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Cuaresma y Semana Santa

Tu Padre que está en lo secreto
Mateo 6, 1-6.16-18. Miércoles de Ceniza. Hoy Cristo nos invita a dar un sentido profundo a nuestra conversión.


Por: P . Clemente González | Fuente: Catholic.net



Del santo Evangelio según san Mateo 6, 1-6.16-18
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Oración introductoria
Padre mío, vengo a encontrarme en este momento contigo. Vengo como un niño a ponerse en los brazos de su padre. Vengo a dejar de lado las preocupaciones de la vida para entrar a lo oculto de mi corazón donde Tú has querido quedarte. Pongo toda mi confianza en tu amor y misericordia. Inicio esta Cuaresma con un deseo sincero de crecer en la fe y en el amor, preparándome con decisión y generosidad en celebrar los misterios de tu pasión, muerte y resurrección.

Petición
Concédeme la gracia de aprender a vivir sólo para ti, para que todos los momentos de mi día, el trabajo, el estudio, mi mis quehaceres del hogar las viva por amor a ti.

Meditación del Papa Benedicto XVI
Con una expresión que es típica en la liturgia, la Iglesia llama al período en el que hemos entrado hoy, "Cuaresma", es decir, un tiempo de cuarenta días y, con una clara referencia a la sagrada escritura, nos introduce en un contexto espiritual específico. Cuarenta es, de hecho, el número simbólico con el que el Antiguo y el Nuevo Testamento representan los aspectos más destacados de la experiencia de fe del Pueblo de Dios. Es una cifra que expresa el tiempo de la espera, de la purificación, de la vuelta al Señor, de la conciencia de que Dios es fiel a sus promesas. Este número no es un tiempo cronológico exacto, dividido por la suma de los días. Más bien indica una perseverancia paciente, una larga prueba, un periodo suficiente para ver las obras de Dios, un tiempo en el que es necesario decidirse y asumir las propias responsabilidades, sin dilaciones adicionales. Es el tiempo de las decisiones maduras. (Benedicto XVI, 22 de febrero de 2012

Reflexión
Durante la cuaresma tomamos conciencia de nuestra naturaleza herida por el pecado, para renovar nuestro esfuerzo de volver a Dios y así poseerle verdaderamente. También los aspectos externos, como el ayuno o la abstinencia o la ceniza en la cabeza, tienen la tarea de ayudarnos a elevar nuestra alma a Dios y dejar lo superfluo. Por eso, quien es dueño de sus instintos podrá dirigir más libremente su alma y elevarla a Dios.

Pero veamos que los signos por su sola naturaleza no tienen sentido y deben llenarse del significado que nosotros les demos. Hoy Cristo nos invita a dar un sentido profundo a nuestra conversión, evitando hacer las cosas para que los hombres nos estimen. Nos invita a abrir nuestro corazón y dejar entrar su luz en nuestro interior.

San Juan de la Cruz decía que quien ama a Dios con un corazón puro, cuando obra dignamente por Él, no se preocupará de lo que digan los hombres, sino única y exclusivamente de lo que diga Dios. Por eso, no esperemos una recompensa de los hombres, esperémosla de Dios porque es a Él a quien ofrecemos nuestros actos.

Propósito
Cumplir, por amor a Cristo, con el ayuno prescrito para el día de hoy.

Diálogo con Cristo
Señor, inicio esta Cuaresma con mucho entusiasmo y mucho amor, te agradezco el gran don de la oración. Gracias por que me quieres tanto que te has quedado en lo escondido, en el fondo de mi corazón, para hacerme compañía. Gracias por que me haces escuchar tu voz; porque me muestras tu amorosa voluntad, único camino en el que encuentro la verdadera felicidad.


Miércoles de Ceniza
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno.

Imposición de la ceniza Significado y sugerencias para recibirla.


 

 

 

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