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Asociación de Ideas
Art. Conceptos en Filosofía
La noción de asociación de ideas fue introducida en psicología, por Aristóteles.


Por: Por Lino Iglesias Rodríguez* | Fuente: En Gran Enciclopedia Rialp (GER), Tomo III, páginas 219 y s.



ASOCIACIÓN DE IDEAS



La noción de asociación de ideas fue introducida en psicología, por Aristóteles, quien señaló que cuando tratamos de buscar una impresión conservada en la memoria, se facilita esta búsqueda si conseguimos acordarnos de otras que tengan relaciones de similitud, oposición o proximidad temporal y espacial, con las que buscamos. Estas tres condiciones: semejanza, contraste y proximidad, fueron consideradas como las leyes (o principios) primarias de la asociación de ideas, porque eran las que determinaban la fuerza de la ligazón entre las ideas.

El curso de la vida psíquica es imaginado como asociación de elementos que se reúnen en conjuntos y se suscitan mutuamente en la sucesión temporal de la conciencia. Los elementos se llaman representaciones. La explicación objetiva de la existencia o de la sucesión automática de elementos psíquicos, o bien es posible por la relación con procesos corporales tangibles, o psicológicamente por los conceptos que se agrupan en la teoría de los mecanismos de la asociación de ideas, de acuerdo con la cual imaginamos lo psíquico desmenuzado en incontables elementos, que pasan unos tras otros por la conciencia como una cadena. Estos elementos dejan tras de sí algunas disposiciones extraconscientes, desde las que pueden volver nuevamente a ser conscientes. Las disposiciones son imaginadas, ligadas entre sí. No se actualizan casi nunca por sí solas, sino casi siempre por estímulo de esas relaciones (asociaciones). Las asociación de ideas son de dos clases: originarias (asociación de ideas por similitud, o del todo general: por conexión objetiva) o adquiridas (según la relación subjetiva).

En el curso de las representaciones hay en cada instante posibilidades incontables de procesos asociativos, pero sólo pocas de esas posibilidades se vuelven actuales. Existen una serie de condiciones en extremo complejas de la tendencia a la asociación de ideas que en conjunto se denominan constelación. Fuera de la constelación se investigó un segundo factor en principio fundamentalmente distinto, que ocasiona la elección de determinadas asociación de ideas de entre la infinitud de las posibles, es decir, las representaciones de finalidades. Se llaman tendencias determinantes a las causas extraconscientes vinculadas a la conciencia del fin. Los modos de asociación de ideas (por similitud y por experiencia), la constelación y las tendencias determinantes son los principios mediante cuyo desarrollo se explican objetivamente los procesos psíquicos. Todo puede estar asociado con todo en lo psíquico. Muchos psicólogos se han inclinado a admitir que todo lo psíquico se puede atribuir a simples elementos, las sensaciones y los sentimientos simples, con cuya ligazón asociativa se edificarían las formaciones más complicadas.

Éste es un error que se basa en la confusión de dos vinculaciones completamente distintas, la ligazón asociativa y la ligazón de la acción o activa. En aquélla la aparición de un elemento (percepción o palabras como elementos) suscita al otro, mientras que en la segunda una palabra que significa un objeto, experimenta en esa comprensión una ligazón activa o de acción: palabra y objeto constituyen ahora para él una nueva unidad, mientras que en la ligazón puramente asociativa la conexión no existe para el que la experimenta, sino para el observador.

Numerosos elementos son concebidos en la vida psíquica de golpe, en un acto, y captados como un todo que es algo nuevo frente a los diversos elementos. Una idea se construye sobre otras ideas, sobre representaciones y percepciones, que, en conjunto, se convierten en ideas, en unidades para el sujeto. Esta experiencia unitaria es, desde el punto de vista psicológico-asociativo, un nuevo elemento.

La aplicación de las leyes de la asociación de ideas a la psicología experimental del aprendizaje se debe a H. Ebbinghaus, según el cual el primer tipo de aprendizaje puede llamarse aprendizaje por asociación de ideas; sus estudios permitieron establecer una serie de leyes, que ya son clásicas, mediante la variación de las condiciones experimentales. S. Freud propuso como método fundamental de su psicoanálisis, la asociación (libre) de ideas.

El sujeto debe decir, sin ocultar nada, todo lo que se le ocurra. En estas condiciones las cadenas asociativas son modificadas y orientadas en su desarrollo por la acción de los fenómenos inconscientes y el observador podrá, a partir de las perturbaciones asociativas, remontarse a los fenómenos inconscientes que se hallan en su origen. Freud unió el análisis de los sueños a la asociación libre. En psicopatología se estudian los trastornos de la asociación de las ideas en distintos trastornos psíquicos; E. Bleuler ve en cierto tipo de alteración asociativa uno de los síntomas cardinales de la esquizofrenia.

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