Cuando murieron sus padres, Nicolás heredó mucho dinero que utilizó para ayudar a los pobres y esclavos en el nombre de Jesús. Nicolás no se dejaba ver, pues decía que lo que se hace en nombre de Jesús no debe exhibirse y se iba cuidando que nadie lo viera.
Marco sabía esto y por ello quería matar a Nicolás y a todos los cristianos. Se dedicó a quemar iglesias, encarcelar cristianos y matar a cualquiera que no quisiera renegar de su fe.