Menu


4.- ¿Amor o emoción?
Cuando una relación se estanca en la pura atracción, no hay un verdadero amor


Por: P. Felipe | Fuente: Catholic.net




Si analizamos muchos de los casos de matrimonios que han fracasado, llegaremos a la conclusión de que, desde un principio, la unión no debía haber existido. Podríamos decir que desaprovecharon el noviazgo, como un etapa para conocerse y meditar sobre el amor que se tenían.

En ocasiones las parejas inician una relación de noviazgo porque se atraen muchísimo, y todo el día desean estar juntos y demostrarse uno al otro lo mucho que se quieren.

No ven en su noviazgo la oportunidad, si, "OPORTUNIDAD" de poder descubrir si la persona que creen amar es la que es la adecuada para pensar en algo serio, y formar una familia.

Para descubrir si un noviazgo va por buen o mal camino, hay que reflexionar

  • ¿ Cuándo estoy con mi novio de qué hablamos?

  • ¿Hacemos planes a futuro?

  • ¿Nuestras conversaciones son superficiales?

  • ¿Sólo nos gusta estar pegados el uno del otro?

Si la relación de noviazgo va encaminada hacia el interés por los problemas del otro, por ayudarse mutuamente a crecer en su amor a Dios, a crecer como personas... Va por buen camino.

Cuando una relación se estanca en la pura atracción, no hay un verdadero amor, y a las primeras de cambio, terminan de la greña y adiós, cada quién por su lado.

Veíamos que el amor es entregarse, es darse al otro, es saber perdonar, es saber soportar. Por eso es vital que vivamos este tipo de amor que nos enseñó Cristo, en nuestro noviazgo... Pero, no hay que confundir el amor de entrega con la entrega de mi cuerpo a mi novio/a, pues eso sería egoísmo, que reduce lo bello del verdadero amor a la relación sexual entre un hombre y una mujer.

Esa entrega es válida, Dios la permite y la bendice, PERO SÓLO DESPUÉS DE HABERSE CASADO POR LA IGLESIA.

Debemos concientizarnos que el noviazgo es:

1. Tiempo de mutuo conocimiento,
2. Tiempo de aprendizaje del amor,
3. Tiempo de preparación a un compromiso futuro definitivo.

Por ejemplo:¿ Qué aspectos de la vida de la otra persona se han de ir descubriendo?


  • Forma de ser de la persona: gustos, sus habilidades, sus cualidades y defectos, su capacidad intelectual, su forma propia de amar y como le gusta ser amado.

  • Sus aspiraciones humanas, sus anhelos más profundos.

  • Su relación con Dios, su capacidad de entrega y de servicio.

  • Si estamos de acuerdo en la educación que queremos darle a nuestros hijos, si es que Dios nos da el don de tenerlos.


  • Siendo que el noviazgo es tiempo de aprendizaje en el amor, hay que preguntarse:

    ¿En qué forma los novios practican y crecen en el verdadero amor? ¿En qué forma yo estoy creciendo en el amor?

  • Capacidad de compartir pensamientos, sentimientos, problemas; para ayudarse mutuamente y aprender a pensar en común.

  • Deseo de colaborar en el crecimiento de la otra persona, viviendo con alegría los triunfos del otro animándolo a superarse.

  • Equilibrar respeto y pudor en las expresiones de cariño.


  • No olvidemos que el noviazgo es tiempo de preparación a un compromiso futuro y definitivo. ¿Cómo lo estoy viviendo?

    Aplicaciones en la vida diaria:

  • Unir poco a poco los ideales de la pareja: lecturas comunes, cursos de orientación matrimonial frecuentes en conjunto, pláticas, etc.
  • Reflexionar sobre puntos de vista sobre la vida matrimonial, hogar, manejo de casa, números de hijos, etc.

  • Vivencia de la castidad: reflexionando sobre los peligros de una relación sexual pre-matrimonial y sobre la importancia de la pureza.







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |