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8. Adán y Eva
Le sacó una costilla y creció carne desde dentro. El Señor formó una mujer y se la presentó al hombre. Los dos estaban desnudos pero no sentían vergüenza...


Por: P. Felipe Santos | Fuente: Catholic.net



Palabra de Dios: El Señor modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz aliento de vida y el hombre se convirtió en ser vivo... Lo colocó en un parque, en medio estaba el árbol de la vida y el árbol de conocer el bien y el mal. Dios dijo al hombre: Puedes comer de todos los árboles... pero del árbol de conocer el bien y el mal no comas, porque el día que comas de él, tendrás que morir. No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle el auxiliar que le corresponde... Dios echó sobre el hombre un letargo, y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y creció carne desde dentro. El Señor formó una mujer y se la presentó al hombre. Los dos estaban desnudos pero no sentían vergüenza... Dios le presentó a Adán todos los animales para que les pusiera nombre (Génesis 2. 7,9,17,21,22,25).


Enseñanza

Estefanía, muy sensible, al escuchar esta narración sobre la creación del primer hombre y la primera mujer, se sintió emocionada. Se imaginaba el bello jardín rodeado de toda clase de flores y frutas. Los animales, incluso los salvajes, dormían unos junto a otros y no se hacían daño.

Migue, más interesado por la forma de crear al hombre y a la mujer, le pregunta a sus padres: ¿Cómo pudo Dios hacer de la costilla de Adán una mujer, llamada Eva?

Y su padre, mirándole a sus saltarines ojos, le contesta: Mira, Migue, el que escribió el Génesis, empleó esta forma de hablar para indicarnos que fue Dios quien intervino directamente en la creación del hombre y la mujer. ¿Sabes por qué? No, papá, respondió Migue. Y el padre le dijo: Mira, cerca de Israel había pueblos que creían que el hombre nace de la tierra como la hierba. Y eso no es verdad. Dios sabía que el hombre era feliz con su mujer. No sentían vergüenza de nada. Eran totalmente felices en el paraíso terrenal.

Diálogo: ¿Cómo vivían Adán y Eva en el Jardín?

ORACIÓN

Señor, te doy gracias, porque supiste crear al hombre y a la mujer con tus propias manos y con tu aliento de vida. Los colocaste en un paraíso lleno de flores y de frutas. Te fiabas de ellos. No tenían ninguna malicia. Eran como nuestros Angeles de la Guarda. ¡Qué sabio eres, Señor Dios nuestro! ¡Enhorabuena!




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