Menu

Viernes Tercera Semana de Cuaresma
Laudes y Vísperas

Laudes y Vísperas


Por: Catholic.net | Fuente: Ctaholic.net



LAUDES

Oracón de la Mañana



INVITATORIO


V. Señor, abre mis labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Ant Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor:"No endurezcáis vuestro corazón."


Salmo 94

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes.
Suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.

Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
"No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto:
cuando vuestros padres me pusieron a prueba,
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras."

Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
"Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso."

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.


HIMNO


Delante de la cruz los ojos míos
quédenseme, Señor, así mirando,
y sin ellos quererlo estén llorando,
porque pecaron mucho y están fríos.

Y estos labios que dicen mis desvíos,
quédenseme, Señor, así cantando,
y sin ellos quererlo estén rezando,
porque pecaron mucho y son impíos.

Y así con la mirada en vos prendida,
y así con la palabra prisionera,
como la carne a vuestra cruz asida.

quédeseme, Señor, el alma entera;
y así clavada en vuestra cruz mi vida,
Señor, así, cuando queráis me muera. Amén.


SALMODIA

Ant. 1
Contra ti, contra ti solo pequé, Señor, ten misericordia de mí.


Salmo 50


Misericordia, Dios mío por tu bondad;
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.

En la sentencia tendrás razón,
en el juicio brillará tu rectitud.
Mira, que en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.

Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame : quedaré más blanco que la nieve.

Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.

¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.

Líbrame de la sangre ¡oh Dios,
Dios, Salvador mío!,
y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

Los sacrificios no te satisfacen;
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado:
un corazón quebrantado y humillado
tú no lo desprecias.

Señor, por tu bondad, favorece a Sión
reconstruye las murallas de Jerusalén:
entonces aceptarás los sacrificios rituales,
ofrendas y holocaustos,
sobre tu altar se inmolarán novillos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.


Ant. 1 Contra ti, contra ti solo pequé, Señor, ten misericordia de mí.

Ant. 2 Reconocemos, Señor, uestra impiedad; hemos pecado contra ti.


Cántico
Jr 14, 17-21


Mis ojos se deshacen en lágrimas,
día y noche no cesan:
por la terrible desgracia de la doncella de mi pueblo,
una herida de fuertes dolores.

Salgo al campo: muertos a espada;
entro en la ciudad, desfallecidos de hambre;
tanto el profeta como el sacerdote
vagan sin sentido por el país.

¿Por qué has rechazado del todo a Judá?
¿tiene asco tu garganta de Sión?
¿Por que nos has herido sin remedio?
Se espera la paz, y no hay bienestar,
al tiempo de la cura sucede la turbación.

Señor, reconocemos nuestra impiedad,
la culpa de nuestros padres,
porque pecamos contra ti.

No nos rechaces, por tu nombre,
no desprestigies tu trono glorioso;
recuerda y no rompas tu alianza con nosotros.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.


Ant. 2 Reconocemos, Señor, nuestra impiedad; hemos pecado contra ti.

Ant. 3 El Señor es Dios y nosotros somos su pueblo y oveja de su rebaño


Salmo 99

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con aclamaciones.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre:

"El Señor es bueno.
Su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades."

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 3 El Señor es Dios y nosotros somos su pueblo y oveja de su rebaño


LECTURA BREVE

Is 53, 11b-12

Mi siervo justificará a muchos, porque cargó sobre sí los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre, porque se entregó a sí mismo a la muerte y fue contado entre los malechores; él tomó sobre sí el pecado de las multitudes e intercedió por los pecadores.


RESPONSORIO BREVE

V. Él me librará de la red del cazador.
R. Él me librará de la red del cazador.

V. Me cubrirá con su plumaje.
R. Él me librará de la red del cazador.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Él me librará de la red del cazador.


CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant.
Uno de los escribas se acercó a Jesús para preguntarle cuál era el primero de todos los mandamientos. Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón."

Cántico a Zacarías



PRECES

Demos gracias a Cristo, el Señor, que al morir en cruz nos dió la vida, y digámosle con fe:

Tú que por nosotros moriste, escúchanos, Señor.



  • Maestro y Salvador nuestro, tú que nos revelaste con tu palabra el designio de Dios y nos renovaste con tu gloriosa pasión,
    no permitas que nuestro días transcurran entre vicios y pecados.
     
  • Que sepamos, Señor, mortificarnos hoy al tomar los manjares del cuerpo,
    para ayudar con nuestra abstinencia a los hambrientos y necesitados.
     
  • Que vivamos sanamente este día de penitencia cuaresmal
    y lo consagremos a tu servicio mediante obras de misericordia.
     
  • Sana, Señor, nuestras voluntades rebeldes
    y llénanos de tu gracia y de tus dones.

    Se pueden añadir algunas intenciones libres


    Que el Espíritu que habita en nosotros y nos une en su amor nos ayude a decir: Padre nuestro ...


    ORACIÓN

    Infunde, Señor, tu gracia en nuestro corazones, para que sepamos refrenar nuestros excesos mundanos y seguir fielmente las inspiraciones que nos vienen de ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.


    CONCLUSIÓN

    V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
    R. Amén.

    ____________________________


    VÍSPERAS

    Oración de la Noche



    INVOCACIÓN INICIAL


    V. Dios mío, ven en mi auxilio
    R. Señor date prisa en socorrerme.

    V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    R. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


    HIMNO

    Muere la vida y vivo yo sin vida
    ofendiendo la vida de mi muerte
    sangre divina de las venas vierte
    y mi diamante su dureza olvida

    Está la majestad de Dios tendida
    en una dura cruz, y yo de suerte
    que soy de sus dolores el más fuerte
    y de su cuerpo la mayor herida.

    ¡Oh duro corazón de mármol frío!
    ¿Tiene tu Dios abierto el lado izquierdo
    y no te vuelves un copioso rio?

    Morir por él será divino acuerdo,
    mas eres tú mi vida, Cristo mío,
    y, como no la tengo, no la pierdo. Amén.


    SALMODIA

    Ant. 1
    El Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.


    Salmo 134

    -I-


    Alabad el nombre del Señor,
    alabadlo, siervos del Señor,
    que estáis en la casa del Señor,
    en los atrios de la casa de nuestro Dios.

    Alabad al Señor porque es bueno,
    tañed para su nombre, que es amable.
    Porque él se escogió a Jacob,
    a Israel en posesión suya.

    Yo sé que el Señor es grande,
    nuestro dueño más que todos los dioses.
    El Señor todo lo que quiere lo hace:
    en el cielo y en la tierra,
    en los mares y en los océanos.

    Hace subir las nubes desde el horizonte,
    con los relámpagos desata la lluvia,
    suelta a los vientos de sus silos.

    Él hirió a los primogénitos de Egipto,
    desde los hombres hasta los animales.
    Envió signos y prodigios
    --en medio de ti, Egipto--
    contra el Faraón, y sus ministros.

    Hirió de muerte a pueblos numerosos,
    mató a reyes poderosos.
    A Sijón, rey de los amorreos;
    a Hog, rey de Basán,
    y a todos los reyes de Canaán.
    Y dio su tierra en heredad,
    en heredad a Israel , su pueblo.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en un principio, ahora y siempre,
    por los siglos de los siglos. Amén.


    Ant. 1 El Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.

    Ant. 2 Casa de Israel, bendice al Señor, tañed para su nombre, que es amable.


    -II-

    Señor, tu nombre es eterno;
    Señor, tu recuerdo de edad en edad.
    Porque el Señor gobierna a su pueblo
    y se complace de sus siervos.

    Los ídolos de los gentiles son oro y plata,
    hechura de manos humanas:
    tienen boca y no hablan,
    tienen ojos y no ven,

    tienen orejas y no oyen,
    no hay aliento en sus bocas.
    Sean lo mismo los que los hacen,
    cuantos confían en ellos.

    Casa de Israel, bendice al Señor;
    casa de Aarón, bendice al Señor;
    casa de Leví, bendice al Señor;
    fieles del Señor, bendecid al Señor.

    Bendito en Sión el Señor,
    que habita en Jerusalén.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en un principio, ahora y siempre,
    por los siglos de los siglos. Amén.


    Ant. 2 Casa de Israel, bendice al Señor, tañed para su nombre, que es amable.

    Ant. 3 Vendrán todas las naciones y se postraran en tu acatamiento, Señor.


    Cántico.
    Ap. 15,3-4

    Grandes y maravillosas son tus obras,
    Señor, Dios omnipotente,
    justos y verdaderos tus caminos,
    ¡oh rey de los siglos!

    ¿Quién no temerá, Señor,
    y glorificará tu nombre?
    Porque tú solo eres santo,
    porque vendrán todas las naciones
    y se postrarán en tu acatamiento,
    porque tus juicios se hicieron manifiesto.

    Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    Como era en un principio, ahora y siempre,
    por los siglos de los siglos. Amén.

    Ant. 3 Vendrán todas las naciones y se postraran en tu acatamiento, Señor.


    LECTURA BREVE

    St 5, 16. 19-20

    Confesaos mutuamente vuestros pecados y rogad unos por otros, para alcanzar vuestra curación, pues la oración ferviente del justo tiene gran eficacia. Hermanos, si alguno de entre vosotros se desvía de la verdad y otro logra corvertirlo, sepa que quien convierte a un pecador de su camino equivocado salvará su alma de la muerte y cubrirá la multitud de sus pecados.


    RESPONSORIO BREVE

    V. Yo dije: "Señor, ten misericordia."
    R. Yo dije: "Señor, ten misericordia."

    V. Sáname, porque he pecado contra ti.
    R. Señor, ten misericordia.

    V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    R. Yo dije: "Señor, ten misericordia."


    CÁNTICO EVANGÉLICO

    Ant.
    Amar al prójimo como a sí mismo vale mas que todos los sacrificios.

    Cántico de la Santísima Virgen María



    PRECES


    Oremos a Jesús, el Señor, que santificó por su propia sangre al pueblo, y digámosle:

    Compadécete, Señor, de tu pueblo.
     
  • Redentor nuestro, por tu pasión, concede a tus fieles la fuerza necesaria para mortificar su cuerpo, ayúdalos en su lucha contra el mal y fortalece su esperanza,
    para que se dispongan a celebrar santamente tu resurrección.
     
  • Haz que los cristianos cumplan con su misión profética anunciando al mundo tu Evangelio
    y dando testimonio de él por su fe, esperanza y caridad.
     
  • Conforta, Señor, a los que están tristes,
    y otórganos a nosotros el poder consolar a nuestros hermanos.
     
  • Haz que tus fieles aprendan a participar en tu pasión con sus propios sufrimientos,
    para que sus vidas manifiesten tu salvación a los hombres.

    Se pueden añadir algunas intenciones libres


    Tú que eres Autor de la vida, acuérdate de los difuntos y dales parte en tu gloriosa resurrección. Con el gozo de sabernos hijos de Dios, acudamos a nuestro Padre, diciendo: Padre Nuestro ...


    ORACIÓN

    Infunde, Señor, tu gracia en nuestro corazones, para que sepamos refrenar nuestros excesos mundanos y seguir fielmente las inspiraciones que nos vienen de ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.


    CONCLUSIÓN

    V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
    R. Amén.
     




Compartir en Google+




Consultorios
Hospitalidad católica
Servicio fraterno de acompañamiento espiritual
P. Miguel Ángel Fuentes IVE
Orientación espiritual a matrimonios
P.Pedro Mereu SDB
Acompañamiento, escucha y dirección espiritual
Enrique Santiago Ellena
Especialidad en temas de familia, especialmente en la relación de las personas
P. Carlos Skertchly L.C.
Formaciòn y Espiritualidad del Sacerdote
Susana Barroilhet
Consejería en temas de la Familia y de la Vida
Rosa Gemma Ortiz S�¡nchez
Ayuda en momentos de crisis
[+] Ver más consultores
Reportar anuncio inapropiado |