Menu

Jerusalem: Centro de la Administración Omeya y Palacios
El centro administrativo islámico incluía palacios y otros edificios, que han sido descubiertos sólo parcialmente


Por: Hillel Geva | Fuente: Israel Ministry of Foreing Affairs



La conquista de Jerusalem por un ejército árabe en el año 638 fue el comienzo de una importante era en la larga historia de la ciudad. Los nuevos gobernantes, de la dinastía omeya (660-750), pretendieron cambiar el carácter de la ciudad - de una ciudad bizantina cristiana de muchas iglesias, a un centro religioso musulmán y la sede administrativa de una subdivisión de su imperio. Restauraron los muros rotos del Monte del Templo (Haram al-Sharif) y construyeron en él dos impresionantes santuarios: el Domo de la Roca y la mezquita de Al-Aksa.
Las dos Puertas Hulda del período del Segundo Templo en el muro sur del Monte del Templo fueron restauradas para brindar a los fieles un fácil acceso a la explanada de Haram. La fachada de la puerta occidental, la "Puerta Doble" se ha preservado, y la arcada tallada en la piedra es aún visible.

En excavaciones llevadas a cabo en los años 70 al sur y suroeste del Monte del Templo se descubrieron los restos de seis edificios enormes. Desconocidos previamente, es obvio que eran un centro administrativo del gobierno omeya.

El área al sur del Monte del Templo, que descendía hacia el sur, fue nivelada con rellenos de tierras y masivos cimientos de edificios que cubrieron totalmente las estructuras bizantinas que había debajo. El resultado fue una superficie plana sobre la cual se construyeron los edificios, intersectados por calles pavimentadas. Tubos de arcilla fueron insertados en las piedras del Monte del Templo para abastecer de agua corriente al principal acueducto a lo largo del restaurado Arco de Wilson en el Muro Occidental. El agua de lluvia era canalizada en grandes cisternas debajo de los edificios y se instaló un extenso sistema de drenaje.

El centro administrativo islámico incluía palacios y otros edificios, que han sido descubiertos sólo parcialmente. Los palacios eran similares en su plano: un patio central rodeado por muchas habitaciones. Otras estructuras, conocidas como "edificios de pilares" tenían grandes patios empedrados con hileras de pilares cuadrados que sostenían el techo.

El más grande y más impresionante de los palacios, cerca de la esquina sudoccidental del Monte del Templo, fue excavado completamente. Obviamente, era la sede del califa omeya cuando visitaba Jerusalem. Este palacio mide 96 x 84 metros y está rodeado por un muro protector de 3 metros de grosor, construido de grandes piedras adornadas, muchas de ellas en uso secundario de las derribadas murallas herodianas del Monte del Templo. Dos puertas principales, una mirando hacia el este y la otra hacia el oeste, daban acceso al palacio. Un amplio patio empedrado en el centro del edificio estaba rodeado de hileras de columnas que sostenían el techado de los pórticos. Muchas de las columnas provenían de iglesias bizantinas, como lo demuestran los indicios de cruces grabadas en ellas. Las habitaciones alrededor del patio central tenían un piso de mosaico y pequeñas piedras. Un revoque decorado con diseños geométricos y motivos florales cubría las murallas excepcionalmente gruesas.

Se construyó un puente desde el techo de este palacio hasta el Haram, para permitir un acceso directo a la mezquita de Al-Aksa.

El palacio fue construido aparentemente durante el reinado del califa omeya El-Walid I (705-715) y es similar a otros palacios omeyas fortificados en el borde del desierto en Transjordania y Siria. Pero a diferencia de ellos, el palacio en Jerusalem - una ciudad fortificada - no estaba protegido por torres.

Este magnífico complejo de edificios islámicos fue destruido por un terremoto en el año 749, evidencia de lo cual son las columnas caídas y las murallas derribadas.

Algunos de los edificios, y particularmente el palacio principal, han sido restaurados recientemente y están abiertos a los visitantes. Son una impresionante adición a los múltiples descubrimientos de tiempos antiguos - de los períodos del Segundo Templo, Romano y Bizantino - que han sido expuestos y preservados en este lugar.


Las excavaciones fueron conducidas por B. Mazar en nombre de la Sociedad de Exploraciones de Israel y la Universidad Hebrea de Jerusalem



 

Imagen: Restos del Palacio de Omeya

 





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |