Autor: . | Fuente: http://www.alianzaformativa.org/ Fernando Casanova. Cruzando las fronteras de la Fe
Fernando Casanova, un ex ministro evangélico que renunció para entrar a la Iglesia Católica
Fernando Casanova. Cruzando las fronteras de la Fe
¿Por qué se hizo católico?
La proclamación del Dr.
Fernando Casanova responde al gran tesoro que descubrió en la
Iglesia Católica. No importa el tema de la ocasión, o
si se trata de su testimonio, de una predicación, taller
o curso, él siempre exalta la fe, doctrina, espiritualidad y
moral católica.
El cuestionamiento principal en el proceso de conversión
del reverendo Fernando Casanova fue la Eucaristía. No obstante, él
es el primero en reconocer que hubo otros temas importantes
con los cuales tuvo que lidiar: la excelencia y el
rol de la Virgen María en la historia de la
salvación, el culto a la Virgen y a los santos,
el primado de San Pedro, el papado, el bautismo de
infantes y el sacramento de la Confesión. Siempre, sin excepción,
encontró una respuesta contundente a favor de la Iglesia Católica
Romana.
El Dr. Fernando Casanova reconoce que
no siempre descubrió la Verdad católica por iniciativa propia, sino
sin quererlo y sin procurarlo; de hecho, por mucho tiempo
se resistió, pues no quería hacerse católico.
Hasta
que se encontró retando al Señor sometiéndome, por ejemplo, al
sacramento de la Reconciliación (Confesión), y predicando en su iglesia
pentecostal sobre María y la Eucaristía, y negándose a bautizar
al modo protestante, y rehusándose casar a católicos, y enseñando
la versión católica de la teología a los seminaristas evangélicos…
y un largo etcétera.
Como era de esperarse,
una situación extraordinaria de conversión como esta tuvo que ser
muy difícil y dolorosa, sobre todo cuando se pierde el
afecto de amigos y los hermanos en la fe, y
cuando se sacrifica la vocación para la que se creía
llamado por Dios, pero sobre todo cuando se perjudica el
matrimonio porque el cónyuge no comprende por qué su esposo
decide hacerse católico, con lo antipática que les solía parecer
esa Iglesia y sus prácticas.
Los esposos Casanova sólo platican
de estas dificultades cuando participan de actividades de evangelización y
formación a las que son invitados. Este no es
el lugar para versar sobre situaciones privadas tan neurálgicas.
Sin
embargo, sí podemos aprovechar algunas líneas escritas por el Dr.
Fernando Casanova sobre las razones bíblicas, teológicas y espirituales que
tuvo para hacerse católico.
A continuación presentamos un
breve resumen de estas razones, que hemos tomado y adaptado
de una conferencia que dictó Fernando en la XVI Convención
de la Asociación Nacional de Sacerdotes Hispanos de los Estados
Unidos, el 11 de octubre de 2005, en San Juan.
En esta conferencia se enfatizó el tema de
la Eucaristía, que fue la cuestión más importante en la
conversión de Fernando, y luego también de su esposa.
El pentecostalismo y yo
Fui criado en la
tradición pentecostal. Nunca conocí otra experiencia de fe.
No fue difícil para nuestra familia identificar esa fe evangélica
y pentecostal como la causa de nuestra excitante vida espiritual,
y como razón de nuestra grata convivencia familiar.
Estaba tan
agradecido de Dios por el orden religioso en nuestras vidas,
por las nuevas oportunidades que me regaló después de haber
abandonado la fe de mis padres, viviendo por algún tiempo
una vida juvenil desordenada, que decidí entregarme al Señor en
cuerpo y alma. Pronto me sentí llamado por Dios
a ser pastor. Respondí enseguida. ¡Qué mejor manera
de vivir para mi Dios que trabajar para él!
Pero
una vez involucrado en el ministerio se me develaron otras
razones para querer procurar una vida espiritual cabal, más aferrada
a la Escritura, dependiente de la perfecta voluntad de Dios
y en sintonía con la Iglesia que él parecía haber
establecido en el Nuevo Testamento. Es que tenía que
haber algo más profundo, alternativo, en línea con la intención
original de Jesús y en comunión con los primeros apóstoles
y con aquella Iglesia primitiva de la que me creía
heredero, pero de la cual me distanciaba la realidad que
comencé a percibir cuando me inauguré como ministro y pastor.
Al principio me entusiasmé con las propiedades liberadoras de la
religiosidad pentecostal, y me adherí a ella con todo el
corazón. Cuando accedo al ministerio por convicción y vocación,
me di cuenta de que arriba, en el liderato, y
lejos de la buena fe del pueblo creyente, se encuentra
una actitud generalizada de embaucamiento. De pronto, di al traste
con la realidad: yo era parte de una ínfima minoría.
Me relacioné con otros colegas que se daban cuenta
de la corrupción y de la incongruencia con el evangelio
de Jesús, con la idea paulina del ministerio cristiano (cf.
2 Co 11, 4 al 12, 21) y con la
vida de la Iglesia primitiva (cf. Hch 2, 42.44; 5,
40; 9, 16; 14, 22; Col 1, 24), pero mis
compañeros se conformaban.
Tenían miedo. Les preocupaba más su
propio bienestar y sus sueldos, y terminaban haciéndose cómplices de
la religiosidad sensacional tipo espectáculo. Vi a muchos sucumbir
a la fascinación de los predicadores que presentaban a la
religión como un show para escapistas: una incubadora de sentimentalismo
que atraía a embaucadores apegados al dinero fácil y a
la fama. Estos personajes descollaban como súper apóstoles: “¡el
hombre de Dios para este tiempo!” o “el Evangelista Internacional”,
de los que se resguardaban al lado de un elegante
escudo de armas circundado por las palabras “Mengano Ministries”, o
detrás de vistosos letreros con la foto artística del pastor
y su esposa.
Estos personajes carismáticos se iban constituyendo en
los paradigmas del nuevo ministro pentecostal, un prototipo que yo
no quería emular y que rechacé con todas mis fuerzas.
Profesor de teología en el seminario pentecostal
Se me
ocurrió que podíamos volver a aquel primer cristianismo, genuino y
martirial, que el movimiento pentecostal había tratado de revivir cien
años atrás. Pensé que todo sería cuestión de buena
educación teológica. Así que me fui al Colegio Bíblico
Pentecostal a enseñar teología. Este era el Seminario de
mi denominación y el único colegio bíblico acreditado fuera de
los Estados Unidos continentales. Obtuve la Cátedra de Teología
Sistemática que ostentó el Dr. Richard González por más de
treinta años antes de retirarse. Me sentí optimista; sentía
que podía hacer algo formando a los seminaristas que ejercerían
el liderato pentecostal en el futuro.
Tomé mi nueva
responsabilidad con pasión. Sin pausa enfaticé en la imperiosa
necesidad de atender las incongruencias éticas y doctrinales. Lo
único que me movió fue el convencimiento de que teníamos
que actuar conforme a la Iglesia que descubrí en la
Biblia; una Iglesia apostólica (Jn 15, 16; 20, 21; Lc
22, 29-30; Mt 16, 18; Jn 10, 16; Lc 22,
32 [Jn 21, 17]; Ef 4, 11; 1 Ti 3,
1.8; 5, 17), con autoridad (Mt 28, 18-20; Jn
20, 23; Lc 10, 16; Mt 28, 20), perpetua (Is
9, 6-7; Dan 2, 44; 7, 14; Lc 1, 32-33;
Mt 7, 24; 13, 24-30; 16, 18; Jn 14, 16;
Mt 28, 19-20, infalible (Jn 16, 13; 14, 26; 1
Ti 3, 15; 1 Jn 2, 27; Hch 15, 28;
Mt 16, 19). Otra idea bíblica que me martillaba
la cabeza constantemente era la unidad completa (espiritual y visible)
de esa Iglesia (Jn 10, 16; 17, 17-23; Ef 4,
3-6 [cf 3, 21; 4, 14]; Rm 16, 17; 1
Co 1, 10; Flp 2, 2; Rm 12, 5; Col
3, 15). Y ni se diga la contrariedad que me
quitó el sueño por mucho tiempo cuando me confronté con
el testimonio acerca de la Iglesia Católica de los llamados
Padres de la Iglesia, en los primeros siglos de la
era cristiana: San Clemente Romano (97 d.C.), San Justino Mártir
(155), San Ignacio de Antioquía (165), Tertuliano (197), San Cipriano
(250) y San Agustín (397), entre otros.
Cuando constaté
el fondo eclesial de la Biblia y del cristianismo primitivo,
se me comenzó a aparecer la Iglesia Católica como la
verdadera Iglesia de Jesucristo.
Mi optimismo inicial en el Colegio
Bíblico se convirtió en una profunda tristeza. Sabía que era
responsable del destino eterno de muchas almas. Sabía que
un ministro mal formado o con distorsiones éticas era un
peligro. La desilusión fue inminente; yo me mortificaba señalándole a
todos lo que decía la Biblia, Jesucristo, sus apóstoles y
los Padres de la Iglesia, y ellos insistían en suspirar
por ministerios deslumbrantes, construcciones majestuosas y exposición en los medios.
Así que me concentré en la oración y el estudio
profundo de la Biblia y la historia. En medio
de esta búsqueda se hizo evidente que el problema radicaba,
a la luz de la Iglesia que constatamos en la
Biblia y los Padres, en cuál de las pretendidas iglesias
se encontraba la plenitud de la gracia y del conocimiento
divino (cf. Mt 28, 19-20; Jn 20, 30; Ga 1,
9; Ef 1, 22; 2, 21; 1 Ts 2, 7;
2 Ts 2, 15; 1 Ti 3, 15; y 1
Jn 2, 19; 4, 6).
La verdadera Iglesia de Jesucristo
Me mortificó ver que, a pesar de que Dios
proveyó el Espíritu Santo para conducirnos a la verdad completa,
al conocimiento pleno y a una relación de donación de
sí mismo (Jn 16, 12-15 [Rm 8, 14-17.23-27]), lo que
se podía verificar era una funesta realidad religiosa de división,
de fragmentación y de oposición entre los seguidores de Jesús.
Cada vez que me fijaba en el espectro religioso
de nuestro entorno pentecostal para identificar una respuesta o clave
de solución, se me hacía más evidente una escandalosa realidad
de relativismo religioso por la división que acusaba a nuestro
Señor de mentiroso, pues él había urgido y anunciado lo
contrario de su Iglesia (Jn 17, 20-26; Hch 2, 42-43;
1 Co 1, 10; Ef 4, 1-6; Etc.). La
realidad que tenía de frente me denunciaba a un montón
de espíritus que aducían ser el Espíritu Santo, pero que
referían a muchas verdades diversas y contradictorias entre sí.
Tuve que reconocerlo: la división entre los cristianos no sólo
atentaba contra la disposición eclesial de Jesús, sino que también
era la causa principal de la incredulidad (Jn 17, 21.23).
Aquel mundo protestante y de sectas no podía ser
la Iglesia que Cristo convocó para su gloria, para remitir
a su reino y señalar su verdad (¡en singular!).
Estaba seguro de que Jesús no se había equivocado; de
que había una sola verdad que conduce a un solo
Señor, y de que para mayor gloria de Dios esta
verdad debe ser transmitida sin ambigüedades por una sola Iglesia
(Ef 3, 21; 4, 3-6.14-15). La evidencia bíblica, el
sentido común y la historia me señalaban a la Iglesia
Católica como la Iglesia de Jesucristo, la original y la
única. De hecho, ningún protestante, por más anticatólico que
fuese, podía negar que la Iglesia de Jesucristo que conocemos
como Católica, se mantuvo constantemente diciendo y estableciendo la verdad;
sobre la Trinidad (Nicea, 325), la personalidad divina de Cristo
(Efeso, 431), la divinidad del Espíritu Santo (Constantinopla, 381) y
hasta sobre el canon bíblico (Cartago, 493, y Roma, 497).
En adición, todas estas verdades echaban por tierra la
hipótesis anticatólica de la corrupción de la Iglesia por Constantino
y el Edicto de Milán de 313. ¡Se suponía
que la Iglesia Católica se hubiera corrompido en esa fecha!
Vez tras vez, evidencia tras evidencia, me indicaban una
realidad que me obligó a reconocer que era muy probable
que la Iglesia Católica fuera la Iglesia de Jesucristo, y
que era muy improbable que nuestras diversas iglesias (¡más de
30,000 en 1999!) fuesen esa única Iglesia del Señor, con
todas las notas que correspondían al pueblo de Dios en
el nuevo testamento.
No quería hacerme católico
Durante este proceso
de conversión resistí al catolicismo con todo lo que tenía
a mi alcance. Cuando la excelencia y la veracidad
de su doctrina me alcanzaron por fin, es decir, cuando
mis reservas de índole bíblico, teológico, histórico (en especial cuando
caí en la cuenta de la existencia de una leyenda
negra rabiosamente anticatólica) y espiritual (cuando entendí que la piedad
católica, sobre todo la mariana, estaba cimentada en un sólido
fundamento teológico que se gesticula y expresa a través del
comportamiento y del lenguaje del amor, tal y como me
conduzco cuando expreso con gestos y palabras controvertibles el amor
y la pasión que siento por mi esposa [«soy sólo
tuyo y de nadie más; te adoro, mi amor; eres
la razón de mi vida», etc.]) se desvanecieron, opte entonces
por hacerme de la vista larga y seguir sin hacer
caso a la voz de mi conciencia y de mi
razón: decidí continuar con mi ministerio, ocultando mis descubrimientos y
tratando de demostrar que creía lo que predicaba y enseñaba.
Siento mucho admitirlo, me da vergüenza, pero la verdad
es que decidí actuar en adelante como un hipócrita.
“No quiero hacerme católico, no me conviene, no me caen
bien.”
Encuentro con la Eucaristía
Aceptando el reto lanzado
por un fraile capuchino fui a ver una Hora Santa.
El religioso me enteró de una comunidad “muy eucarística”,
que tenían exposiciones del Santísimo programadas, y que se aprestaban
esa misma noche a celebrar una adoración eucarística. Y
me remitió a la parroquia Santa Bernardita, de Country Club,
esa misma noche a las 7:30.
Quedé absorbido de inmediato
por los detalles de ambientación y embellecimiento del altar, la
ornamentación majestuosa del presbítero, una custodia hermosísima, incienso por el
altar, luces de escenario, música sublime… y la disposición y
devoción de aquellos fieles no tenían precedentes en mi memoria.
Hasta que caí en la cuenta de lo
que hacían: ¡adoraban un trozo de pan!
Y
para colmo el sacerdote le oraba con tanta seguridad y
confianza, muy solemne, pero con familiaridad, similar a mis oraciones,
pero él oraba con más convicción, como si de veras
estuviera frente al Señor. Ese cura, y las cerca
de 200 personas que le acompañaban, estaban convencidos de que
lo que estaba colocado en la custodia los escuchaba, y
de que era Jesucristo.
Se me ocurrió que si esas
personas estaban equivocadas, y yo deseaba que lo estuvieran, entonces
lo que me habían enseñado de niño era cierto a
fin de cuentas: los católicos son idólatras. Durante algunos
años me tuvieron a la defensiva con los temas y
circunstancias que narraba al principio, pero ya no. Era
imposible que estuvieran en lo correcto. Era increíble para
mí que pensaran que adoran a Jesús y que se
lo puedan comer.
Pero… y si están en lo correcto.
El capuchino era un joven muy inteligente y creía
sin ambigüedades en la antiquísima doctrina de su Iglesia al
respecto.
No obstante, por alguna razón, sentía que
ahora sí los había atrapado. Había analizado el punto
de vista de la crítica protestante a la Iglesia Católica
en este asunto y no le encontraba posibilidad a esa
idea de la presencia real y verdadera del cuerpo y
la sangre de Cristo en la misa, y mucho menos
en los altares para culto de adoración. No podían
tener la razón, ahora no.
De momento el sacerdote se
levanta en procesión y comienza a ser seguido por sus
acólitos. Tenía la custodia, la llevaba en solemne desfile.
Las luces le seguían y el humo del incienso
le precedía. A medida que se acercaba se escuchó
el tintineo insistente de de unas campanitas. Y una
vez más la excelente música y la voz bellísima de
una joven se juntaron para cantarle a la presencia.
Cuando tuve el Santísimo como a 10 pies de distancia
se me ocurrió una idea para romper de una vez
por todas con el catolicismo: “Si logro demostrar fuera de
toda duda razonable, por la Biblia, que esta gente esta
adorando a un trozo de harina cosida, y no a
Jesucristo, entonces serán en realidad unos idólatras, unos alucinados que
han estado confundidos o engañados por no atenerse a la
realidad de los sentidos y por desconocer las escrituras.
¡Esto no esta en la Biblia!”
Y retomé la Biblia
para contradecir y desenmascarar la falsedad de esa práctica idolátrica.
Mi temor se convirtió en un apabullante optimismo, pues
estaba seguro de que había descubierto la puerta para salir
del atolladero en el cual me tuvo el catolicismo por
los pasados tres años. Tramé primero desbaratar la legitimidad
de esa práctica mediante el estudio bíblico, y luego, con
el entusiasmo de aquella indudable victoria sobre la idolatría católica,
podría volver a encarar los otros temas que me tenían
a la defensiva frente al catolicismo.
Esta coyuntura
fue para mí la posibilidad de lograr al menos un
empate: “Si los protestantes estamos mal, ellos también, y si
ambos estamos equivocados alguna salida habrá, como el agnosticismo o
incluso otra religión.” Así estaban las cosas en mi
corazón.
La Eucaristía según los evangélicos
Yo enseñaba teología
sistemática en dos instituciones evangélicas y había repasado bien la
noción de la Santa Cena en el ámbito de nuestras
iglesias. Nuestra celebración de la Santa Cena respondía a
una idea accesoria (=adjunta, accidental) de una imagen secundaria (no
esencial o determinante) del partimiento (o fracción) del pan o
de la eucaristía, según la cultura religiosa que fluía en
nuestra tradición de parte de los grupos wesleyanos y bautistas
de los cuales salieron nuestras denominaciones pentecostales. En consonancia
con nuestra parca y escueta doctrina sobre este tema enseñábamos
que la Santa Cena (o partimiento del pan o Eucaristía)
era una remembranza de la cena pascual que tuvo Jesús
con sus discípulos, que tenía un valor simbólico que aludía
al sacrificio expiatorio de Cristo y cuya excelsitud estribaba más
en el hecho de ser ordenanza (“hagan esto en recuerdo
mío”) que de todo lo demás que pudiera constatarse en
la Biblia, los Padres de la Iglesia y hasta en
las iglesias de la Reforma protestante: «Celebramos de vez en
cuando la Santa Cena porque Él lo mando como un
acto simbólico (complementario [no necesario] a la predicación) de la
muerte del Señor y porque ?y he aquí la gran
aportación del pentecostalismo? era posible recibir un milagro de sanidad
en ese momento.
La Eucaristía según San Pablo
Este profesor creía que el único texto eucarístico importante
era 1 Co 11, 23-34, pero sobre todo los versículos
23 al 26; los demás (en especial del 27 al
34) eran consideraros como una explicación de las consecuencias de
referirse al símbolo de la Cena sin gozar de la
plenitud de la gracia divina. Para la celebración utilizábamos
los versículos 23-26, y eran por lo tanto los que
conocían nuestros fieles. Confieso que comencé a preocuparme cuando
me percaté de la ineptitud de mi tradición, de los
teólogos evangélicos y de mis primeros profesores pentecostales, al no
tomar en consideración textos importantes con un inequívoco sabor eucarístico.
Para comenzar, ni siquiera contábamos con una reflexión coherente
de nuestros maestros y líderes con relación a las terribles
consecuencias de enfermedad y muerte de 1 Co 11, 27-24
por causa del mal entendimiento de un símbolo, de
algo que según nosotros era prescindible de la sustancia y
la definición pentecostal del culto cristiano. Y otro tanto
de desesperación me invadió cuando di al traste con la
poca consideración que dábamos a los relatos de la institución
de la Eucaristía (Mt 26, 26-29; Mc 14, 22-25; Lc
22, 19-20) ni de su sugestivo contexto pascual, ni de
su trasfondo sacerdotal (Gn 14, 17-20) y soteriológico (Ex 12),
y mucho menos nos habíamos enterado del consenso que siempre
ha existido en la opinión de que Jn 6, 25-59
y Lc 24, 13-35 son textos eminentes que destacan un
valor trascendental a la Eucaristía, o la Cena del Señor,
o como hayamos querido llamarle.
Pero, en cuanto
a nuestro pasaje preferido de 1 Co, lo increíble es
que tampoco subrayáramos su contexto literario, imposibilitando de esta manera
el descubrimiento de otros aspectos, riquezas y beneficios de
la Eucaristía. Y este contexto literario que añade significado
al mencionado texto es 1 Co 10. Este capítulo
10 sirve a la intención de Pablo de exigirle a
sus lectores que frente a la mesa eucarística ellos tienen
que decidirse (10, 20-21): la mesa del Señor o la
mesa de los demonios. Con esto quiere matizar que
frente a este acontecimiento cumbre del culto cristiano, todos tienen
que tomar una decisión definitiva y radical. Luego, al
combinarlo con el capítulo 11, pude comprender el valor de
la Cena según San Pablo, al señalarla como signo de
contradicción (en el capítulo 10): motivo excelente de conversión y
razón de ser de una vida íntegra delante del Señor
y de los hermanos, y esto, porque en este acontecimiento
del partimiento del pan y de la “copa de bendición”
tenemos comunión (común?unión) con el cuerpo y la sangre del
Señor (10, 16).
Entonces pude ir sobre el
capítulo 11, en especial por los versículos enigmáticos del 27
al 31. Tomemos el 29: dice que en esta
Cena (que para mi era un recuerdo por referencia simbólica)
se es juzgado por Dios si no se discierne el
cuerpo y la sangre del Señor. Este no es
el lugar para discurrir sobre disquisiciones exegéticas del texto en
cuestión, pero la realidad es que “discernir” (diakríno) se refiere
aquí a “darse cuenta” (determinar; decidirse por la realidad de
lo que está de fondo; distinguir la verdad de lo
que está frente a uno) de la presencia que subyace
frente a uno en la mesa del Señor. En
la antigüedad el cernidor (del verbo “cernir”) era un instrumento
para separar (o para dis-cernir) el trigo de los demás
componentes de la planta y de la tierra, pero también
de otras plantas que podían confundirse como verdadero trigo.
El discernir con el cernidor era la acción de darse
cuenta, de identificar, de establecer un juicio certero de que
lo que quedó después del ejercicio discernidor fue el trigo
de verdad, lo que en realidad se buscaba, lo que
importaba y daba sentido a la búsqueda. En otras
palabras, el que no se da cuenta del verdadero
cuerpo (mé diakrínon tó sóma [v. 28]) del Señor,
el que no descubre esa realidad maravillosa que es Cristo
mismo, se está metiendo en un grave problema que puede
costarle la salud o la muerte (11, 30) ?Ahora sí
tenía sentido eso de las consecuencias nefastas de enfermedad y
muerte para los profanadores, es decir, para aquellos que menospreciaban,
que no distinguían, que no se decidían, que no se
daban cuenta del auténtico cuerpo de Cristo. El Dios
del nuevo testamento no iba a matar a alguien simplemente
por haber mal interpretado un mero símbolo?.
La Eucaristía según
San Juan
Lo próximo fue el capítulo 6 de
San Juan, versículos 22-71. ¡Increíble!: más de 40 versículos
que versan sobre la Cena del Señor. Un pasaje
bíblico impresionante que el catolicismo utiliza para sustentar su fe
inamovible en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía.
Las referencias anti-presencia real a las que había recurrido veían
un sentido “oscuro” este capítulo, o sea, no evidente o
claro, sino que la plática de Jesús a sus interlocutores
incrédulos debía entenderse siempre en sentido figurado. Una vez
más se recurría al símbolo, a la Eucaristía como una
representación, sólo como una referencia pedagógica tipo metáfora y cuya
observancia de nuestra parte (no muy frecuente, por cierto) mostraba
el grado de cumplimiento de un deseo del Señor: “hagan
esto”.
Pero ahora, yendo sobre el pasaje en cuestión y
mientras me refería a la otra cara de la moneda,
es decir, cuando decidí ir sobre las palabras, escudriñándolas y
tomando en serio la repercusión de la intransigencia del Señor
y del empecinamiento de San Juan evangelista, pude descubrir
el verdadero sentido de Jn 6, 22-71.
Lo primero que me señaló una interpretación literal de Jn
6 fue el sentido natural y recurrente de las palabras
del Señor a través de todo el capítulo, de manera
insistente y sin importar la resistencia de los incrédulos, ni
las consecuencias para el éxito numérico de su ministerio o
la reacción de sus simpatizantes (cf, 6, 2-3. 14. 22-23.
60.): “yo soy el pan vivo bajado del cielo”, “quien
come de este pan vivirá para siempre”, “y el pan
que voy a dar es mi carne, la cual entregaré
por la vida del mundo”, “mi carne es verdadera comida…
mi sangre es verdadera bebida”, “el que come mi carne
y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en
él”, “el que me coma vivirá por mí”, “si
no coméis la carne del Hijo del hombre y no
bebéis su sangre no tenéis vida en vosotros”, “el que
come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna”,
etcétera. Esta obstinación, reiterada y con tanta fuerza, no
sólo desde el punto de vista de la interacción de
los personajes en cuestión, sino también desde la óptica del
lenguaje tenaz, gráfico, directo y sin ambigüedad de ningún tipo,
se hace patente aquí en Jn 6; no hay precedente
que pueda sugerir que una narrativa y diálogo como estos
aludan a un entendimiento exclusivamente simbólico.
Junto a este
sentido natural y demandante que anuncia la significación literal del
pasaje en cuestión, y que por lo tanto lo señala
como evidencia de la presencia real de Cristo en la
Santa Comunión, tenemos el hecho de que Jesús no corrige
la interpretación literal de sus oyentes. Esto es importantísimo porque
es harto conocido y aceptado que una característica de este
evangelio es que cuando, o cada vez que el Señor
es mal interpretado o mal entendido, Él siempre corrige. Siempre:
3, 5; 4,34; 7, 38-39; 21, 21-23 (y hasta en
Mt 16, 6ss).
Pero aquí, de manera atípica, y por
lo tanto desconcertante para mí, El Jefe no corrigió, no
se echó para atrás, no lo echó a votación ni
les dijo que cada cual podía tener su propia idea
o interpretación porque, total, somos hijos de un mismo Padre
y le servimos a un mismo Dios.
Algunos dirían: “¡qué
falta de perspectiva democrática, y de pluralidad, y de diálogo,
y de tolerancia!... ¡pero qué nivel de intransigencia, y de
integrismo, y de arrogancia!... ¡no está a la altura de
los tiempos, carece de enfoque histórico crítico, no es capaz
de un discurso estructuralista consecuente con la mentalidad de los
que no piensan como él! ¡Es un fundamentalista!” El Señor
es un buen maestro y quiere que todos lleguen al
conocimiento de la verdad, y por lo mismo, ahora, cuando
tiene una multitud cautiva de 10 mil personas que lo
seguían, se vuelve a ellos para decirles lo que él
cree, lo que quiere, la verdad, de frente, duro, sin
tapujos ni relativismos acomodaticios: tenían que comérselo y bebérselo.
Lo
tercero que me señaló una interpretación literal de Jn 6
fue que no encontré en toda la Biblia algún precedente
que exprese a pan y vino como símbolos de cuerpo
y sangre. En efecto, lo pude corroborar: no existe
ninguna referencia bíblica que proponga una comparación espacial semejante, no
hay ni siquiera una sola identificación simbólica de pan y
vino como cuerpo (“carne”) y sangre… ninguna, nada de nada.
Lo próximo fue el versículo 51b, que según la
versión evangélica de mi Biblia Reina-Valera de 1995, decía: “y
el pan que yo daré es mi carne, la cual
entregaré por la vida del mundo”. Volví a leerlo.
Lo meditaba y estudiaba, y pude así encontrar su
repercusión literal ?o “literalista”, como señalábamos despectivamente a la versión
católica?, a tono con todo lo que ya había desenvuelto.
Sabemos que Juan tenía una lucha acérrima en contra del
gnosticismo, una herejía que circundaba la comunidad para la cual
escribía y que enseñaba, entre otras cosas peligrosas para la
supervivencia de la fe cristiana, que Cristo había venido en
apariencia, en espíritu, porque la carne era mala (la prisión
del espíritu y del alma y la coartadora de la
verdadera y más conveniente divinización, que era la meta de
los aventajados por una condición inherente a su superioridad espiritual).
Pensaban que el Verbo de Dios no pudo haberse manchado
mediante el contacto con el principio de corruptibilidad, con la
materia, con carne, en un cuerpo humano convencional, limitante, no
divino. Por lo tanto, Cristo, como Verbo encarnado, no
murió en la cruz. “Lo perfecto es eterno, espiritual,
no corpóreo, no físico, no puede morir: Cristo no murió”
?El apócrifo gnóstico de Tomás dice que el Señor les
hizo pensar que murió, y que comía y dormía, pero
él más bien los engañaba?. No es difícil para
ninguno de nosotros suponer el riesgo que esta corriente representaba
si se infiltraba y repercutía en el cristianismo, sobre todo
si entendemos a este último como la expresión de la
verdad de Dios que deviene a partir de la versión
judía de la revelación, y que logra su cumbre y
sentido total en las personas y la palabra de Jesucristo,
sus apóstoles y la Iglesia (el nuevo Israel).
Es decir, que este “detalle” de la peligrosidad gnóstica es
entendible para nosotros, los que aceptamos la naturaleza judeo-cristiana de
la verdad que nos condiciona y define (revelación, alianza (pacto,
testamento); encarnación (a propósito, ver alusión a la encarnación del
verbo de 1, 14, en 6, 41-42, y cómo los
judíos que resienten el lenguaje literal de Jesús son propuestos
como no elegidos [v. 43]), vida, pasión, muerte y resurrección
corporal de una persona 100 por ciento Dios y 100
por ciento humano), que todos tenemos acceso a los beneficios
de Dios, en y por Cristo, y no solamente unos
cuantos privilegiados y sabiondos de una cierta provisión misteriosa ,
como aducían los gnósticos.
Pues bien, la repercusión de Jn
6, 51b es que la carne que se nos dará
para comer es la misma que padeció en el Gólgota.
Y esto, teniendo presente la disyuntiva del evangelista con
la herejía gnóstica. Juan estaba muy consciente de que
la carne que daría Jesús para comer no podía ser
mal entendida como algo etéreo e incorpóreo, y por lo
tanto tan indeterminado como un fantasma. Juan, en línea
con la predicación apostólica, pregonaba la vida humana, pasión, muerte
y resurrección de un hombre de carne y hueso llamado
Jesús de Nazaret. Ése mismo es el que se
da como pan, se da a sí mismo, tal real
y literal como lo tenía fijado el evangelista en su
mente.
Lo siguiente que me señaló una interpretación literal de Jn
6, fue la imposibilidad de encontrar en la Biblia un
precedente simbólico de comer la carne y beber la sangre
que fuera coherente con el relato de Jn 6, 22-71,
y que pudiera fundamentar una salida alegórica a este problema
?Ya lo consideraba un gran problema y estaba muy asustado.
«La verdad católica de nuevo»?.
Resultó que siempre
que la Biblia habla simbólicamente de comerse la carne o
beberse la sangre de alguien (cf. Is 49, 26; M
3, 3), implica perseguir sangrientamente o destruir a una persona
o a un pueblo”. Si era consistente con este
antecedente simbólico y lo aplicaba al pasaje de Jn, tendríamos
al Señor diciendo que aquellos que lo persigan, castiguen, le
falten el respeto, lo injurien y lo destruyan, serán recompensados
con la vida eterna (viz., 6, 50. 54.), tendrán vida
en ellos (v. 53), vivirán por el Señor (v. 57)
y vivirán para siempre (v. 51. 58.). Sólo un
loco podría aceptar una aplicación tan disparatada. Entonces, una
identificación simbólica de las afirmaciones comer y beber carne y
sangre, tal y como aparecen en Jn 6, es imposible.
Otro hallazgo que me señaló una interpretación literal de
Jn 6, fue el cambio de verbo ocurrido en el
versículo 54. Hasta el v. 53 el Señor habla
de comérselo, y para ello Juan utiliza el verbo fagéin
(afagon, fáge, fagete), que es la palabra más común para
designar el acto de comer, como consumir o ingerir
alimentos. Ustedes saben que el nuevo testamento se escribió
en griego koiné, y que se trata de una lengua
muerta que no guarda correspondencia exacta con los idiomas que
han bebido de él, como el español, por ejemplo.
Pues lo que pasa aquí es que no hay un
conseguimiento preciso de este cambio de conceptos, y por eso
no aparece dicho cambio en nuestras versiones modernas. Sin
embargo, se da un cambio significativo. Verán.
Fue
en el instante más neurálgico de la discusión, cuando lo
judíos lo impugnaban ?¡por última vez en el capítulo!? preguntándose
“¿cómo puede éste darnos a comer su carne?, que El
Jefe cambia la palabra comer, de fagéin y sus derivados,
a trógon (ho trógon mou tén sarka), lo cual implica
una matización mucho más radical aún que señala indudablemente un
sentido literal franco e indefectible. No me quedó más
remedio que reconocer la verdad que tenía de frente: Ahora,
en este preciso momento de incredulidad y de minusvalía de
parte de los judíos hacia Jesús, este se atreve a
cambiar, de comer o ingerir su carne, a morder, mordisquear,
mascar, mascullar, roer; denota un proceso lento de carcomer, supone
un énfasis perentorio en el acto de comer, como si
se estuviera avanzando conscientemente en la ingestión inflexible de un
alimento.
Busqué si se repetía el término en este evangelio y
lo encontré en 13, 18, una vez más, en contexto
eucarístico, mientras se efectuaba la última cena de Jesús con
sus discípulos. Supe que me estaba metiendo en un problema.
La Eucaristía como símbolo no tenía fundamento en Jn
6.
Y se me hizo patente cuando me aferré a
cierta idea de los partidarios de la interpretación simbólica de
Jn 6. Me sentí tan ridículo cuando descubrí la
idiotez de esa posibilidad simbólica de cierto versículo del capítulo
6 de San Juan. ¿Y cuál
era el argumento que presentaba a la Eucaristía como símbolo
en jn 6? Pues el versículo 63: “El espíritu
es el que da vida; la carne no sirve de
nada”.
Desconcertante, ¿ah? ¿Con que el Señor a
estado diciendo que su carne y su sangre son para
vida eterna y comunión con el Padre y con él,
y ahora se contradice para significar que su “carne no
sirve de nada”? Es insólito hasta dónde son capaces
de llegar algunos para defender lo indefendible, porque cuando empecé
a auscultar la opinión de algunos colegas ministros me respondían
con el argumento de Zwinglio, ese de que Jesús se
contradecía para decir que la carne que padecerá por nosotros
y por la cual seremos alimentados para vida eterna, no
vale nada, es nada, como basura, igualito que los gnósticos.
Entonces aquella herejía era la verdad, si es que son
consecuentes en su interpretación y continúan con la misma apreciación
de la frase “El espíritu es el que da vida”.
Esto sería incluso un intento atroz de preferir una
noción heterodoxa y por lo tanto dañina, con tal de
menguar un principio de literalidad como sentido correcto de un
texto bíblico por el simple hecho de que no me
conviene, o porque se supone que los católicos siempre estén
mal.
Ya me había metido bastante con el evangelio de
Juan y sabía a qué se refería el Señor en
el versículo 63.
Las palabras en cuestión se
refieren a uno de dos sentidos por los cuales Juan
usa sarx (carne): como sinónimo de mentalidad o actitud carnal,
como una mente dominada por las cosas materiales, que juzga
según los sentidos (cf., 8, 15) ?esos sentidos que
esbozábamos como lo concluyente en materia de la presencia real
y la Eucaristía?, que se aferra a lo natural y
por lo tanto no descubre la verdad espiritual que determina
los asuntos divinos. Por eso, lo que se devela
aquí es más bien otra prueba de la noción literal
de presencia real, y así lo remacha sin duda
el final del versículo 63: “Las palabras que os he
dicho son espíritu y son vida.” O sea, las
palabras del Señor con relación al pan de vida expresan
una realidad divina que sólo el Espíritu es capaz de
hacernos comprender y que por lo mismo es brote de
vida eterna para los creyentes (cf., Jn 1, 33; 14,
26).
Tuve que reconocer que este acontecimiento que ha
celebrado la Iglesia Católica por 2,000 años, con tanta fe
y a un costo tan alto, supone una poderosa presencia
especial de Dios. Una presencia que tiene que producir
una excelente oportunidad de conversión. Esta oportunidad que provee
Dios en la Eucaristía se constituyó para mí en una
fuente reconciliación y de liberación también.
Y de esta manera tuve que actuar de acuerdo a
mi conciencia, convencido y poseído de esta gran verdad de
la Iglesia del Señor: una, santa, católica y apostólica.
No me quedó más remedio. Tuve que renunciar a
mi ministerio. Sufrí mucho.
Otras cuestiones
Otros temas con
los cuales tuve que lidiar fueron: la excelencia de la
Virgen María y la importancia de su rol en
la historia de la salvación, el culto a Santa María
y a los santos, el primado de san Pedro y
la institución del papado, el bautismo de infantes y el
sacramento de la Confesión. Siempre, sin excepción, encontré una
respuesta contundente a favor de la Iglesia Católica Romana.
Aunque tengo que reconocer que no siempre descubrí
la Verdad católica por iniciativa mía, sino sin quererlo; de
hecho, por mucho tiempo me resistí, pues no quería hacerme
católico.
Hasta que me encontré retando al Señor
sometiéndome, por ejemplo, al sacramento de la Reconciliación (Confesión), y
predicando en mi iglesia pentecostal, y en otras que me
invitaban como evangelista, sobre la Virgen María, y negándome a
rebautizar al modo protestante, y enseñando la versión católica de
la teología a nuestros seminaristas evangélicos, y un largo etcétera.
Un alto Costo
Sobre los
inconvenientes y las crisis vocacionales, familiares y económicas sólo las
platico con las comunidades que nos invitan. Pero no
debe ser difícil para nadie imaginar lo mucho que tuvimos
que sufrir.
Y aquí me encuentro ahora, en la Iglesia
de Jesucristo. Yo hubiera preferido otro método, pero el
Señor lo dispuso así. Hay cosas que nunca comprenderé
del todo. ¿Por qué señaló a Pedro como el
primero? Juan era mejor. ¿Por qué escogió a Judas
Iscariote como tesorero? De seguro Mateo le hubiese resultado
mejor, pues había sido CPA del Imperio (publicano). ¿Por
qué no hizo que la Biblia fuese suficiente? ¿Por
qué no se limitó a poner sólo gente santa, perfecta,
casta y pura en Iglesia Católica para hacerme el trago
menos amargo? ¿Por qué permitió que yo sufriera la
afrenta y el escarnio público por hacerme católico, si pudo
haberme hecho nacer en esta Iglesia y ahorrarme problemas?
Total, lo que él quería conmigo lo pudo haber realizado
comoquiera.
Sólo se me ocurre una explicación para todo esto:
¡ÉL ES EL SEÑOR!
Actualmente, el Dr. Fernando Casanova es
fundador y director de la Alianza Formativa,
un ministerio de evangelización y formación en la fe católica
para la Arquidiócesis de San Juan, Puerto Rico. Además es
profesor de teología en el Centro de Estudios de los
Dominicos del Caribe de la Universidad Central de Bayamón.
Escucha
los interesantes testimonios de Fernando Casanova Aquí
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Pertenezco actualmente a una iglesia evangélica ,pero yo y
todos mis hermanos que somos 6 todos estudiamos en
colegio católico ,yo estuve en varios seminario en Puerto Rico
y mis vacaciones en de escuela superior en un seminario de
Barquisimeto en Venezuela de sacerdotes carmelitas ,ME
ENCANTA ORAR ,NO PUDECLLEGAR ASER SACERDOTE
,ME CASE Y A LOS 8 años quede viudo con 2 niñas que
tambien estudiaron en colegio católico NOTRE DAMME y mis
dos nietas y mi nieto , luego al poco tiempo conosi 2
sacerdotes que eran viudos "" yo siempre he dicho que yo
vine a este mundo a servir no a ser servido ,actualmente no
me he casado pero soy presidente de mi comunidad y creo
que estoy haciendo el papel de misionero sin titulo y quiero
ser misionero , antes de yo jubilarme y no siendo evangélico
yo le comentaba a mis compañeros de trabajo que cuando me
jubilara quería coger mi pemsion para irme como misionero
,pero me en cuentro enfermo y no podría llegar adonde yo
quiero ir a NIGERIA tuve dos compañeros seminaristas que
estaban en África uno de ellos lamentable mente adquirió una
enfermedad y murió PADRE RAFAEL TORES , Y DE MIGUEL
PERDÍ EL CONTACTO , QUE DIOS LO BENDIGA DONDE
QUIERA QUE ESTE ,, ME CONTARON EXPERIENCIAS
ENBIDIABLES , PERO CONFIO EN QUE EL SEÑOR TIENE
CAMINOS MISTERIOSOS Y YO ESTOY AQUÍ PARA LO
QUE EL QUIERA CON MIGO , YO QUIERO SER SU
APÓSTOL ,EL TRABAJARA CON MIS SIRCUNSTANCIAS
,amen,amen,amen , "" PADRE SOY TU HIJO Y AQUÍ A LOS
56 AÑOS ESTOY PARA SERVIRTE . amen,a si sea
Verdaderamente, Fernando eres Canal de la Gracia de
nuestro Senor Jesus, y estoy segura que te escogio a
ti, para que muchas personas ignorantes evangelicas
encuentren la verdadera Iglesia fundad por el mismo
Jesucristo. Que Dios te Bendiga y sigue adelante
con tu obra.
Cuando el SEÑOR llamó a Pedro y le dijo: Tú eres
Pedro,Piedra, y sobre ella edificaré mi IGLESIA
(Fieles-Comunidad) y las puertas del infierno no
prevalecerán contra ELLA, Jesús no dijo: id por
todo el mundo y cread Iglesias ÉL solo se refirió
a UNA, SANTA, CATÓLICA (Universal)y APOSTÓLICA
(apóstoles, de verdad que la IGLESIA creada por
DIOS debe ser ÚNICA donde reine el AMOR,
FRATERNIDAD guiados por EL PADRE, HIJO Y ESPÍRITU
SANTO. BIENVENIDO A CASA DR. FERNANDO CASANOVA.
Dios no mira tanta palabrería, sino tus verdaderos
motivos y tu corazón. Y por eso, serás juzgado.
Cristo vino por los suyos, cuyos corazones lo aman
en verdad y no por alguna corriente cristiana en
particular.No debemos fanatizarnos por ellas, ni
vivir o esforzarnos por ninguna, sino por él. Sus
elegidos trascienden a cualquier grupo.Dios te
ilumine.
Esta página debería ser difundida en todas las
iglesias porque es de gran ayuda, a veces mi fe se
ha tambaleado por diferentes cosas ersonales y
personas de otras religiones que me han hecho
dudar de mi religión Católica, pero como no soy
una persona fácil de convencer he tratado de
reforzar mi fe en esta religión buscando
información por doquier, esta página me ha ayudado
muchísimo con los testimonios y dudas que aquí
aclaran y que a veces no te aclaran en la iglesia
basicamente porque no preguntamos, bien dicen por
ahí, Católico ignorante, futuro protestante,
muchas gracias.
Se perfectamente los conflictos por el cual has pasado, pero te aseguro que no eres el único, pues es El señor quien a través de su Espiritu te brindó sabiduría y entendimiento como lo hizo con Zalomón y te mostró cual es el verdadero camino hacia su Reino... Es más, debo hablar en plural, xq yo también fuí como vos y hoy lucho día a día para encontrar al Cristo Vivo y a Nuestra Madre Celestial, la Virgen María, quienes me protegen y me levantan cada vez que me caigo.
Pues Dr. FERNANDO, creo que Dios permitió que Usted transite por varios caminos, formándose, educándose, viviendo, para luego ser en un instrumento valioso para anunciar el Verdadero Evangelio.Quienes somos para cuestionar la voluntar de Él y quien es Él? la respuesta no está en otro lugar que en la sagradas escritura y en las doctrinas basadas en las enseñanzas de Jesus, a través de su Santo Espíritu.
Nunca fue evangélico esta persona...me pregunto que pensara del Salmo 115, de la prohibición antibiblica de casarse los sacerdotes cuando incluso Pedro era casado; de la Inquisición española y la persecución, torturas y muertes de inocentes por parte del ala más recalcitrante de la inglesia romana solo por querer leer la biblia en idioma vernáculo; que pensara Fernando de la opulencia de muchos sacerdotes y el Papa romano, solo por poner algunos ejemplos...todavia estás a tiempo de arrepentirte. Ay de aquellos que a lo bueno dicen malo y a lo malo dicen bueno....de seguro empiezan a decir que estoy enjuiciando; lo más terrible es que, quien enjuicia es Cristo que sabe todas las cosas....
Deseo felicitarles por este
artículo es sorprendente como Dios
nuestro Señor se vale de muchas
cosas para darse a conocer a sus
hijos, felicito también a Fernando
y a su esposa, Dios los Bendiga
Gracias Fernado,lei tu pagina,y me gusto muchisimo,todo lo que descubriste es real,Jesus esta en la Eucaristia,tu honestidad es sincera,y a Dios le agrada. Yo lo descubri en varias manifestaciones que el Sr.me ha manifestado,y decubri que si Jesus esta en la Eucaristia,y esta semana lo decubri al igual que tu leyendo la Santa Palabra en la Biblia,y precisamente en el Evangelio de Sn Juan.Dios te Bendiga.
ESTO ES INCREÍBLE LO QUE DESCUBRIÓ FERNANDO CASANOVA LO
QUE TODOS LOS EVANGÉLICOS
PROTESTAN Y NIEGAN LA REALIDAD
QUE DIOS LOS GUIÉ COMO LO GUIÓ A
FERNANDO! GRACIAS FERNANDO POR
NO QUEDARTE EN EL MISMO LUGAR
DONDE MUCHOS DESCONOCEN Y MUEREN
POR FALTA DE CONOCIMIENTO, QUE
DIOS LOS SIGA BENDICIENDO!!!!
Muy interesante su relato, lo mismo me sucedio a mi con los catolicos y protestantes , que los dos caen en religiosidades, no era tanto alarde para cambiarse de camiseta o de cual lado estar mejor si el UNICO camino es JESUS. Dios lo bendiga
GRACIAS AL SEÑOR TODOPODEROSO QUE ATRAJO A SU REDIL DE NUEVO A ESTA QUERIDA OVEJITA(HOY CELEBRAMOS en la Iglesia el BuenPastor) que nos sirve de un grandioso testimonio para que con la ayuda del Espíritu Santo,regresen al seno de la iglesia tantos hermnos nuestros que aun no han retornado al seno de la verdadera iglesia.Confiamos que pronto se obrará este milagro.
GRACIAS AL SEÑOR TODOPODEROSO QUE ATRAJO A SU REDIL DE NUEVO A ESTA QUERIDA OVEJITA(HOY CELEBRAMOS en la Iglesia el BuenPastor) que nos sirve de un grandioso testimonio para que con la ayuda del Espíritu Santo,regresen al seno de la iglesia tantos hermnos nuestros que aun no han retornado al seno de la verdadera iglesia.Confiamos que pronto se obrará este milagro.
Había querido conocer más acerca de la conversión de este hombre. Me ha gustado mucho este artículo, me identifico porque yo también he andado en búsqueda de una iglesia donde pueda reunirme y adorar al único Dios y Señor. También soy católica convencida, después de ser atea y férrea enemiga de la Iglesia Católica...pero mi conclusión es que las religiones las crea el hombre y como tal son imperfectas, Dios es la base de la fé y para Dios no existen religiones verdaderas... existe una iglesia verdadera que somos todos reunidos por nuestro Señor Jesucristo y ahora estoy convencida que esa iglesia es la católica. Bien por este hombre Casanova
A escuchar al Señor Casanova, es como escuchar o otros religiosos que dicen lo ismo que el, por ejemplo testigos de Jehova que se consideran la verdadera religion, mormones, etc. Hay un Señor llamado Daniel Sapia, el es un ex catolico que ahora es evangelico y que dice haber encontrado la verdadera fe. Sacerdotes que se han convertido al protestantismo. Todos se quiere adueñar y creerse los verdaderos. Mi pregunta es. ¿cuando regrese Jesus a quien se va a llevar?. Le pregunto al Señor casanova, Jesus va a rechazar a todos los evangelicos y no los va a llevar consigo por no haber sido catolicos?. Quisiera preguntar en que libro, evangelio o epistola sale que Maria subio a los cielos y esta intersediendo por nosotros. Si en 1 de Juan 5: 8 dice:"tres son los que dan testimonio en los cielos, El Padre, El Verbo y El Espiritu Santo; y estos tres son uno." Por que no nombra a Maria por que el versiculo no dice son cuatro los que estan en el cielo?. En 1 de timoteo 2:5 dice"pues hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres: jesucristo hombre, ¿por que no dice hay dos mediadores entre Dios y los hombres, Jesus yMaria?. ¿por que El postol Juan en sus cartas nunca hablo de la importancia de la madre de Jesus?; tampoco lo hizo Pablo en sus cartas, nunca hablo de la importancia que tendria maria en el Cristianismo. Si Pedro fue el primer Papa, por que tambien en sus cartas nunca nombra a maria.
Dos preguntas? es que tengo una amiga cristiana que me dice que le muestre en la biblia por qué los sacerdotes no se pueden casar y no se que contestarle. y la otra es que me preguntan si dos personas estan juntas pero eran antes casados por la iglesia pero se conocieron cuando estaban solos, pueden seguir juntos asi tengas hijos y sean felices y no hicieron daño a nadie pues se conocieron solos? si se sabe que no pueden comulgar, y van a misa y pegados a Dios no supe que contestar, que pasa si siguen juntos se condenan o que pasa?
es una inmensza alegria saber que un hermano siendo
protestante se da cuenta que estaba en un lugar
equivocado no es verguenza es gracia de Dios que te
ilumino a una verdadera iglesia fundada por
jesucristo, desde la distancia mis saludos.Que Dios
les bendiga hermano en la fe.
lo felicito hermano en cristo por haberte dado cuenta de lo equivocado que estabas cristo te a amado desde siempre pero asi somos nosotros aveces queremos hacer nuestra voluntad, y no escuchamos la vos del señor, la que te habla tambien no queria escuchar la vos del amor de los amores pero dios me tenia algo muy hermoso en mi vida, y ahora no me separaria por nada ni nadie para mi, mi señor es solo el y nadie mas sabes hermano cuando tu tienes a cristo en tu corazon siempre vas a estar enamorada de el y cuando uno se enamora pues vive feliz si o no amen amen amen gloria a dios . tu hermna en crsto bendiciones hermano fernando sigue adelante no te detengas
lo felicito hermano en cristo por haberte dado cuenta de lo equivocado que estabas cristo te a amado desde siempre pero asi somos nosotros aveces queremos hacer nuestra voluntad, y no escuchamos la vos del señor, la que te habla tambien no queria escuchar la vos del amor de los amores pero dios me tenia algo muy hermoso en mi vida, y ahora no me separaria por nada ni nadie para mi, mi señor es solo el y nadie mas sabes hermano cuando tu tienes a cristo en tu corazon siempre vas a estar enamorada de el y cuando uno se enamora pues vive feliz si o no amen amen amen gloria a dios . tu hermna en crsto bendiciones hermano fernando sigue adelante no te detengas
Soy su fiel seguidora, integro un grupo de oración
católico en Quibdó, Departamento del Chocó,
República de Colombia, me gustaría tener el video
de su testimonio de conversión al catolicismo,
necesitamos muchas herramientas para combatir a
los hermanos separados, quisiera tener mas
argumentos de evangelización hacia otros hermanos
nuestros. Escuché el testimonio de su esposa y es
maravilloso, gracias por sus enseñanzas.
DIANA.
El renunciamiento del Dr, Phd Fernando Casanova nos enseña y convence que la eucaristia y el culto a Maria son nuestra bandera de fé en nuestra religión católica.
Me agrada demasiado escuchar al Dr. Casanova en la Televisión de Madre Angelica en los programas Vuelvo a cas y Estoy en casa.
Gracias por su atención
tuve la gran experiencia de estar presente en un encuentro que hizo el Sr.Casanova en Juigalpa, Chontanes en Nicaragua, precisamente para el dia de la Virgen de Guadalupe, escuche su testimonio y tambien me gusta verlo cuando puedo en el canal ewtn el canal catolico, me ha ayudado mucho en mi caminar porque yo pertenesco a una pequeña comunidad de un barrio y es visitado por muchos envangelicos y puesto que anoto cada cita es por eso que despues la leo mas profundamente y puedo defender mi fe. Que Dios les bendigan ahora y siempre para que siga siendo ejemplo para continuar en este caminar.
Lamento que una persona tan intelectual y "Espiritual" no haya discernido sobre el conocimiento biblico que es el manual de vida de todo creyente. No hablamos de denominaciones, porque eso no es nada, ni salva al mundo, sobre todo porque el discernimiento, conocimiento y misterios de la biblia los revela el espíritu de Dios en nosotros y tomando en cuenta que en la biblia se encuentra todo eso. donde quiera que el reverendo Casanova se encuentre tendra el mismo vacio porque cristo no es religiòn ni denominaciòn, es fè y convicciòn del porque vino Jesucristo al Mundo y porquè Murio por la humanidad entera y cada uno de nosotros. Tengo la impresiòn que la disque conversiòn de èl es màs deslumbramiento material de los procesos y ritos catolicos que no habìa vivido y posiblemente el frustramiento por la vivencia de algunos malos testimonios que se dan en la Iglesia evàngelica, como en cualquier otra Iglesia del Mundo. lo que sucede cuando ponemos la mirada en el hombre y no en Jesucristo.
EN WETM OI HABLAR DE F. C.EN EL CONGRESO INTERNAL DE ALABANZA Y ORACION DE LA RENOVACION CATOLICA EN CALI(COL.),TUVE OORTUNIDAD DE ESCUCHARLE Y DE VERDAD QUE SU TESTIMONIO ES CONVINCENTE E INRIQUECEDOR EN LA FE.
Gracias.por compartir su experiencia y gracias por las conferencias que nos dicto el fin de semana el el congreso internancional en la ciudad de Cali, colombia .......excelentes
buenas hermano fernando casanova me siento my feliz de verlo en la iglesia catolica y me gustaria saber como me puedo aprender facilmente los capitulos de la biblia como usted lo hace facilmente graxias espero su respuesta muy proto
Cada día que pasa me siento más feliz de ser católica, nací dentro de esta religión y ahora estoy empeñada en conocer un poco más, y con los testimonios y prédicas del dr Fernando Casanova puedo dicir que voy aprendiendo más.
Gracias dr por sus enseñanzas.
Que la paz de nuestro señor Jesus este con usted y su familia los comentarios que usted elabora y guiado por el Espiritu Santo son muy buenos para reflexionar en grupos de crecimiento.
Dr. Fernando Casanova tengo una pregunta soy catequista por varios años en mi pais pero saqueme de esta duda una pareja en union libre PUEDE IR A COMULGAR EL CUERPO Y LA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO en santa misa.
espero su comentario mi familia y yo estamos consientes que no se puede pero hay varias paejas que lo siguen haciendo y sus padresson de movimientos de familia.
gracias y bendiciones
Me alegra muchísimo Dr.q haya descubierto la
verdadera Iglesia de Cristo xq hay muchísimos
protestantes q hablan muy mal de nosotros ojalá Dios
les toque el corazón un día y puedan testificar como
usted, q Dios y la Virgen lo bendigan siempre.
Animo, adelante.
me parece una excelente prueba de que cuando Dios nos llama sentimos su llamado, y creo que Dios llamó al Dr. como los hizo con San pablo, cuando como Saulo lo perseguía
Me parece muy importante que los cristianos
catolicos y todos los hermanos en general seamos
instruidos en la fe y no nos dejemos desorientar
de lo que verdaderamente nos enseño Jesucristo,los
tendre en cuenta en mis oracones que Dios los
bendiga,les ruego el favor que me envien a mi
correo sus catequesis e instrucciones para
compartir en mi parroquia y en mi casa sobre sus
sabias y serias enseñanzas.Que Dios los bendiga.
hermano fernando espero mirarlo cuando benga a santa clara yo lo escuche en el congreso mariano en dallas texas tube la oportunidad de saludarlo y espero aserlo nuebamente yo estoy encargado del estudio de biblia en santa clara que mi dios alcual serbimos melo yene de bendisionos amen
Dr. Casanova, querido HERMANO, es muy grato el que
pertenesca a nuestra humilde casa de los CATOLICOS,
alabado sea el Señor por estar con nosotros, reciba nuestras
bendiciones Usted y su Familia siempre.
Me gustó mucho este artículo. Admiro mucho al Dr.
Casanova por su valentía y su inteligenica en busca
la verdadera iglesia que es la católica, fundada por Jesucristo. Indudablemente es un hombre bendecido por Dios y lleno del Espíritu Santo. Dios le sigue bendiciendo.
Desde Australia:
Solo quiero decirle al Dr. Fernando Casanova, que llore cuando vi algunos programas de el en youtube. Fue inimaginablemente dificil toda esta agonia que el sufrio en su conversión. Me imagino cuantos chusos le llovieron por haber dicho la verdad. Lo felicito, Ud. es un valiente. Que Dios lo bendiga un millón.
Amigos estoy con lapastoral juvenil de Diriá de Niacaragua organizando el encuentro juvenil diocesano, y queremos tener al Dr. fernando Casanova como invitado especial, como hacemos para poder comunicarnos con él. Es muy importante para nosotros, el señor nos ha ha puesto esta tarea en nuestros corazones. Esperamos respuesta. el encuentro será en Noviembre 7, es domingo.Esperamos una respuesta alentadora, Que el señor les colme de bendiciones por éste sitio de mucha ayuda para nosotros los católicos.
Qué maravilla el testimonio y ejemplo del Dr. Fernando
Casanova. A la mayoría de los católicos nos falta saber motivar a
la gente para que se acerque a la Iglesia, porque es alarmante el
cada vez mayor crecimiento no sólo de sectas protestantes sino
esotéricas y ocultistas. A mi me da pena escuchar a gente que va
a Misa decir que desconoce la Palabra de Dios y que no la lee.
Nos falta prepararnos y enamorarnos de la Biblia para
entusiasmar a la gente por Dios. ¡Felicidades, Dr. Casanova!
Interesante testimonio, deseo compartir que yo tambien soy converso del protestantismo a la fe catolica. Escuchar el testimonio del Dr. Casanova me ha ayudado en mi conversion a la Iglesia de Cristo, me gustaria recibir mas informacion sobre temas como la confesion, la intercesion por los difuntos.
Dios sabe q los humanos a veces necesitamos d testimonios con los q podamos llenar nuestros sentidos, tanto, q nos llenen tambien alma y espiritu. Pues es El mismo, con su Santo Espiritu, que nos llega a traves d ellos, nos seduce. Y espera con ansias eternas q le correspondamos. Gloria a Dios!
HOLA FERNANDO ANTES Q NADA DESEO FELICITARLO POR SU TESTIMONIO DE CONVERSION A NUESTRA IGLESIA CATOLICA, Y APROVECHANDO LA OCASION ME DIRIJO A UD PARA PREGUNTANTARLE EL POR Q LOS EVANGELISTAS AHORA YA HASTA DICEN Q ES MUY MALO LA TV POR Q PIERDEN LA COMUNION CON DIOS LA FAMILIA DE MI ESPOSO SON PENTECOSTALES Y ESTAN DICE Y DICE TANTAS COSAS TODO ES MALO PARA ELLOS Y VIENEN DE VISITA A MI CASA Y PARA TODO ESTAMOS CONDENADOS. MI HOGAR ES CATOLICO ACLARO MUCHAS GRACIAS. DIOS LO BENDIGA
Dios puso en el ese pleno conisimiento de poder descubril la unica verdad de que la verdadera iglesia es la santa iglesia catolica, apostolica y romana. te felisito fernando y que Dios te vendiga y a los tuyos.
Dios puso en ti ese pleno conocimiento, sabiduria de que estudiaras y te isieras un gran teologo para que asi llegaras a la gran verdad de que solo hay una santa iglesia catolica apostolica y romana te felisto porque esta es una muiestra mas de que Dios le muestra sus marabillas a quien el quiere y quien lo busca de corazon. Dios te bendiga y a tu familia.
buenas noches Dr Fernando lo felicito por su
desicion mis respetos a usted y es que Dios desde
el principio ya lo habia escojido a usted para
ensenarnos a muchos catolicos como nosotros que
estamos muy crudos con respecto a la palabras
sabias que nos ensena Dios su fervor es muy
contagioso y
llega al corazon usted esta Bendecido por el
altisimo mis oraciones tambien lo incluyen a usted
y a los suyos Amen
Por favor quisiera que me enviaras información con relación al pulgatorio no conozco del tema salvo unos versiculos en la biblia, pero las sectas dicen que sacar esos versiculos cambianel contexto del significado.
dr.fernando lo felicito por sus grandes articulos, ya que yo lo veo todos los martes en el canal ewtn; tambien como a usted le paso a saulo cuando perseguia a la iglesia de Cristo y luego se convirtio. ¡Aleluya! por estar en la iglesia correcta la que Jesucristo fundo y que las bases son los apostoles.
me gustaria tener los dvd de sus programas de television como puedo hacer para adquirirlos?
me parece facinante maravilloso
escuchar al dr fernando, ya ahora ya puedo defender con orgullo mi fe, para no dejarme de los protestantes, tengo una prima que siempre quiso llevarme a su iglesia pero como conosco algo de la biblia no me deje convencer, ya ahora pues con mucho mas razon me a acercado mas a mi señor Jesucristo que ahora lo llamo mi unico amor verdadero. que bueno me a sido escuchar a fernando casanova y a su esposa, mi corazon se emociona y se llena de alegriay felicidad al sabe
Consultores
de la comunidad Consejo y asesoría a personas interesadas en los servicios, funciones, ministerios y formas de animación de la vida cristiana de las distintas asociaciones, movimientos y hermandades de la Iglesia católica
Ver todos los consultores