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Domingo. Cuarta Semana de Adviento
Laudes y Vísperas
Laudes y Vísperas


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net



I° VÍSPERAS

Sábado por la tarde

SALUDO INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.


HIMNO

Escucha, casa de David:
La Virgen pura se halla encinta;
Dios la acaricia y la fecunda
y la hace Madre de la vida.

La Virgen grávida nos lleva
en el secreto de su dicha;
la Virgen fiel nos abre ruta
por su obediencia de discípula.

Espera en calma la agraciada,
con ella el mundo se arrodilla;
levanta el pobre la mirada,
con ella pide la venida.

Nacida en tiempos sin aurora,
el Hijo espera con María.
¡Oh Dios de amor, nuestra esperanza,
cambia tu espera en parusía!

¡A ti, Jesús, Hijo esperado,
aparecido en nuestros días,
con santo júbilo cantamos!
¡Ven en tu reino, ven de prisa! Amén.


SALMODIA

Ant. 1. Contemplad cuán glorioso es el que viene a salvar a todos los pueblos.


Salmo 109

Oráculo del Señor a mi Señor:
"Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrados de tus pies."

Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

"Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendre, como rocío,
antes de la aurora."

El Señor lo a jurado y no se arrepiente:
" tú eres sacerdote eterno
según el rito Melquisedec."

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.

En su camino beberá del torrente,
por eso levantara la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.


Ant. 1. Contemplad cuán glorioso es el que viene a salvar a todos los pueblos.

Ant. 2. Lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale: ven, Señor, y no tardes más. Aleluya


Salmo 111

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.

En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo.

No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres;
u caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad.

El malvado, al verlo, se irritará,
rechinará los dientes hasta consumirse.
La ambición del malvado fracasará.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 2. Lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale: ven, Señor, y no tardes más. Aleluya

Ant. 3. Se dilatará su principado con una paz sin límites. Aleluya.


Cántico
Cántico
Ap 19, 1-7

Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios
Porque sus juicios son verdaderos y justos.
R. Aleluya.

Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos.
Los que le teméis, pequeños y grandes.
R. Aleluya.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo.
Alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
R. Aleluya.

Aleluya.
Llegó la boda del Cordero.
Su esposa se ha embellecido
R. Aleluya.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 3. Se dilatará su principado con una paz sin límites. Aleluya.


LECTURA BÍBLICA
Fil 4, 4-5

Estad siempre alegres en el Señor. Otra vez os lo digo: Estad alegres. Que vuestra bondad sea conocida de todos. El Señor está cerca.


RESPONSORIO BREVE

V. Muestranos, Señor, tu misericordia.
R. Muestranos, Señor, tu misericordia.

V. Y danos tu salvación.
R. Muestranos, Señor, tu misericordia.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Muestranos, Señor, tu misericordia.



CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ven a librarnos con el poder de tu brazo.

Cántico de la Santísima Virgen María



PRECES

Hermanos, oremos a Cristo, el Señor que viene a salvar a todos los hombres y digámosle confiadamente:

Ven, Señor Jesús.



  • Señor Jesucristo, que por el misterio de la encarnación manifestaste al mundo la gloria de tu divinidad,
    vivifica al mundo con tu venida.
     
  • Tú que participaste de nuestra debilidad,
    concédenos tu misericordia.
     
  • Tú que en tu primera venida viniste humildemente para salvar al mundo de sus pecados,
    absuélvenos de toda las culpas, cuando vuelvas de nuevo con gloria y majestad.
     
  • Tú que lo gobiernas todo con tu poder, ayúdanos, por tu bondad, a alcanzar la herencia eterna.

    Se pueden añadir algunas intenciones libres.

    Tú que estás sentado a la derecha del Padre, alegra con la visión de tu rostro a nuestros hermanos difuntos. Con el deseo de que la luz de Cristo ilumine a todos los hombres, digamos al Padre: Padre Nuestro ...


    ORACION

    Concédenos, Señor, que la renovación del misterio de la Navidad de tu Hijo, a la cual nos preparamos, nos libre del antiguo yugo del pecado por el cual estamos oprimidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.


    CONCLUSIÓN

    V. EL Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
    R. Amén.


    _______________________________


    LAUDES

    Domingo a la mañana

    SALUDO INICIAL

    V. Señor abre mis labios.
    R. Y mi boca proclamara tu alabanza.


    AntEl Señor está cerca, venid, adorémosle.


    Salmo 94

    Venid, aclamemos al Señor,
    demos vítores a la Roca que nos salva;
    entremos a su presencia dándole gracias,
    aclamándolo con cantos.

    Porque el Señor es un Dios grande,
    soberano de todos los dioses:
    tiene en su mano las simas de la tierra,
    son suyas las cumbres de los montes.
    Suyo es el mar, porque él lo hizo,
    la tierra firme que modelaron sus manos.

    Venid, postrémonos por tierra,
    bendiciendo al Señor, creador nuestro.
    Porque él es nuestro Dios,
    y nosotros su pueblo,
    el rebaño que él guía.

    Ojalá escuchéis hoy su voz:
    "No endurezcáis el corazón como en Meribá,
    como el día de Masá en el desierto:
    cuando vuestros padres me pusieron a prueba,
    y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras."

    Durante cuarenta años
    aquella generación me repugnó, y dije:
    "Es un pueblo de corazón extraviado,
    que no reconoce mi camino;
    por eso he jurado en mi cólera
    que no entrarán en mi descanso."

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en el principio, ahora y siempre,
    por los siglos de los siglos. Amén.



    HIMNO

    La pena que la tierra soportaba,
    a causa del pecado, se ha troncado
    en canto que brota jubiloso
    en labios de María pronunciado.

    El sí de las promesas ha llegado,
    la alianza se cumpre poderosa,
    el Verbo eterno de los cielos
    con nuestra débil carne se desposa.

    Misterio que sólo la fe alcanza,
    María es nuevo templo de la gloria,
    rocío matinal, nube que pasa,
    luz nueva en presencia misteriosa.

    A Dios sea la gloria eternamente,
    al Hijo suyo amado Jesucristo,
    que quiso nacer para nosotros
    y darnos su Espíritu divino. Amén.


    SALMODIA

    Ant. 1. Tocad la trompeta en Sión, porque está cerca el día del Señor. Mirad: viene a salvarnos. Aleluya.

    Salmo 117

    Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es terna su misericordia.

    Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia.

    Diga la casa de Aarón: eterna es su misericordia.

    Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia.

    En el peligro grité al Señor, y me escuchó poniéndome a salvo.

    El Señor está conmigo. No temo, ¿qué podrá hacerme el hombre?
    El Señor está conmigo y me auxilia, veré la derrota de mis adversarios.

    Mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres,
    mejor es refugiarse en el Señor que confiar en los magnates.

    Todos los pueblos me rodeaban, en el nombre del Señor los rechacé;
    me rodeaban cerrando el cerco, en el nombre del Señor los rechacé;
    me rodeaban como avispas, ardiendo como fuego en las zarzas,
    en el nombre del Señor los rechacé.

    Empujaban y empujaban para derribarme, pero el Señor me ayudó;
    el Señor es mi fuerza y mi energía, él es mi salvación.

    Escuchad: hay cantos de victoria en las tiendas de los justos:
    "La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa,
    la diestra del señor es poderosa."

    No he de morir, viviré
    para contar las hazañas del Señor.
    Me castigó me castigó el Señor,
    pero no me entregó a la muerte.

    Abridme las puertas del triunfo,
    y entraré para dar gloria al Señor.
    Esta es la puerta del Señor:
    los vencedores entrarán por ella.

    Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación.

    La piedra que desecharon los arquitectos
    es ahora la piedra angulas.
    Es el Señor quien lo ha hecho.
    Ha sido un milagro patente.

    Éste es el Día en que actuó el Señor:
    sea nuestra alegría y nuestro gozo.
    Señor, danos la salvación; Señor, damos prosperidad.

    Bendito el que viene en nombre del Señor,
    os bendecimos desde la casa del Señor; el Señor es Dios: él nos ilumina.

    Ordenad una procesión con ramos hasta los ángulos del altar.

    Tú eras mi Dios, te doy gracia; Dios mío, yo te ensalzo.

    Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.


    Ant. 1. Tocad la trompeta en Sión, porque está cerca el día del Señor. Mirad: viene a salvarnos. Aleluya.

    Ant. 2. Vendrá el Señor, salid a su encuentro diciendo: "Grande es tu origen, y tu reino no tendrá fin: Dios fuerte, dominador, príncipe de la paz." Aleluya.


    Cántico

    Dn. 3, 52-57
    Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres:
    a ti gloria y alabanza por los siglos.

    Bendito tu nombre, santo y glorioso: a él gloria y alabanza por los siglos.

    Bendito eres sobre el trono de tu reino: a ti gloria y alabanza por los siglos.

    Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas los abismos:
    a ti gloria y alabanza por los siglos.

    Bendito eres en la bóveda del cielo: a ti honor y alabanza por los siglos.

    Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
    ensalzadlo con himnos por los siglos.

    Ant. 2. Vendrá el Señor, salid a su encuentro diciendo: "Grande es tu origen, y tu reino no tendrá fin: Dios fuerte, dominador, príncipe de la paz." Aleluya.

    Ant. 3. Tu palabra omnipotente, Señor, vendrá desde su trono real. Aleluya.


    Salmo 150

    Alabad al Señor en su templo,
    alabadlo en su augusto firmamento.

    Alabadlo por sus obras magníficas,
    alabadlo por su inmensa grandeza.

    Alabadlo tocando trompetas,
    alabadlo con arpas y cítaras,

    Alabadlo con tambores y danzas, alabadlo con trompas y flautas,

    Alabadlo con platillos vibrantes.

    Todo ser que alienta, alabe al Señor.


    Ant. 3. Tu palabra omnipotente, Señor, vendrá desde su trono real. Aleluya.


    LECTURA BÍBLICA

    Rm 13, 11b-12

    Ya es hora que despertéis del sueño, pues la salud está ahora más cerca que cuando abrazamos la fe. La noche va pasando, el día está encima; desnudémonos, pues, de las obras de las tinieblas y visítamonos de las armas de la luz.



    RESPONSORIO BREVE

    V. Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.
    R. Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.

    V. Su gloria aparecerá sobre ti.
    R. Amanecerá el Señor.

    V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    R. Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.


    CÁNTICO EVANGÉLICO

    Ant. No dejéis de velar: pronto llegará el Señor,nuestro Dios.

    Cántico a Zacarías



    PRECES

    Roguemos, hermanos, al Señor Jesús, juez de vivos y muertos y digámosle:
    Ven, Señor Jesús
     
  • Señor Jesucristo, tú que viniste a salvar a los pecadores,
    líbranos de caer en la tentación.
     
  • Tú que vendrás con gloria para juzgar a tu pueblo,
    muestra en nosotros tu poder salvador.
     
  • Ayúdanos a cumplir con fortaleza de espíritu los preceptos de tu ley,
    para que podamos esperar tu venida sin temor.
     
  • Tú que eres bendito por los siglos, concédenos por tu misericordia, que llevando ya desde ahora una vida sobria y religiosa esperemos con gozo tu gloriosa aparición.

    Se pueden añadir algunas intenciones libres.

    Porque Jesucristo mismo nos lo enseñó, nos atrevemos a decir: Padre nuestro ...


    ORACION

    Concédenos, Señor, que la renovación del misterio de la Navidad de tu Hijo, a la cual nos preparamos, nos libre del antiguo yugo del pecado por el cual estamos oprimidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.


    CONCLUSIÓN

    V. EL Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
    R. Amén


    ________________________________


    II° VÍSPERAS

    Domingo por la tarde

    SALUDO INICIAL

    V. Dios mío, ven en mi auxilio.
    R. Señor date prisa en socorrerme.

    V. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
    R .Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

    HIMNO

    Escucha, casa de David:
    La Virgen pura se halla encinta;
    Dios la acaricia y la fecunda
    y la hace Madre de la vida.

    La Virgen grávida nos lleva
    en el secreto de su dicha;
    la Virgen fiel nos abre ruta
    por su obediencia de discípula.

    Espera en calma la agraciada,
    con ella el mundo se arrodilla;
    levanta el pobre la mirada,
    con ella pide la venida.

    Nacida en tiempos sin aurora,
    el Hijo espera con María.
    ¡Oh Dios de amor, nuestra esperanza,
    cambia tu espera en parusía!

    ¡A ti, Jesús, Hijo esperado,
    aparecido en nuestros días,
    con santo júbilo cantamos!
    ¡Ven en tu reino, ven de prisa! Amén.



    SALMODIA

    Ant. 1. Contemplad cuán glorioso es el que viene a salvar a todos los pueblos.


    Salmo 109,1-5.7

    Oráculo del Señor a mi Señor:
    Siéntate a mi derecha,
    y haré de tus enemigos
    estrado de tus pies."

    Desde Sión extenderá el Señor
    el poder de tu cetro:
    somete en la batalla a tus enemigos.

    "Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
    entre esplendores sagrados
    yo mismo te engendré,
    como rocío, antes de la aurora."

    El señor lo ha jurado y no se arrepiente:
    "Tú eres sacerdote eterno
    según el rito de Melquisedec."

    El Señor a tu derecha, el día de su ira, quebrantará a los reyes.

    En su camino beberá del torrente, por eso levantará la cabeza.


    Ant. 1. Contemplad cuán glorioso es el que viene a salvar a todos los pueblos.

    Ant. 2. Lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale: ven, Señor, y no tardes más. Aleluya.


    Salmo 111

    Dichoso quien teme al Señor
    y ama de corazón sus mandatos.
    Su linaje será poderoso en la tierra,
    la descendencia del justo será bendita.

    En su casa habrá riquezas y abundancia,
    su caridad es constante, sin falta.
    En las tinieblas brilla como una luz
    el que es justo, clemente y compasivo.

    Dichoso el que se apiada y presta,
    y administra rectamente sus asuntos.
    El justo jamás vacilará,
    su recuerdo será perpetuo.

    No temerá las malas noticias,
    su corazón está firme en el Señor.
    Su corazón está seguro,
    sin temor,
    hasta que vea derrotados a sus enemigos.

    Reparte limosna a los pobres;
    su caridad es constante,
    sin falta, y alzará la frente con dignidad.

    El malvado, al verlo, se irritará,
    rechinará los dientes hasta consumirse.
    La ambición del malvado fracasará.


    Ant. 2. Lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale: ven, Señor, y no tardes más. Aleluya.

    Ant. 3. Se dilatará su principado con una paz sin límites. Aleluya.


    Cántico
    Ap. 19, 1-7
    Aleluya.

    La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios. Aleluya

    Porque sus juicios son verdaderos y justos. Aleluya.

    Alabad al Señor, sus siervos todos. Los que le teméis, pequeños y grandes. Aleluya.

    Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo. Alegrémonos y gocemos y démosle gracias. Aleluya.

    Llegó la boda del Cordero. Su esposa ha embellecido. Aleluya.


    Ant. 3. Se dilatará su principado con una paz sin límites. Aleluya.


    LECTURA BÍBLICA
    Fil 4, 4-5

    Estad siempre alegres en el Señor. Otra vez os lo digo: Estad alegres. Que vuestra bondad sea conocida de todos. El Señor está cerca.


    RESPONSORIO BREVE

    V. Muestranos, Señor, tu misericordia.
    R. Muestranos, Señor, tu misericordia.

    V. Y danos tu salvación.
    R. Muestranos, Señor, tu misericordia.

    V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    R. Muestranos, Señor, tu misericordia.



    CÁNTICO EVANGÉLICO

    Ant. Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ven a librarnos con el poder de tu brazo.

    Cántico de la Santísima Virgen María



    PRECES

    Hermanos, oremos a Cristo, el Señor que viene a salvar a todos los hombres y digámosle confiadamente:

    Ven, Señor Jesús.
     
  • Señor Jesucristo, que por el misterio de la encarnación manifestaste al mundo la gloria de tu divinidad,
    vivifica al mundo con tu venida.
     
  • Tú que participaste de nuestra debilidad,
    concédenos tu misericordia.
     
  • Tú que en tu primera venida viniste humildemente para salvar al mundo de sus pecado,
    absuélvenos de toda las culpas, cuando vuelvas de nuevo con gloria y majestad.
     
  • Tú que lo gobiernas todo con tu poder, ayúdanos, por tu bondad, a alcanzar la herencia eterna.

    Se pueden añadir algunas intenciones libres.

    Tú que estás sentado a la derecha del Padre, alegra con la visión de tu rostro a nuestros hermanos difuntos.

    Con el deseo de que la luz de Cristo ilumine a todos los hombres, digamos al Padre: Padre Nuestro ...


    ORACION

    Concédenos, Señor, que la renovación del misterio de la Navidad de tu Hijo, a la cual nos preparamos, nos libre del antiguo yugo del pecado por el cual estamos oprimidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.


    CONCLUSIÓN

    V. EL Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
    R. Amén.


     
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