> English

> Français

El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Mujer | sección
Femineidad | categoría
Ser mujer | tema
Autor: Rosa Martha Abascal de Arton
El privilegio y la trascendencia de ser mujer
Es tiempo que la mujer se encuentre a si misma, valore lo que es y lo que hace, la inmensa dignidad que tiene por el hecho de ser persona y además mujer
 
El privilegio y la trascendencia de ser mujer
El privilegio y la trascendencia de ser mujer


“Ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzados hasta ahora. Por eso en este momento en que la humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres llenas del Espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga”1

Llega, como cada año, el día dedicado a la mujer. Es importante por lo tanto, recordar la trascendencia del “ser mujer”, que implica esa esencia, ese genio, ese rasgo femenino que impregna y marca la vida de la humanidad de manera imborrable, impenetrable, insuperable y trascendente.

Ser mujer es ser persona en un modo particular, es decir, el hombre y la mujer, siendo personas ambos, tienen modos distintos y personalísimos de ser esencialmente diferentes.

El alma, el ethos, la esencia femenina va a la totalidad, a lo personal – vivo, custodia, protege, conserva, nutre, alimenta, ayuda a crecer y favorece todo lo que le rodea, principalmente a sus seres queridos.

Así mismo, conoce no tanto como resultado de un análisis teórico, cuanto de un modo natural de ir a lo concreto, de contemplarlo y de sentirlo, lo cual capacita a la mujer para ser protectora y educadora de los seres que la rodean.

Hace un tiempo escuché una anécdota verdaderamente ilustrativa sobre el tema: en una reunión de hombres y mujeres, un hombre comenzó a hablar sobre las diferencias entre ambos sexos, y entre otras cosas dijo, que en efecto, la forma de conocer del hombre era mucho mas racional, más lógica, con más “fundamentos”… los hombres orgullosos miraban de reojo a las mujeres para ver la reacción que estas tenían. El orador, disfrutando la escena de pronto le dio la vuelta a la tortilla: “en efecto, las mujeres son menos racionales en el sentido estricto del término, sin embargo, tienen un modo de conocimiento mucho más perfecto, porque “aprehenden” la realidad sin necesidad de razonarla, por ello no hay modo mas perfecto de conocimiento, que el que tiene la mujer”… ya imaginarán la cara de éstas y las consecuentes reacciones de los hombres que estaban tan seguros de si mismos.

En efecto, ese sexto sentido, esa capacidad de ir a la totalidad de la persona, esa intuición femenina, permite de un modo casi inmediato que una mujer capte un estado de ánimo, un problema, una situación “que no cuadra”, pero todo referido al otro, a la persona concreta, a “dar vida” en el sentido mas amplio del término.

Ya Agustín de Hipona hablaba de la mujer no como un adorno o un instrumento al servicio del hombre, sino que decía que “la dignidad de la mujer es medida en razón del Amor que es esencialmente orden de justicia y caridad”
2

Porque solo la mujer es capaz de Amar como Ama, solo la mujer da su vida literal y figurativamente por aquellos a quienes ama, solo la mujer se dona integral y desinteresadamente con la única recompensa de ver al ser amado feliz, pleno, lleno de Amor y de paz.

Es tiempo que la mujer se encuentre a si misma, valore lo que es y lo que hace, la inmensa dignidad que tiene por el hecho de ser persona y además mujer: cuando en el hogar, el trabajo, la sociedad falta la mujer, la vida se ve en tonos grises… esa charolita de galletas que le puso un toque a la junta, esa idea profundamente humanista que le dio un giro a una estrategia, esa sonrisa que rompió el hielo en una negociación difícil, esa sensibilidad que evitó un mal negocio, ese apretón de manos que le dio luz al alma atribulada, ese abrazo que aminoró los fracasos escolares, ese regaño cariñoso que dio impulso al derrotado… ¿concibes el mundo sin todo esto?

La mujer que se asume como mujer, que no busca competir con el hombre sino sacar lo mejor de ella para impregnar el mundo con su esencia, la mujer profunda y enamoradamente femenina, es aquella que puede cambiar al mundo, es aquella que educa, que ama, que sirve, que participa lo mismo en política, que en economía, que en su casa, que en sociedad, que le da sentido a la vida de otros y así adquiere sentido su propia vida, que es manganima, caritativa, que busca tener retos para superarlos, que es compasiva, alegre, luchona, trabajadora, pacífica y agresiva, aquella que busca ir al alma, al corazón de quien la rodea, para sanar heridas y colmar de cariño.

¡Ya basta de mujeres machos! ¡ya basta de “competir” con quien es nuestro complemento!, ¡ya basta de querer ser lo que no somos, despreciando la riqueza y la maravilla que si somos!, ¡ya basta de negar nuestra maternidad como si fuera un lastre! ¡ya basta de renegar de la vida, cuando nuestra misión principal es DAR VIDA a todo aquel que nos rodea!, ¡ya basta de despreciar el hogar que es la cuna de cualquier ser humano!, ¡ya basta de denigrar el trabajo del hogar como si fuera el mayor castigo sin valorar el aporte insustituible que este tiene para el progreso del País, de la familia en su estabilidad y economía!, ¡ya basta de ocultar nuestros sentimientos haciendonos las “fuertes” porque está mal visto!, ¡ya basta de privar a la familia, a la sociedad, al trabajo, a la nación de la riqueza de la PERSONA –MUJER con todas sus cualidades y aportes insustituibles!, ¡ya basta de renegar de lo más maravilloso que tiene la mujer: su esencia trascendentemente femenina.

La mujer, como es reconocido por Juan Pablo II en “Mulieris Dignitatem”, es “apoyo insustituible y una fuente de fuerza espiritual para los demás, que perciben la gran energía de su espíritu. A estas “mujeres perfectas” deben mucho sus familias, y tambíen las Naciones”
3

“Te doy gracias mujer por el hecho mismo de ser mujer. Con la “intuición” propia de tu feminidad enriqueces la comprensión del mundo y contribuyes a la plena verdad de las relaciones humanas” (Karol Wojtyla)

¡Gracias Dios mío, por haberme concedido el privilegio de ser mujer!

[1]
Mensaje del Concilio a las mujeres, 8 diciembre 1965, AAS 58 (1966) 13-14 regresar

[2] Agustin de Hipona, De trinitate, L,VIII, VII, 10-X, 14: CCL 50, 284-291 regresar

[3]Juan Pablo II, Mulieris Dignitatem, p117 regresar


 

 
Publicar un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email (no será publicado)

 País

Comentario



Escriba las letras como aparecen



* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foros de discusión
Mapas Mapa de Mujer
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Mujer
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
• Femineidad
• Ser mujer
• Dignidad de la mujer
• Feminismo integral
• Identidad de la mujer
• Educación de la mujer
• Misión de la mujer
• Espiritualidad de la mujer
• Etapas de la vida
• Salud de la mujer
• Trabajo y mujer
• Sociedad y mujer
Lista de correo


Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores en línea
Consulta a nuestro grupo de consultores, son más de 300 disponibles para responder todas tus dudas
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
• Red Católica
• Asociación nacional pro superación personal ANSPAC
• Mujer Nueva
• Sacramentos.org

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad
Encuesta
¿Te gustaría mejorar tu comunicación con Dios?
Sí, lo necesito, pero no sé cómo ni tengo quién me enseñe
Sí, hago un poco de oración al día, pero quiero mejorar
Realmente me urge, llevo tiempo buscando eso
Sí, pero creo que no soy capaz
Creo que eso es para sacerdotes y monjas, no para mí
Sé que lo necesito, pero no estaría dispuesto a ir a un curso de oración
Lo he intentado muchas veces y no lo logro, no es para mí
Estoy satisfecho con mi vida de oración
No lo considero importante en mi vida, hay cosas prioritarias
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
 
Foros de discusión
¡Participa!
Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Privacidad   |   Transparencia   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2014 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
Publicidad: