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La Abadía Madre de Dios El Encuentro, en Michoacán
La Abadía cuenta con instalaciones para retiros y encuentros.


Por: Abadía Cisterciense de Madre de Dios | Fuente: www.cistermex.com.mx



La vida está llena de encuentros, un encuentro auténtico suscita preguntas y respuestas.

Un encuentro verdadero nos ofrece una comprensión más profunda de nuestra propia interioridad.

Encontrar, no a una persona, sino a una comunidad religiosa de personas, una comunidad monástica, es una experiencia poco común.

En este inicio del siglo XXI, lejos de ser una cosa del pasado, la vida monástica sigue siendo un hecho religioso ineludible.

El monasterio cisterciense mantiene la tradición monástica de acoger a huéspedes y necesitados como al mismo Cristo.



Las monjas no estamos al margen de los acontecimientos eclesiales y mundiales, nosotras participamos en la construcción de un mundo nuevo y de una conciencia renovada en la Iglesia, por la oración y por la acogida fraterna a quien busca dar una dimensión más profunda a su existencia, en el silencio, la soledad y la reflexión.

La comunidad les brinda la experiencia de la liturgia monástica en un extraordinario ambiente natural de belleza, sencillez, paz y alegría.

Trabajo

El trabajo, sobre todo el manual, ha gozado siempre de alta estima en la tradición cisterciense; ofrece a en la obra divina de la creación y restauración y de seguir las huellas de Cristo.

Este trabajo arduo y redentor procura la subsistencia a las hermanas y a los pobres, es signo de comunión con todos los que trabajan y contribuye a configurar la propia fisonomía de la comunidad como grupo laborioso, dinámico y creativo.

Al mismo tiempo es ocasión de ascesis fecunda, y una ayuda al desarrollo y madurez personal, favorece la salud psíquica y contribuye en sumo grado a la cohesión de la comunidad.



Un monasterio cisterciense es un testimonio para el hombre y la mujer de nuestro tiempo de que es posible y necesaria una sabia moderación en el trabajo.

Aparte de las labores normales de una casa, tenemos: elaboración de productos lácteos, edición de tarjetas de mensaje, atención de una pequeña hospedería y tienda monástica, fabricación de mermeladas caseras y taller de íconos, todo en muy pequeña escala.

El trabajo monástico no excluye el trabajo artístico al contrario lo fomenta.

Nuestro monasterio se encuentra ubicado a 2,200 mts. sobre el nivel del mar, en la falda de la Sierra Madre Oriental, está bordeado por la vertiente del río Taximaroa.

De Cd. Hidalgo al Monasterio son 12 1/2 km. ó 20 minutos, sobre el kilómetro 155 de la carretera México-Morelia, entre los poblados de Las Pilas y la Col. San Jerónimo.

 





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