Menu



Aborto "terapéutico"
Hay más peligro de muerte para la madre como consecuencia de un aborto provocado que como consecuencia de su embarazo


Por: Álvaro Correa | Fuente: Álvaro Correa



I. Primera “indicación”: El conflicto entre la vida de la madre y la del hijo concebido (aborto “terapéutico”)

Se habla de aborto terapéutico cuando la continuación del embarazo o el evento de un nuevo parto ponen en peligro la vida de la mujer gestante. Situaciones clínicas clásicas son los casos del embarazo ectópico y del cáncer de útero.

Esta primera “indicación” viene avalada por un control médico y un consecuente dictamen. Alude a un tema que se presentaba en la medicina antigua, pero que en la praxis de la medicina moderna ha pasado a ser, por lo demás, excepcional. La medicina moderna, en efecto, viene realizando progresos notables y es posible hoy en día mantener, por ejemplo, compensadas prácticamente todas las pacientes afectadas de cardiopatías, nefropatías e hipertensiones graves incluso durante la gestación, consintiendo a tantas mujeres de llevar adelante la gestación y dar a luz a su hijo/a. Inclusive, en los casos más graves, siempre hay disponibles medios terapéuticos diversos y alternativos a la elección del aborto. Desde hace algunos decenios, el aborto ha realmente perdido mucho terreno y no encuentra un lugar lógico en los modernos criterios asistenciales . Sin embargo, la práctica del aborto continúa su curso sin querer arriar la bandera de esta “indicación” acogiéndose a la carga emotiva que se abriga en estas situaciones, a veces dramáticas. Pero la realidad inclina a afirmar que hay más peligro de muerte para la madre como consecuencia de un aborto provocado que como consecuencia de su embarazo .

En este apartado analizaremos los puntos siguientes:

1. El concepto del vocablo “terapéutico”
2. La aceptación actual y la extensión del “aborto terapéutico”
3. El caso del “aborto indirecto”
4. El embarazo ectópico
5. La salud física y psíquica de la madre
6. El llamado “caso límite” o “caso dramático”
7. Consideraciones éticas y conclusión

El concepto del vocablo “terapéutico”

Ante todo habría que aclarar que aplicar al aborto el término “terapéutico” es de suyo impropio y confuso, pues una “terapia” incluye en la intervención médico-sanitaria una búsqueda directa de curar o eliminar una parte enferma del cuerpo. Pero, en el caso del aborto, no se actúa sobre ninguna parte enferma, sino sobre una sana (el feto) pretendiendo evitar, según lo dicho, un agravamiento o un peligro para la salud de la madre.

Con el aborto no se pasa de la enfermedad a la salud, sino que se efectúa una acción de supresión directa e intencionada sobre el feto sano con el fin de prevenir una enfermedad o el riesgo de muerte de la madre gestante. Se podría hablar -con cierta “propiedad”- de aborto terapéutico sólo en el caso de actuar directamente contra una enfermedad y cuya consecuencia no querida fuera la supresión del feto; como es el caso de la extirpación necesaria e inaplazable de un tumor maligno de útero. Este último punto lo consideraremos al hablar del “aborto indirecto”.

La aceptación actual y la extensión del “aborto terapéutico”

La aceptación y extensión que se pretende dar a la expresión “aborto terapéutico” es importante. Siguiendo el Manual de E. Sgreccia , podemos entrever las siguientes distinciones:

1) Se propone el “aborto terapéutico” como único medio para salvar la vida de la madre, porque la continuación del embarazo representaría con certeza moral la causa de la muerte de la madre. Esta hipótesis puede dar lugar a dos situaciones:

a) Que la prosecución del embarazo comporte la muerte segura de ambos.

b) Que la prosecución del embarazo comporte con seguridad la muerte de la madre, pero con la esperanza de salvar al hijo.

2) Se propone el aborto “terapéutico” para salvaguardar la salud de la madre. También esta hipótesis ha de leerse de hecho en función de distintas situaciones:

a) Se configura la eventualidad de que la prosecución del embarazo represente un riesgo mortal para la vida de la madre, más aún que un daño a la salud.

b) Se configura la hipótesis de que la prosecución del embarazo implique un agravamiento permanente de la salud de la madre. Los confines se difuminan y las previsiones son difíciles o casi imposibles de hacer, especialmente si por salud no se entiende sólo la dimensión orgánica, sino también la psicológica o psíquica.

c) Se configura simplemente una afectación de la salud en general, entendida como “estado de completo bienestar físico, psicológico y emocional”.

d) Se consideran como incidencias sanitarias las repercusiones psicológicas derivadas del previsible empeoramiento de las condiciones económicas, por el hecho de que se trata de una concepción no deseada, o por el temor o la previsión de un feto con defectos o malformaciones.

Se configuran aquí hipótesis con las que, bajo el título de “aborto terapéutico”, se incluyen los casos de aborto eugenésico (malformación o enfermedad del feto), de la motivación anticonceptiva (hijo no deseado) y de las motivaciones socio-económicas. Hay que reconocer que la gradual ampliación del término ha sido fomentada, por encima de las llamadas “indicaciones médicas”, por motivos a menudo políticos para incluir en la denominación de “terapéutica” y bajo el aspecto de “reglamentación del aborto” toda la casuística de la instancia anticonceptiva y de la “liberalización”. Aunque no legislado unánimemente de manera explícita, el aborto pasa a ser en la práctica un medio u opción más para el “control de los nacimientos”. Este término último unido al del aborto no deja de causar perplejidad, pues no se trata de un “control”, en su debido concepto, sino de una “supresión”.

Para leer el artículo completo:

Las "indicaciones" para el aborto: introducción

Reportar anuncio inapropiado |



Publicar un comentario sobre este artículo

 Nombre
 Email (no será publicado)

 País


Comentario



* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.


Ver Comentarios


Reportar anuncio inapropiado |