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Las primeras etapas por las que va pasando tu hijo
Si los padres se preparan antes de cada etapa, nunca llegarán tarde a la educación de sus hijos.


Por: Francisco de P. Cardona Lira | Fuente: Catholic.net



LAS PRIMERAS ETAPAS DEL DESARROLLO DEL NIÑO

Si conocemos las etapas del desarrollo de un niño podremos conocer qué es lo que necesita en ese momento para educarlo. Por esta razón, te presentaremos las diversas etapas con sus características para que puedas observar bien a los niños, y proporcionarte algunas orientaciones prácticas para que puedas educarlo lo más convenientemente posible..

Las primeras etapas del desarrollo de un niño las podemos clasificar en:

1.(0 A 3 AÑOS) La edad de la crianza.
2.(3 A 7 AÑOS) La edad del “cervatillo”.
3.(7 A 12 AÑOS) La edad escolar.

LA EDAD DE LA CRIANZA (0 a 3 años).

Es el momento de mayor dinamicidad en la vida de todo niño. Su cuerpo se transforma rápidamente, al igual que su forma de ser, su psicología. Crece y engorda, aprende a caminar, a hablar, a conocer a las personas. Se relaciona con el mundo por su afectividad, por lo que siente. Por ello es muy necesario que la madre esté siempre presente.

Insistimos que la madre es de suma importancia para esta etapa. Especialmente para que evite en la criatura cualquier ansiedad que pueda perturbar su desarrollo. Una madre que sea serena, calmada, paciente, logrará en su hijo esa tranquilidad necesaria para que se desarrolle. Sí, es importante que le dé todo su cariño, pero es necesario que le brinde, especialmente, serenidad. Para que la madre se encuentre en este estado es necesario liberarla de presiones externas, como el cansancio físico, y de presiones internas, como los sufrimientos y preocupaciones.

¿Cómo educarlo?

1. Es fundamental la presencia física de la madre, quien le dará todo el cariño que necesite. No implica la lejanía de papá, quien ha de darle, también mucho cariño y afecto.
2. Es conveniente lograr un ambiente de tranquilidad y serenidad, para que el niño se desarrolle serenamente.
3. Bríndale el contacto físico constante. Su piel y sus sentidos son el contacto con el mundo que lo rodea. Abrazos, caricias, palabras amables.
4. Háblale con ternura, con cariño. Cántale con suavidad.
5. Mantén un ambiente de alegría y comprensión, de afecto y dulzura.
6. Que él se sienta querido, aceptado, amado.
7. Aprovecha esta etapa. Nunca volverá. Goza a tus hijos.


LA EDAD DEL“CERVANTILLO" (3 a 7 años).

Esta es la edad del “NO”. El niño empieza a descubrir su propio “YO”. El padre empieza a entrar en la escena vital del niño. Es el momento del ingreso a centros preescolares. Aquel mundo que le brindaba la madre de seguridad y protección, ahora entra en conflicto con nuevas circunstancias. El niño tiene que enfrentarse a cosas nuevas, que le producen crisis. Esta crisis hay que verlas como parte del desarrollo y adaptación del niño.

El niño, que estaba sujeto a su madre, vive entre la seguridad que le daba ella y la inseguridad que se le presenta al descubrir el mundo en torno a él. Aun no se presentan los amigos, pues a él lo único que le preocupa es su propio cuerpo. Convivirá con otros niños, pero a ratos, en el juego. No es una edad social. Su hogar es su mundo. Su afectividad depende de su casa.

El juego es el centro de su vida. La espontaneidad, su movimiento ruidoso, que a veces molesta a los demás y agota a los adultos, son consecuencia natural de la etapa por la que pasa. El mundo de su imaginación que es desbordante, lo hace que confunda, por su necesidad de jugar, lo que es la realidad con lo imaginario.

¿Cómo educarlo?

1. No esperes demasiado de las normas que les impongas. Tampoco entienden muchas razones. Sí hay que dárselas, pero sencillas, claras y una a la vez.
2. Ten mucha paciencia y reflexiona: “Es más conveniente a esta edad que los niños sean despiertos que pasivos”.
3. No es un fracaso de los padres en que los niños a esta edad sean ruidosos.
4. Crea un mínimo normativo en casa, para que la convivencia sea agradable para todos.
5. Que los adultos mantengan la serenidad.
6.Que los hijos desarrollen hábitos de orden, sinceridad, colaboración.
7. Que desarrollen su espontaneidad, pero orientándola a algo, como dibujar algo creativo, inventar un juego interesante para ellos.
8. Que tengan pequeños encargos y responsabilidades en casa, según sus posibilidades: que no sean costosos, que no sean a largo plazo. Que sean cosas concretas y a corto plazo, por ejemplo, el dejar los zapatos en su lugar, guardar los juguetes.
9. No exigir demasiado en la perfección de los encargos, pero si en la constancia. Una vez, otra más, otra más,…
10. Cuando el niño realice pequeños hurtos, no lo dramatices. No hay mala intención de parte de ellos. Mejor prevé prudentemente las ocasiones de los hurtos y evítales la posibilidad de cometerlos.
11. En esta edad aparecen las mentiras. Tampoco dramatices. Ayúdales a reflexionar claramente. Si creas miedo en ellos, posteriormente sí mentirán.
12. Para progresar, el niño necesita vencer ciertas resistencias, como algunas normas, los encargos, la obediencia. Encuentra el equilibrio entre la debilidad del niño y la oposición. Si para él todo es NO, la oposición vencerá. Si todo es “tu capricho”, la debilidad vencerá.
13. Lo más importante para los papás es no ponerse nervioso ante sus hijos “cervatillos”.
14. Aprovecha esta etapa. Nunca volverá. Goza a tus hijos.

LA EDAD ESCOLAR (7 a 12 años).

Esta etapa también es llamada “la gran infancia” o “la madurez infantil”. Es la edad de oro de los niños, al menos para los padres. Son estables, adaptables, tranquilos, con intereses centrados en actividades ordenadas. No suelen preocupar a los padres. Si acaso, porque sacan malas notas en la escuela.

Esta etapa es la previa a la pubertad, que hay que tener en miras.

El niño, por lo general, está más centrado en la calle que en casa. Pasa gran parte del día en la escuela o con sus amigos. Se entretiene por sí mismo. Es importante respetarlo en su forma de ser: dándole en casa una zona privada para él y no molestarle si el niño tiene preferencia por la compañía de sus amigos a la de sus padres. Por lo contrario, si el niño es retraído, hay que alentarle a la sociabilidad. Por tanto, la actitud de los padres ha de ser de disponibilidad y no de sobreprotección.

Los rasgos característicos de esta edad se pueden resumir en cuatro: la edad de la razón, del saber, la edad activa y la edad social.

El niño empieza a razonar por sí mismo, a partir de los porqué. Comparan una cosa con otra.

Su afán de saber se manifiesta en la curiosidad por las cosas que lo rodean. Tiene una gran capacidad memorística. De todo se acuerda, sabe dónde quedó la libretita azul, o dónde quedaron esas llaves que papá anda buscando como desesperado. Es el mejor momento para aprender idiomas. Graba fácilmente todos los conocimientos.

Desarrolla mucha actividad. Le encantan los trabajos manuales. Tiende a actividades que le permitan ser autosuficiente, como hacer su cama, ordenar su ropa, etc.

Es la edad social por excelencia. Aprende a sociabilizar en su pandilla que es más que de amigos, de compañeros. Se convierte en un justiciero inflexible, especialmente con los hermanos menores en casa.

En esta edad los niños aceptan sin crítica y de buena gana los valores dados por los adultos. La autoridad en esta edad es fundamental. Con los encargos, las normas, los juegos, se les educa en su libertad.

¿Cómo educarlos?

1. Que relacionen los conocimientos que vayan aprendiendo. Que investiguen muchas cosas. Que encuentren lo que les interesa.
2. Que reflexionen un poco en lo que hacen, sin forzarlos, pero que vayan entendiendo lo que hacen.
3. Que memoricen muchos conceptos, pero con el cuidado de no caer en el “memorismo”, sino que vayan razonando las cosas que aprenden.
4. Que realice muchos trabajos manuales en casa. Que esté siempre ocupado en alguna actividad interesante. Para ello, hay que estar muy atento en lo que él haga. Que no se de a la flojera y a la pérdida de tiempo.
5. Que tenga en casa alguna responsabilidad que beneficie a los demás.
6. Que haga por sí mismo lo que pueda hacer. No se le sustituya en ello.
7. Es conveniente en esta edad enseñarles al buen uso del dinero.
8. Que sea respetuoso de las reglas de los juegos con sus compañeros. Será la mejor manera de aprender a sociabilizar.
9. Como tiende a ser muy justiciero, hay que ayudarle a que vaya comprendiendo la justicia, dándole a cada uno lo que le corresponde.
10. Fomentar mucho su espontaneidad, ayudándole a reflexionar sobre lo que hace.
11. Como son dóciles a los valores que les presentan los padres, éstos ha de esforzarse por vivir lo mejor posible como personas. Lo que no aprendan ahora, en la adolescencia no lo harán.
12. Aprovecha esta etapa. Nunca volverá. Goza a tus hijos.

Esta información fue tomada del Manual de Escuela para Padres de Francisco de P. Cardona Lira

 

 

 

 







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