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Bartolomé I, Arzobispo de Constantinopla, Nueva Roma y Patriarca Ecuménico
El Patriarca Bartolomé I es líder espiritual del mundo cristiano ortodoxo y figura de significación global


Por: Datos oficiales de la Iglesia Ortodoxa | Fuente: Iglesia Ortodoxa de México



Su Toda Santidad, BARTOLOMEO
Arzobispo de Constantinopla, Nueva Roma y Patriarca Ecuménico



Su Toda Santidad Patriarca Ecuménico Bartolomé I es el vigésimo sucesor del apóstol Andrés y líder espiritual de 300 millones de cristianos ortodoxos en todo el mundo. Desde su ascensión al Trono Ecuménico el 2 de noviembre de 1991, su Toda Santidad ha desplegado incansablemente la visión de su mensaje de entronización: revitalización espiritual, unidad ortodoxa, reconciliación cristiana, tolerancia, entendimiento y coexistencia interreligiosa, protección y conservación del medio ambiente y unidad mundial basada en la paz, la solidaridad y el amor.

Como Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Su Toda Santidad ha contribuido a la expansion de la Iglesia en muchos frentes. A través de visitas y diálogos, ha desarrollado notablemente las relaciones de la Ortodoxia con la Iglesia Católica, Luterana, Bautista, y otras denominaciones. Su Toda Santidad ha desempeñado igualmente un destacado papel en la Europa poscomunista, apoyando y desarrollando relaciones con diferentes naciones ortodoxas, incluida Rusia.

Conocido en Europa, y ya en gran parte todo el mundo, como el “Patriarca verde”, el Patriarca Ecuménico Bartolomé ha estado a la vanguardia respecto a otros líderes religiosos en su preocupación por llevar a cabo todo tipo de seminarios y encuentros con el objetivo de movilizar las fuerzas espirituales y morales en pro de la armonía entre el ser humano y la naturaleza.

Como líder de la Iglesia Ortodoxa, Su Toda Santidad representa las voces de una fe que ha conocido años de sufrimiento, pero que en la actualidad se expande con rapidez. La Iglesia Ortodoxa gana adeptos en todo el mundo, pero en particular en las naciones materialmente desarrolladas, donde las personas de orientan hacia la fe ortodoxa en cifras records, porque encuentran en ella la paz, el amor y la salvación que que ansían, y que la tecnología y el poder material por sí mismos no pueden garantizar.

La Ortodoxia resurge igualmente en países recientemente liberados, donde tuvieron lugar muchas de las peores persecuciones contra nuestra Fe en la historia contemporánea. Poco tiempo después de su entronización en 1991, el Patriarca Ecuménico desarrolló un extenso periplo a través del mundo ortodoxo llevando consigo un mensaje de renovada esperanza. El Patriarca es testimonio viviente de la dolorosa lucha de la Ortodoxia por la libertad religiosa y el reconocimiento de la divinidad innata del ser humano.

Siendo ciudadano griego, la experiencia personal del Patriarca Ecuménico le ofrece una perspectiva única y privilegia respecto al tema del diálogo entre las tradiciones cristiana y musulmana. Su Toda Santidad ha realizado una valiosa contribución a la solución de los conflictos globales y a la construcción de la paz, como en el caso de la antigua Yugoslavia. El Patriarca Ecuménico ha trabajado persistentemente en la reconciliación entre Católicos, Musulmanes, Judíos y Ortodoxos en todas partes del mundo.

Su Toda Santidad se ha consagrado profundamente al logro de una comprensión general de la importancia religiosa que reviste la protección y conservación del medio ambiente. El Patriarca Ecuménico Bartolomé subvencionó junto con el Príncipe Felipe una conferencia sobre el Medio Ambiente en la Escuela Teológica de Halki. Su Toda Santidad estableció el primer día de septiembre como ocasión para enviar un mensaje anual sobre la protección de la Creación, y asimismo destinó esta misma fecha como día de oración en el Patriarcado Ecuménico y en todo el mundo ortodoxo.

Su Toda Santidad nació en Imbro a los 29 días del mes de Febrero de 1940, hijo de Cristo y Meropis Archondonis. Su nombre de bautismo: Demetrio. Después del aprendizaje en el circuito de su origen y del colegio de Disepo de Estambul ingresó en la célebre Escuela de Teología de Halkis. En 1961 Demetrio Archondonis, obtiene con felicitaciones, su licencia de Teología. El 13 de agosto del mismo año, fue ordenado diácono por el Metropolita Meliton y recibe el nombre de Bartolomé.

De 1961 a 1963, hizo el servicio militar en el ejército turco terminando como oficial de reserva. Entre los años de 1963 – 1968 estudió incansablemente como becado del Patriarcado Ecuménico en el Instituto de estudios Orientales de Roma, en el Instituto Ecuménico de Bossey-Suiza y en la Universidad de Munich, especializándose en Derecho Canónico. Su doctorado lo realizó en el Instituto Oriental de la Universidad Gregoriana sobre el tema: “La codificación de los Santos Cánones y de las instituciones canónicas en la Iglesia Ortodoxa”. Una vez concluido el mismo, Su Toda Santidad regresó a Estambul donde fue nombrado profesor auxiliar en la Escuela Teológica de Halkis. El 19 de Octubre 1969 fue ordenado sacerdote y poco después el Patriarca Atenágoras lo eleva al rango de Archimandrita.

En 1972 cuando el Patriarca Demetrio funda la oficina privada Patriarcal, el Archimandrita Bartolomé asume la dirección de la misma. En la Navidad de 1973 es consagrado Obispo y se torna Metropolita de la antigua sede de Filadelfia. Permanece como director de la oficina Patriarcal hasta su nombramiento como Metropolita de Calcedonia en Enero de 1990.

De Marzo de 1974 hasta su ascensión al trono Ecuménico, Su Toda Santidad fue miembro del Santo y Sagrado Sínodo, como también de las muchas delegaciones Sinodales. Después de la muerte del Metropolita Meliton es elegido por unanimidad de votos, sucesor del Metropolita de Calcedonia.

Su Toda Santidad, Patriarca Ecuménico de Constantinopla, conoce numerosas lenguas, a saber, griego, turco, latín, italiano, inglés, francés y alemán. Publicó numerosos artículos, estudios y discursos. Es miembro fundador de la “Sociedad de derecho Oriental”, de la cual fue vicepresidente. Por quince años fue miembro y por ocho años vicepresidente de la comisión “Fe y Constitución” del “Consejo Mundial de Iglesias”. Su Toda Santidad participó en la Asambleas Generales del C.M.I. en Upsala 1968, Vancouver-1983 y Canberra-1991, además de haber sido miembro del Comité Central Ejecutivo del C.M.I., además de que ha representado al Patriarcado Ecuménico en muchos otros congresos interortodoxos e intercristianos, y en misiones oficiales ante el gobierno de Turquía para las Iglesias Ortodoxas y no Ortodoxas, para las provincias del Trono y para el Monte Atos. En 1990 el Patriarca Ecuménico presidió y dirigió en Ginebra la preparación del santo y gran Comité Sinodal en el cual se examinó el tema de la Diáspora Ortodoxa.

Su Toda Santidad ha sido invitado como conferencista en diferentes ciudades (Atenas, Tesalónica, Loviana, Madrid, Viena, Roma etc…) donde expuso temas de actualidad de interés general o relacionados con su especialidad. El Patriarca es además miembro asociado de la Academia Ortodoxa de Creta y miembro honorable de la fundación Viena Pro-Oriente.

Su Toda Santidad ha sido distinguido con el Título de Doctor Honoris Causa por diferentes Academias, entre las que destacan la Facultad Teológica de la Universidad de Atenas y la Academia de Teología de la Universidad de Teología de Moscú, la Facultad de Filosofía de la Universidad de Creta, la Universidad de Londres, la sección de Medio Ambiente de la Universidad del Egeo-Lesbos, la Universidad Católica de Lovaina-Bélgica, el Instituto Teológico San Sergio de Paris, la Escuela de Derecho Canónico Aix-en-Provence, Francia, la Universidad de Edimburgo, la Escuela Teológica de la Santa Cruz en Boston. En Nueva York, del Instituto Teológico San Vladimir, de la Escuela Teológica de Jasia.

Además de las anteriores, cabe mencionar también la Universidad de Tesalónica, las universidades Georgetown de los E. U., Tuft, Metodistas Sureños, la Universidad de Demócrito en Xantia, la Universidad de Yale, y la sección de Historia y Arqueología de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Joanina.

Inmediatamente después de haber ascendido al Trono Ecuménico por gracia de Dios, el Patriarca Ecuménico comenzó su trabajo pastoral de acuerdo con el discurso programático de la Entronización. Así, para la promoción de la unidad y colaboración panortodoxa, invitó al Patriarcado a sus hermanos primados de las Iglesias Ortodoxas, para enviar de conjunto un mensaje a la Iglesia y al mundo. Tales asambleas se realizaron también en 1995 en Patmos, en Enero del 2000 en Jerusalén y en Diciembre del mismo año en Constantinopla y Nicea.

Como nuevo Patriarca, Su Toda Santidad visitó oficialmente al Presidente de la democracia y autoridades gubernamentales en Ankara, planteando los problemas comunes que ocupan al Patriarcado y al estado de Turquía, de entre los cuales el Patriarca se refirió al tema de la reapertura de la Escuela Teológica de Halki.

En mayo de 1993, el Patriarca Ecuménico recibió una invitación para sostener en Bruselas un encuentro con Jacques Delors, Presidente de la Comisión de la Unión Europea, y en 1994 fue invitado a dirigir la palabra en la sesión plenaria del Parlamento Europeo, Posteriormente, ese mismo año Su Toda Santidad se dirigió a la decimosexta Asamblea General de la Conferencia Mundial sobre Religión y Paz en Riva el Garda, Italia.

En 1995 Su Toda Santidad visitó a Su Beatitud Patriarca de la Iglesia de Etiopía, y a la Iglesia Ortodoxa de Jerusalén. Durante su visita, el Patriarca Ecuménico fue recibido por las figures políticas más significativas de Israel, Ezer Weizman y Yitzhak Rabin, así como por el Presidente de la OLP, Yasser Arafat.

Otras visitas oficiales fueron las que Su Toda Santidad realizó a la Iglesia Ortodoxa de Finlandia, a la Archidiócesis Ortodoxa de Francia, además de su visita a Lourdes, donde fue recibido por una amplia representación de la jerarquía de la Iglesia Católica Romana, allí reunida, además de que también dirigió oficialmente la palabra en una Sesión Plenaria de la UNESCO.

Entre el 27 y el 30 de junio de 1995, Su Toda Santidad realizó una visita a Su Santidad Juan Pablo II y la Iglesia de Roma en ocasión de sus festividades patronales, donde anunció la voluntad del Patriarcado Ecuménico de continuar el proceso de comunicación y entendimiento fraternos con la Iglesia Católica Romana.

En septiembre de 1995, el Patriarca Ecuménico presidió las celebraciones en Patmos, en conmemoración del 1900 aniversario de la composición del texto del Apocalipsis, del Apóstol San Juan. En esa ocasión, Su Toda Santidad convocó a la Sagrada Asamblea de las Cabezas de las Iglesias Ortodoxas, e hizo circular un mensaje por todo el mundo. El Patriarca Ecuménico convocó además a un Simposio Internacional sobre el medio Ambiente, y a una Sesión Científica Internacional en torno al Sagrado Libro de la Revelación.

En diciembre de 1995 Su Toda Santidad realizó una visita recíproca al Arzobispo de Canterberry así como a la Arquidiócesis Ortodoxa de Thyateira y Gran Bretaña. Seguidamente, Su Toda Santidad se dirigió a Suiza, país donde visitó el Concilio Mundial de Iglesias, la Federación Mundial Luterana, la Alianza Mundial de Iglesias Reformadas, y el Comité Olímpico Internacional, donde Su Tosa Santidad propuso la revitalizar de los Juegos Olímpicos en los Balcanes. El Patriarca Ecuménico visitó también el Centro de Estudios Europeos en Lausanne. A fines de 1996, Su Toda Santidad visitó las distantes Eparquías de Australia y Nueva Zelanda.

Otro evento de grande significación en el misterio de Su Toda Santidad fue su visita a Cuba, en enero de 2004, respondiendo a una invitación oficial formulada por el Presidente de Cuba Dr. Fidel Castro. Este fue la primera visita realizada por un Patriarca Ecuménico a América Latina y a una isla del Caribe.

El propósito fundamental de Su Toda Santidad era la consagración de la Santa Catedral del San Nicolás, en la Habana. Este templo catedralicio fue construido por el gobierno cubano como regalo para la Iglesia Ortodoxa. Su Toda Santidad tuvo la oportunidad de entrevistarse con miembros del Gobierno y con representantes de las más disímiles comunidades religiosas para discutir sobre el futuro espiritual de la Isla.

Al presente, Su Toda Santidad Patriarca Bartolomé prepara un periplo por varios países de Latinoamérica, en particular México, Panamá y Brasil. En este último, Su Toda Santidad declara inaugurada la Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias. Su Toda Santidad recibió una invitación oficial a los países de México y Panamá de parte de sus respectivos presidentes. Es significativo el hecho de que las dos naciones antes mencionadas pertenecen a la jurisdicción de la Santa Metrópoli de México. Durante su visita, Su Toda Santidad tendrá la opotunidad de sostener encuentros con jóvenes comunidades ortodoxas en pleno proceso de desarrollo y maduración.

El papel del Patriarca Ecuménico como líder espiritual del mundo cristiano ortodoxo y figura de significación global, adquiere cada día mayor relevancia. Estos esfuerzos, junto con sus preocupaciones respecto a los temas de la libertad religiosa y los derechos humanos, lo señalan como uno de los más inspirados apóstoles del amor, la paz y la reconciliación para toda la humanidad.
























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