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P. David Fernández: apoyo a la lucha armada y a la guerrilla.
En 1986 fundó en Río Blanco los movimientos Cristianos comprometidos en las luchas populares y el Movimiento Estudiantil Universitario de orientación ideológica y táctica, donde se reclutaban candidatos para los centros de adiestramiento guerrillero.


Por: P. Paulo Robles S.J. | Fuente: Is_Zarev



Hoy en día nuestra Iglesia, se da cuenta del profundo cambio obrado en la historia humana. Los hijos mismos de la Compañía participan en la actual transformación social y cultural, de los nuevos modelos de vida que nacen de la socialización, urbanización, industrialización y de la intercomunicación siempre en auge entre los hombres, no menos que de los nuevos estilos de pensar y sentir, de cotizar los valores de la vida humana. Se dan cuenta también de que se ha agudizado el sentimiento de libertad y la aspiración universal "a una vida en plenitud y libertad", y que con esto ha cambiado la coyuntura en orden a la misma vida religiosa. (XXXI Congregación General, Decreto 1, 5).


David Fernández Dávalos nació en 1958. A los 17 años entró al seminario y siguió el nuevo programa de formación establecido después de la XXXI Congregación General. En 1990 fue ordenado sacerdote. Su nombre saltó a la prensa en 1995 cuando Miguel Gaytán McGregor, coordinador de las asociaciones de antiguos alumnos publica el 30 de agosto en el periódico El Universal parte de su biografía:

A los 22 años (1980) emprendió la acción con las comunidades de base para dar comienzo a la acción política un año más tarde. En 1986 fundó en Río Blanco los movimientos Cristianos comprometidos en las luchas populares (con la ayuda de los padres Jesús Acosta, Carlos Bravo y Juan Francisco Kitasawa) y Movimiento Estudiantil Universitario de orientación ideológica y táctica, donde se reclutaban candidatos para los centros de adiestramiento guerrillero. También organizó la red recaudadora de ayudas para la guerrilla en El Salvador con diversas sucursales en todo el país utilizando membretes como: Comité de Solidaridad con El Salvador, Comité de Solidaridad CO12 Mons. Amulfo Romero y Comité de Solidaridad Farabundo Maní; manejaba mucho dinero en dos cuentas del banco mexicano Bancomer, una a su nombre y otra propiedad de don Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca.


El P. David Fernández es director del centro de derechos humanos Agustín Pro. Su actividad encaja en el conjunto de organizaciones e instituciones internacionales y ONGs (organizaciones no gubernamentales) que el magisterio paraalelo ha establecido por todo el mundo. La defensa de los derechos humanos y de los refugiados sirve de cobertura para proteger a guerrilleros. Parte del programa es la aparente labor humanitaria con los llamados "niños de la calle". Su trabajo con los niños de la calle se da en Indonesia, Brasil, El Salvador y muchas otras naciones.

En México, el padre David Fernández creó el Movimiento de Apoyo a Niños Trabajadores de la Calle (MATRACA). Todas estas instituciones o, mejor dicho, sus nombres, sirven para recaudar fondos y justificar gastos. El padre David Fernández ha sido director de Radio Huayacocotla (Veracruz). Cuando fue obligada a suspender sus emisiones por apología del terrorismo y promoción de la guerrilla, entró en acción la presión internacional de las organizaciones dirigidas por el magisterio paralelo y en particular las de los Estados Unidos sobre el embajador mexicano, Sr. Silva Herzog. La promoción de la teología de liberación y de la guerrilla también se hace desde la revista Christus, órgano del Centro de Reflexión Teológica, dirigido por el P. Carlos Bravo.. El padre David Fernández ha sido miembro del consejo de redacción de la revista Christus durante los años más agresivos.


Desde los periódicos fustiga a los obispos. El 11 de octubre de 1995 en El Universal de México publicó un artículo insolente contra el arzobispo de Acapulco, Rafael Bello Ruiz, por decir que los grupos de derechos humanos del estado de Guerrero son parte o eco del EZLN y por ordenar al párroco Hugo Hernández que pidiera el local que ocupaba desde hacía cuatro años el Comité de Derechos Humanos "La voz de los sin voz"...

El 28 de enero de 1997, el P. David Fernández impugnó la decisión del Vaticano (Congregación para la Educación Católica) que prohibía a varios teólogos de la Compañía que difunden la teología de la liberación, la admisión de alumnos externos y pedía el cese de profesores que enseñan contra la fe y la moral.

La red del P. David Fernández se teje entre las oficinas de los obispos hasta las universidades.

El 10 de noviembre de 1996, el diario mexicano Reforma publica una entrevista al padre Peter Hans Kolvenbach en la que admite la validez de la teología de la liberación y habla de la coordinación de las universidades para elaborar un modelo económico. Subrayó la participación en la defensa de los derechos humanos insistiendo en que el Centro de Derechos Pro es obra de la Iglesia y que los ataques y amenazas que ha recibido su director, el padre David Fernández, se deben a la labor evangélica que realiza.

La revista Democracia y Justicia que sostiene a los zapatistas presenta entre los asesores del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) al padre David Fernández y a otros miembros de Centro Pro. El P. Kolvenbach se limitó a decir que también han participado como asesores de los organismos mediadores en Chiapas, como la CONAI, la COCOPA.

Jaime Sánchez Susarrey respondió con el artículo Entre Kolvenbach y Cantinflas, en el mismo periódico, 6 días después:

“El pasado 10 de noviembre, el P. Kolvenbach inició en la ciudad de México una reunión con los 20 provinciales del continente que -con excepción de Brasil- asisten a un encuentro que busca reformular su distancia respecto del neoliberalismo mundial. A su arribo a la capital, Kolvenbach concedió varias entrevistas. Sus numerosas declaraciones son polémicas, pero han tenido la enorme virtud de poner los puntos sobre las "ies".

Si alguien dudaba de la naturaleza de su compromiso con las causas revolucionarias nacionales e internacionales, las palabras del superior general despejan cualquier malentendido. Entre el Estado de derecho y la voluntad de cambio (incluida la vía revolucionaria) siempre estarán por lo segundo. Ellos y un sector de la iglesia católica se encuentran ya en pie de guerra y su "opción por los pobres" no admite medias tintas.

Vayamos por partes y detengámonos primero en la teología de la liberación, que es el núcleo doctrinario de todos los clérigos que están abiertamente comprometidos con la acción política. Según las palabras textuales de Peter Hans Kolvenbach: "Es perfectamente válido un pensamiento teológico que, cimentado en la palabra de Dios y de acuerdo al Magisterio de la Iglesia, expresa la necesidad de luchar como Cristo contra el pecado personal y social que esclaviza al ser humano y a la sociedad, y que con la gracia de Dios se esfuerza desde la opción preferencial por los pobres por caminar hacia la creación de un hombre y un mundo mejor en la dirección del Reino de Dios".

Según esa visión, el mundo se divide entre los partidarios del pecado social y los enemigos del mismo. La dimensión moral de este enfrentamiento es fundamental, ya que las relaciones de dominación son estructuras de pecado que hay que combatir por todos los medios al alcance y en ese combate estamos del lado de los buenos y en contra de los malos.

Esta forma de entender las relaciones sociales y la historia no es ajena a la doctrina del "socialismo científico". Marx estaba convencido de que la historia de la humanidad era la historia de la lucha de clases y de que sólo la victoria de los oprimidos sobre los opresores podría garantizar el advenimiento de una nueva sociedad. La teología de la liberación no es otra cosa que una reedición de esos principios y convicciones.

¿ Paradoja? Sí. sin duda Marx consideraba que la religión era el opio del pueblo y defendía un ateísmo militante. Sin embargo. en el momento en que el pensamiento marxista languidece. son los curas quienes reivindican sus posiciones tamizadas de teología. Según ellos, para avanzar hacia la instauración del reino de Dios en la tierra hay. que eliminar el dominio de la clase dominante y otorgarle todo el poder al pueblo oprimido.

La convergencia del magisterio paralelo con los principios marxista-leninista de los partidos comunistas no es casual. Tampoco es nueva. Hay entre ellos afinidades electivas.

San Ignacio de Loyola fundó una milicia para combatir la reforma de Lutero; sus principios conductores fueron la fe, la obediencia y la disciplina; Lenin hizo otro tanto para enfrentar la autocracia en Rusia: el "centralismo democrático" y el "socialismo científico" son una versión distinta pero semejante de eso principios: fe, obediencia ciega y disciplina.

Sin embargo, en lo que se refiere a lucha armada las diferencias parecen ser mayores; la posición de los bolcheviques es ortodoxa y sigue a Marx en lo esencial: "la violencia. tal como se señala en el Manífiesto Comunista, es la partera de la historia" y el poder -como decía Mao- nace de la puma del fusil. El cuándo y el cómo se organiza la insurrección es sólo una cuestión de táctica y oportunidad en el entendido de que no hay otra forma de conquistar el poder.

Ellos parecen ser más moderados. Según Kolvenbach: "No hay sacerdotes en organización política u organización revolucionaria como tal, pero es inevitable e incluso fatal que, cuando se denuncia una injusticia. al mismo tiempo se apoye a todos los que quieren cambiar esta situación y quizá también a estas organizaciones, pero es mucho más indirecto que directo"

No hay por qué dudar de la palabra del padre. Es probable que esa sea la regla general. Con todo, cabe preguntarse: ¿Qué significa apoyo, indirecto? Pero hay un sinnúmero de formas en que se puede apoyar a un movimiento armado, que van desde proporcionarle información hasta conseguirle recursos financieros o militares pasando por el soporte político y espiritual.

Bien visto, el apoyo de los religiosos desde fuera puede ser y de hecho es mucho más útil que desde dentro. En los años sesenta, el padre Camilo Torres murió en Colombia. Ese día la guerrilla colombiana perdió mucho más que un militante, perdió un soporte incalculable. No fue evidente entonces, pero lo es ahora. La bendición de un sacerdote en un país católico vale más que varios batallones.

En México lo hemos visto con toda claridad. El papel que la Iglesia ha jugado en el levantamiento en Chiapas ha sido capital. Sin la bendición de D. Samuel Ruiz, la legitimidad del subcomandante Marcos no sería la misma. Y lo mismo puede decirse del apoyo político que la "sociedad civil" le ha brindado al EZLN; muchas de esas Organizaciones No Gubernamentales está bajo la férula (o al menos la influencia) del magisterio paralelo.

Por eso, lo más importante de la declaración del P. Kolvenbach no es que reconozca que el apoyo existe, cosa que sabíamos desde hace mucho tiempo; sino que justifique doctrinalmente esa vinculación. Su dicho, convierte ese apoyo en línea institucional y no deja lugar a dudas: están a favor del cambio y ello incluye el soporte decidido a los movimientos revolucionarios.

El subcomandante Marcos estudió y se formó con estos sacerdotes y pertenece a una generación que fue investida con una misión suprema: cambiar el mundo y alcanzar el sueño imposible...

¿Importa que para efectuar ese viaje astral haya que recurrir a la chatarra de Marx y Lenin? Depende del punto de vista: un sueño es un sueño y todos lo sueños son imposibles o surrealistas (Buñuel, dixit). Entre tanto, el dicho de Cervantes sigue siendo correcto: cuando con la Iglesia (así con mayúscula) se topa, no se sueña, se topa y, como decía Cantinflas, ahí te quiero ver."

A este periodista sólo le faltó citar a Teilhard de Chardin, el maestro del magisterio paralelo. Teilhard, no se debía llevar muy mal con los marxistas: es el único autor católico cuyas obras han sido expuestas públicamente junto con las de Marx y Lenin en la Galería del Ateísmo de Moscú.

La presencia en la prensa del P. David Fernández y de sus documentos complicó su actividad política. Recibió algunas amenazas de muerte. Para evitar lo peor la Compañía ha desplegado una acción internacional de apoyo incondicional: difundir noticias sobre el caso y procurarle premios y reconocimientos públicos para legitimar así su labor, como el premio Human Rights Watch otorgado el 18 de noviembre de 1996. En esta ocasión el padre David Fernández Dávalos declaró a CNS que las actividades del Centro de Derechos Humanos Pro se financian con el apoyo de los obispos de Estados Unidos y Canadá, y que las autoridades eclesiásticas de México no le apoyan. Los obispos locales siempre están mejor informados. Es sólo un caso, eso es lo grave, que no es el único.

 





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