más cara. Por eso, el Señor crece en nuestra vida de familia cada día. Produce los frutos de nuestro cariño, de nuestro amor y de nuestras buenas relaciones.
Muy bien, papá, dice Migue. Pasa igual en clase. El maestro explica a todos por igual. Pero unos están distraídos y no aprenden casi nada. Otros, por el contrario, están atentos y aprenden pronto.
El Señor era muy listo, dice Estefanía, al enseñar así. Todo el mundo le entendió ayer, lo entienden hoy lo entenderán mañana.

DIALOGO: ¿ ERES TIERRA BUENA O MALA?

ORACIÓN


Señor, te ruego que mi vida sea tierra buena que acoja tu enseñanza y aprenda a ser cada día más bueno en casa, con mis compañeros y compañeras y contigo. Gracias por ser tan buen maestro.





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