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18. Boda de Isaac y Rebeca
Los dos se sentían tiernamente enamorados. Las bodas fueron de gran lujo, como pedían las circunstancias. Los dos se conocían y se amaban mucho.


Por: P. Felipe Santos | Fuente: Catholic.net



Palabra de Dios: Cuando el empleado de Abraham llegó al sitio en donde vía Rebeca, la llamaron y le preguntaron: -"¿Quieres ir con ese hombre? Ella respondió: -Sí. Entonces despidieron a Rebeca y a su nodriza, al empleado de Abraham y a sus compañeros. Y bendijeron a Rebeca: - Tú eres nuestra hermana, sé madre de miles y miles; que te descendencia conquiste las ciudades enemigas. Rebeca y sus compañeras se levantaron, montaron en los camellos, y siguieron al hombre... Rebeca alzó la vista y, al ver a Isaac, bajó del camello, y dijo al empleado: -¿Quién es aquel hombre que viene en dirección nuestra por el campo? Respondió el empleado: - Es mi amo. Ella tomó el velo y se cubrió. El empleado le contó a Isaac todo lo que había hecho. Isaac la metió en la tienda de Sara, su madre, la tomó por esposa y con su amor se consoló de la muerte de su madre (Génesis 24. 58-66).

Enseñanza

Isaac se convirtió en un joven guapo y agraciado. Su novia, elegantemente vestida con toda clase de adornos resplandecía ante los ojos de Isaac como la chica ideal. Los dos se sentían tiernamente enamorados. Las bodas fueron de gran lujo, como pedían las circunstancias. Los dos se conocían y se amaban mucho. Isaac fue delicado. La introdujo en la tienda de su madre para que la viera. Prendada de su hermosura, la madre dio el consentimiento para que se casara.

Mamá, dijo la bella Estefanía: Cuando yo me case, ¿ permitirás que mi novio entre en tu habitación para pedirme en matrimonio? Mira, hija, todavía quedan años. Haré en ese momento lo que Dios quiera. Por ahora, vete preparando para amar a un hombre que sea bueno y tenga las cualidades de Isaac. El amor con otra persona no se improvisa. Te pueden gustar muchos chicos. Pero hay que buscar aquel que, de verdad, te haga feliz a ti y a tus hijos. Mira a tu padre y a mí: ¿Cómo nos ves? Plenamente felices porque os amáis. Desde que conocimos, hija, hemos puesto nuestra confianza en Dios y no en e dinero. Nuestra boda no tuvo mucha elegancia de bienes materiales. Pero nuestro amor lo suplía todo. Esa es la verdad. Más vale el amor que muchos regalos de boda. Es una mercancía para que los invites al banquete de bodas.

Diálogo: ¿Cómo ves la boda de Isaac y Rebeca?

ORACIÓN

Señor, haz que cuando me case, lo haga solamente por amor. Que no me fije solamente en su aspecto físico y en su dinero, sino en que sea una persona cristiana y religiosa para que después no haya discusiones entre él y yo. El amor no entiende de medias tintas: O es verdadero y dura siempre, o es provisional y muere como hierba de campo cuando llega el calor.




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