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Abadía de Heisterbach
Abadía cisterciense cercana al pueblo de Oberdollendorf en la diócesis de Colonia, Alemania


Por: Prelado Dr. Günter Assenmacher | Fuente: Página personal de Hans-Michael Dolle



Buscar a Dios, el cometido de todos los cristianos, o de todos los humanos, es el anhelo central de la vida religiosa. Su beneficio no se encuentra primeramente en la prestación de determinados servicios, sino en el hecho de su existencia: Que aquí, en medio de nosotros, haya hombres y mujeres que desde la gracia de la fe dedican su vida a Dios, tratando de perfeccionarse en el seguimiento personal de Jesucristo, en la comunidad de hermanas y hermanos y en un sinfín de tareas al servicio de la Iglesia y del mundo.

Este planteamiento, en el transcurso de la historia y por impulso de grandes personalidades, se ha plasmado en muy diversas formas, dentro y fuera de los claustros.

A san Benito (480-547) comúnmente se le considera padre del monacato occidental; la orden fundada por él, es la más antigua de las aún hoy existentes en occidente. Su estatua vestida con la cogulla, el hábito ancho y plisado que los monjes llevan en el oficio divino, ya ha saludado a todos los que entraron en el recinto del monasterio por el pórtico barroco.

En frente de Benito y con la cruz en la mano, vemos una figura de san Bernardo de Claraval (1090-1153). Ingresó por el año 1112 junto con otros treinta hombres en el monasterio reformista Cîteaux, un lugar solitario en la región de Dijon que bajo su influencia llegó a ser punto de partida de un movimiento renovador del monacato occidental; nombrada según el lugar, la orden cisterciense (a cuyos miembros también se les llama "monjes blancos" o "grises", diferenciándolos por su hábito no teñido de los negros benedictinos) se extendió con una rapidez extraordinaria por toda Europa.

Heisterbach fue una de las grandes abadías cistercienses de Renania. Había sido fundada en 1189 por el monasterio Himmerod que por su parte era una fundación de 1134 de la abadía de Claraval, la segunda de las cuatro primeras hijas de la abadía madre Cîteaux. El nombre "Heisterbach" procede de su ubicación junto a un arroyo (en alemán: Bach) en medio de un bosque de hayas (= Heister). Arbol y riachuelo se encuentran por ello en el escudo (a la izquierda de la entrada) coronado por el báculo y la mitra, insignias litúrgicas de obispos y abades.

Al principio los monjes habitaban un monasterio construido en 1142 encima del Petersberg [monte en el sudeste de Bonn] y que había sido abandonado por los clérigos agustinos (los fundamentos de la iglesia Sª María han sido excavados y se pueden ver allí); en 1192, sin embargo, se trasladaron al valle protegido, donde en 1202 colocaron la primera piedra de la iglesia abacal que fue consagrada el 18 de octubre de 1237.

 

 

 

Esta iglesia tenía una nave principal de 88 m de longitud con una transversal de 40 m, es decir 24 m más larga que la abadía de Altenberg y superando todas y cada una de las iglesias románicas de Colonia. El hecho de que esta magnífica iglesia, después del cierre de todos los conventos en la secularización de 1803, fuese vendida para derribo, junto con los demás edificios de la abadía, en 1809 al empresario del Canal Rin-Maas, lo que llevó hasta 1818 a su práctica desaparición conservándose únicamente la ruina del coro, pertenece a las incomprensibles barbaridades de la historia de aquel tiempo. Cómo era esta imponente iglesia, lo sabemos por los dibujos exactos que Sulpiz Boisserée hizo en el 1810.

 



 

 

 

 



Además de las ruinas del coro (1) y del edificio de entrada (4) de 1750, hoy día solo quedan del antiguo monasterio el antiguo patio de cocina (6) (1722/23, ahora cafetería) con el granero de diezmo (5) así como la antigua cervecería (7)(1711, hoy centro de congresos), el muro (15) que rodea el recinto conventual de una extensión de unos 40.000 m2 más unas esculturas de piedra o bien unas piezas en bruto. Descontando algún que otro rastro escondido, todo lo demás desapareció irrevocablemente en el derribo; el mobiliario ha sido vendido a precio tirado y se sabe solamente de una parte muy pequeña que está en museos o en manos de particulares.

El dintel románico tardío del frontón del antiguo portal oeste (cordero de Dios) se ha incorporado en el portal de esta iglesia; en la pared de enfrente se han empotrado las lápidas de los abades Adam Pangh (+ 1728) y Engelbert Schmits (+1747).

La abadía, desde donde se fundó en el 1212 la abadía Marienstatt en la región de Westerwald, llegó a su máximo esplendor en el siglo XIII. En aquel entonces vivía aquí Caesarius (1180-1249), conocido hasta nuestros días por sus obras, que nos aportan muchos conocimientos de su época. Ya en el 1897 se erigió un monumento en memoria de él (2) cerca de las ruinas del coro; en el pueblo cercano de Oberdollendorf hay una calle que además de llevar su nombre tiene instalada otra estatua en bronce, que le muestra inclinado sobre su pupitre.

En el año 1918, la Hermandad de las Celitas según la Regla de San Agustín, fundada en 1838 y con la casa madre en la calle de Severino en Colonia, adquirió todo el recinto de los Duques de Lippe, que lo tenían en propiedad desde 1820 y cuyo mausoleo (14) de estilo neogótico se conserva en la entrada del cementerio. En aquellos días, al lado de las ruinas, ya existía el Hotel (3) construido en el siglo XIX y que después, a partir de 1940, sirvió de hospital y entre 1970 y 1993 de residencia para la tercera edad. Durante los años 1953 a 1956 (las Celitas contaban con más de 1000 hermanas; en 1993 eran unas 250, más 120 en la India) se edificaron la iglesia nueva (8) y las demás dependencias conventuales (10) que bordean la antigua muralla; hoy en día estas últimas albergan una residencia y un geriátrico. Actualmente (~1995)en Heisterbach viven alrededor de 30 religiosas y 60 personas mayores.

A nuestros visitantes les deseamos de todo corazón lo que dice la inscripción encima de la salida de nuestro convento grabada en una piedra traída en 1750 de los Lugares Santos en Roma:
 

 

 

PAX CUIQUE INTRANTI - RURSUM PAX HINC REDEUNTI
Paz al que entre aquí - paz al que vuelve de aquí!

 

 

Prelado Dr. Günter Assenmacher

Hans-Michael Dolle
C/. Seminari 4, 07001 Palma de Mallorca



 





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