Menu


42. Samuel y la escucha del Señor
Samuel ordenó destruir los ídolos y obedecer a Dios. Gobernó Israel toda su vida y bajo su mandato hubo paz.


Por: P. Felipe Santos | Fuente: Catholic.net



Palabra de Dios: Tres veces llamó el Señor a Samuel. La tercera vez le dice: - Aquí estoy; vengo porque me has llamado. Elí (juez y sacerdote) comprendió entonces que era el Señor quien llamaba al niño. Y le dijo: - Anda, acuéstate. Y si te llama alguien, dices: <>. Samuel fue y se acostó en su sitio. El Señor se presentó y lo llamó como antes: -¡Samuel, Samuel! Samuel respondió: - Habla, que tu siervo escucha... No se atrevía a contarle a Elí la visión, pero Elí lo llamó: -Samuel, dijo. Respondió: Aquí estoy. Elí le preguntó: - ¿Qué es que lo que te ha dicho? No me lo ocultes. Que el Señor te castigue si me ocultas una palabra de todo lo que te ha dicho. Entonces Samuel le contó todo, sin ocultarle nada. Elí comentó: - ¡Es el Señor! Que haga lo que le parezca bien. samuel crecía, y el Señor estaba con él; ninguna de sus palabras dejó de cumplirse, y todo Israel, desde Dan hasta Berseba, supo que Samuel era profeta acreditado ante el Señor (I Samuel 3. 8-10,16-19).


Enseñanza

El padre le dijo a su mujer e hijos: Me emociona la historia de Samuel. Si algún día Migue siente la vocación para sacerdote, lo dejaré con todo gusto.

Estefanía deseaba que la madre le contara más cosas de Samuel. La madre consintió con mucho gusto. Eran los dos verdaderos catequistas de sus hijos. Le habló así: Era hijo de Ana y Alcaná, que fue el último juez de Israel y uno de los primeros profetas. Al nacer Samuel, quedó atendida la ardiente oración de Ana que le pedía un hijo. A su vez, ella mantuvo su promesa a Dios, y llevó a Samuel al santuario de Siló para que le educara el sacerdote Elí. Una noche, Samuel recibió un mensaje de Dios de que la familia de éste sería castigada por la maldad de sus hijos. Al morir Elí, Samuel tuvo que enfrentarse con una difícil situación.

Israel había sido derrotado por los filisteos y el pueblo pensaba que Dios no se preocupaba ya de él. Samuel le ordenó destruir los ídolos y obedecer a Dios. Gobernó Israel toda su vida y bajo su mandato hubo paz. Cuando era anciano, nombró a sus hijos jueces y les confió su obra. Pero el pueblo no estaba contento y pidió un rey. Se opuso al principio; pero Dios le indicó que ungiera a Saúl. Cuando Saúl hubo desobedecido a Dios, ungió a David como el siguiente rey. Todos lloraron la muerte de Samuel.

Diálogo: ¿Serías capaz de seguir la vocación de sacerdote?

Oración

Señor, hoy pienso de forma especial en los sacerdotes y profetas de nuestro tiempo. Cada día hacen más falta. Envía vocaciones a tu reino, Señor.




Artículo patrocinado.

Gracias a nuestros bienhechores y su generosa ayuda, hacemos posible la publicación de este artículo.

¡Dona Aquí!






Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |