Menu



¿Desde cuándo comenzó la reforma litúrgica y qué Papas la promovieron en el siglo XX?
Art. La Reforma Litúrgica. Liturgia
Tanto el Concilio de Trento como san Pío V, se preocuparon de la reforma de la Iglesia y de su tiempo.


Por: P. Antonio Rivero | Fuente: Catholic.net



Tanto el concilio de Trento como san Pío V, se preocuparon de la reforma de la Iglesia y de su tiempo. Entre los temas de su agenda estaba la reforma de los libros litúrgicos, en primer lugar del breviario y del misal. Fue el mismo objetivo que persiguieron los romanos Pontífices de los siguientes siglos, asegurando la puesta al día o definiendo los ritos y los libros litúrgicos, y, después, al inicio del siglo XX, llevando a cabo una reforma más general.

San Pío X instituyó una comisión especial encargada de esta reforma. Puso la primera piedra del edificio, sacando a la luz la celebración del domingo y reformando el breviario romano. Para ello escribió la encíclica “Divino Afflatu” del 1 de noviembre de 1911.

Pío XII retomó el grande proyecto de la reforma litúrgica, publicando la encíclica “Mediator Dei” del 20 de noviembre de 1947 e instituyó una comisión. Tomó decisiones sobre algunos puntos importantes, por ejemplo, la nueva versión del salterio, para facilitar la comprensión de la oración de los salmos (cf. “In Cotidianis Precibus”, del 24 de marzo de 1945), la atenuación del ayuno eucarístico, para favorecer más el acercamiento a la sagrada comunión, el uso de la lengua viva en el ritual y, sobre todo, la reforma de la Vigilia Pascual (Cf. “Dominicae Resurrectionis” del 9 de febrero de 1951) y de la Semana Santa (cf. “Máxima Redemptionis” del 16 de noviembre de 1955).

En la introducción al misal romano de 1962, se prometía la declaración del beato Juan XXIII, según la cual “los principios fundamentales, relativos a la reforma general de la liturgia, serían confiados a los Padres en el próximo Concilio ecuménico” (Juan XXIII, “Rubricarum Instructum” del 25 de julio de 1960).

Por tanto, tal reforma de la liturgia respondía a una esperanza general de toda la Iglesia. El espíritu litúrgico se había difundido siempre más en casi todos los ambientes, junto con el deseo de una “participación activa a los sacrosantos misterios y a la oración pública y solemne de la Iglesia” (Pío X, “Tra le Sollecitudini dell´Officio Pastorale”, del 22 de noviembre de 1903) y de una aspiración a escuchar la Palabra de Dios más abundantemente.

La reforma de los ritos y de los libros litúrgicos comenzó casi inmediatamente después de la promulgación de la constitución “Sacrosanctum Concilium” y fue actuada en pocos años, gracias al desinteresado trabajo de un gran número de expertos y de pastores de todas las partes del mundo (cf. “Sacrosanctum Concilium”, n. 25).

Dice el papa Juan Pablo II en su carta apostólica del 4 de diciembre de 2003, con motivo del cuadragésimo aniversario de la constitución conciliar sobre la Sagrada Liturgia: “La renovación litúrgica llevada a cabo en estas décadas ha demostrado que es posible conjugar unas normas que aseguren a la liturgia su identidad y su decoro, con espacios de creatividad y adaptación, que la hagan cercana a las exigencias expresivas de las diversas regiones, situaciones y culturas. Si no se respetan las normas litúrgicas, a veces se cae en abusos incluso graves, que oscurecen la verdad del misterio y crean desconcierto y tensiones en el pueblo de Dios. Esos abusos no tienen nada que ver con el auténtico espíritu del Concilio y deben ser corregidos por los pastores con una actitud de prudente firmeza” (n. 15).



Reportar anuncio inapropiado |


Compartir en Google+
Publicar un comentario sobre este artículo



(no será publicado)








* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.


Ver Comentarios


Consultorios
Mauricio I. Pérez
Liturgia, Sagrada Escritura, Teología y Mariología
Carlos Gustavo Mejía Medina
Filosofía, Teología, Cristología, Mariología y Sagrada Escritura
Luis García Pimentel
Apologética desde la ciencia y la economía
P. Carlos Skertchly L.C.
Formaciòn y Espiritualidad del Sacerdote
José Miguel Arráiz
Concilio Vaticano II y apologética
Xavier R. Villalta Andrade
Sagradas Escrituras, Apologética
P. Pedro Mendoza
Sagrada Escritura
Alberto Miguel Dib
El Fenómeno sectario y los jóvenes. Iglesia disidente y falsos sacerdotes.
[+] Ver más consultores
Reportar anuncio inapropiado |