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La Fiesta de Purim
La historia del Purim esta relatada en los diez capítulos del Libro de Ester


Por: Hna. María del Cielo | Fuente: www.dialogoreligioso.org



Durante su visita a Tierra Santa, el Santo Padre dirigiéndose a los rabinos jefes de Israel dijo: “Personalmente, siempre he deseado ser contado entre los que trabajan, en ambas partes, por superar los antiguos prejuicios y garantizar un reconocimiento cada vez mas amplio y pleno del patrimonio espiritual que compartimos los judíos y cristianos…los cristianos reconocemos que la herencia religiosa judía es inherente a nuestra fe: “Sois nuestros hermanos mayores”[1].

Esta pequeña reseña de una de las fiestas judías, esta orientada a lograr un acercamiento hacia nuestros “hermanos mayores”, “pues la Iglesia reconoce que los comienzos de su fe y de su elección se encuentran ya en los patriarcas, en Moisés y en los profetas, conforme al misterio salvífico de Dios…Por lo cual la Iglesia no puede olvidar que ha recibido la revelación del Antiguo Testamento por medio de aquel pueblo, con quien Dios, por su inefable misericordia se dignó establecer la Antigua Alianza, ni puede olvidar que se nutre de la raíz del buen olivo en que se han injertado las ramas del olivo silvestre que son los gentiles. Cree, pues la Iglesia que Cristo, nuestra paz, reconcilió por la cruz a judíos y gentiles y que de ambos hizo una sola cosa en Sí mismo” (Cf. Ef 2, 14-16)[2].

Y puesto que todo el Antiguo Testamento nos habla de Cristo y fue una preparación para la plena revelación del Unigénito de Dios, el conocimiento de las antiguas tradiciones hebreas nos sirve para conocer mejor el misterio del Verbo Encarnado y de su Iglesia. Decía a este respecto Juan Pablo II: “La fe y la vida religiosa del pueblo judío, tal como son vividas y profesadas todavía, (pueden) ayudar a comprender mejor ciertos aspectos de la vida de la Iglesia. Es el caso de la liturgia…”[3].


1) Historia

La Fiesta de Purim, recuerda un episodio que constituye una tragicomedia en la historia del pueblo judío. Unas veces se festeja en febrero, pero otras veces cae en Marzo.

La historia del Purim esta relatada en los diez capítulos del Libro de Ester.

Hay cinco libros de la Biblia, conocidos en el ritual de la sinagoga como “rollos”, que son leídos en cinco fiestas. El Cantar de los cantares es leído en Pesach, el libro de Rut en Shavuot, las Lamentaciones en Tisha Beav, Eclesiastés en Sucot, y el libro de Ester en Purim.

Los hechos tuvieron lugar en el antiguo reino de Persia (hoy Irán), principalmente en su capital de otrora, Shushán o Susa (hoy reducida a restos arqueológicos) y ocurrieron a mediados del siglo V, después de que en Jerusalén había sido destruido el Primer Templo y edificado ya el Segundo.

El nombre Purim es el plural hebreo de una voz persa, pur (“rifa” o “sorteo”) y se lo menciona varias veces en el Libro de Ester (3,7 y frecuentemente a fines del capítulo noveno).


Escena de la Reina Ester

*Mardoqueo y Ester: Entre los judíos que vivían en Susa, la capital del extenso imperio persa de aquellos tiempos, también se hallaba Mardoqueo, un descendiente de los cautivos que Nabucodonosor llevó al exilio todavía varios años antes de la destrucción del Templo de Jerusalén.

El nombre de Mardoqueo nos indica que la familia ya se había asimilado bastante a las costumbres locales, porque denota un claro parentesco lingüístico con el ídolo babilónico Marduk que se adoraba por aquellas latitudes. Así como también lo revela el nombre de Ester - que evoca a la antigua diosa Istar o Astarte - la joven pariente de Mardoqueo, huérfana de padre y madre, cuya crianza y educación habían quedado a cargo de éste. Y aunque previamente la muchacha había tenido un nombre hebreo, Hadassá, éste quedó relegado al olvido desde que la joven se presentó como candidata a esposa del rey persa, y posteriormente, cuando resultó elegida como reina. “Ester no dio a conocer ni su pueblo ni su origen, pues Mardoqueo le había mandado que no lo dijera.” (Ester 2.10) Y si quería ocultar ante todos que era judía, lo primero que había que disimular, por supuesto era su nombre hebreo.


* La acusación de Aman: Aman era un ministro importante en la corte de Asuero, a quien todo el publico rendía pleitesía cuando aparecía en el palacio, con excepción de una sola persona: Mardoqueo, quien “no se arrodillaba ni se prosternaba” (Ester 3,2).

Cuando Aman averiguó que Mardoqueo era judío, decidió vengarse no solo de él, sino también de todos sus correligionarios. Los acusó ante el Rey de que no cumplían con las leyes reales y pidió el exterminio de todos los judíos dispersos por su reino.

El Rey le concedió lo que pedía y Aman echó suertes para determinar la fecha del ataque contra los judíos (y de ahí el nombre de Purim que lleva la fiesta). Quedó establecido para “el trece del mes doce, que es el mes de Adar”. Pero más adelante se desbaratan sus designios gracias a la intercesión de la Reina Ester ante el Rey; y el mismo Aman es condenado a la horca (Ester 7,10).


2) La celebración del Purim

El día anterior a Purim, o sea el 13 de Adar, se conmemora con un ayuno menor el hecho de que en su momentos, también Ester, Mardoqueo y todos los judíos de Susa ayunaron durante tres días (Ester 4,15-17) antes de que la reina emprendiese los primeros pasos destinados a salvar a los judíos de la destrucción que había decretado contra ellos el ministro Aman. Ayuno que suele llamarse Taanit Ester (Ayuno de Ester). Y menor, porque solo se aplica durante las horas diurnas, desde la salida del sol hasta la puesta del mismo. Si cae sábado, este ayuno se anticipa al jueves que le precede, o sea, el día 11 de Adar.

Llegado el Purim, se lee dos veces el Libro de Ester, también llamado Meguilat Ester, “Rollo de Ester”, porque el texto que se recita delante del público en la sinagoga no es el de un libro impreso, sino de un rollo del pergamino con letras manuscritas, como los rollos de la Torá, pero evidentemente de tamaño mucho menor que éstos. Una vez se lo lee por la noche, y la segunda, por la mañana siguiente, y se lo entona con una melodía especial. Cada vez que a lo largo de la lectura, el encargado de la misma menciona el nombre de Aman, los fieles en la sinagoga- y principalmente los niños- suelen expresar su protesta contra este ministro antisemita mediante manifestaciones ruidosas de diversa índole, por ejemplo revolviendo matracas o golpeando con los pies en el suelo.

De la Torá se lee por al mañana un breve párrafo tomado de Shemot (Exodo 17.8 ss), que cuenta cómo los nómadas del pueblo de Amalek atacaron por la espalda a los hijos de Israel poco después de la salida de Egipto. La vinculación de este episodio con la historia de Purim radica en el hecho de que la tradición judía relaciona a Aman con el linaje de los amalecitas, afirmando que el descendía de esa tribu.


3) Costumbres y tradiciones

Purim va también asociado, al así llamado Purimshpil, el “juego o representación del Purim”, en el cual, a partir de la Edad Media, solían representarse ante el público diversos episodios de su historia.

Estas representaciones fueron ampliándose con el correr del tiempo, también se las acompañó de canciones alusivas y con músicos que tocaban en sus instrumentos las melodías adecuadas; y todo esto constituiría, más adelante, el fundamento sobre el cual fue estructurado el ulterior teatro judío, por una parte y la música judía en su expresión moderna.

Así mismo se vincula con Purim la costumbre de disfrazarse en esta fecha, primero para representar a Mardoqueo, Ester, el rey Asuero, Aman y a otros personajes de la historia. Actualmente, esta tradición se ha extendido a disfraces de cualquier otra índole, alejándose en cierto modo del verdadero sentido bíblico, y perdiendo la dimensión religiosa de la fiesta.

Una costumbre típica de Purim, ya indicada en el mismo libro de Ester (9,19) es el así llamado “Mishloaj manot, (envío de manjares)”. Unas a otras las diversas familias se envían en diferentes platos, generalmente de cosas dulces (pasteles y parecidos), entre los que se destaca uno característico del Purim, “Onzei Haman” (orejas de Aman), unas empanadas dulces en forma triangular.

Otra tradición de Purim es la de Matanot la-evionim, “obsequios a los pobres”, destinada a que también éstos puedan celebrar la fiesta con alegría. Los regalos pueden consistir en comestibles, o bien directamente en dinero, que suele llamarse Maot Purim, “dinero de Purim”. Todas estas costumbres están animadas por el propósito de celebrar Purim como día de banquete y de alegría para todos sin excepción. (Ester 9,17).

Los Santos Padres ven en Ester, que intercedió por su pueblo, una figura de la Santísima Virgen María, Auxilium christianorum. Lo que Ester fue para su pueblo por disposición de Dios, lo es María para el pueblo cristiano[4].

Mediante cada uno de estos personajes del Antiguo Testamento Dios iba preparando a su pueblo para el advenimiento de Aquel que salvaría a los hombres no solo de una muerte pasajera (como en este pasaje) si no aun de la muerte eterna en el pecado.


 




 

  • Notas:

    [1] L`Osservatore Romano, 31 de marzo de 2000, pag.4.

    [2] Concilio Vaticano II; Declaraciòn Nostra Aetate, N.4.

    [3] Alocución del 6 de Marzo de 1982

    [4] Mons. Juan Straubinger. Comentario al Libro de Ester.





    Hna. María del Cielo
    mailto:ssvmjeru@p-ol.com





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