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Autor: Juan José Gil Sánchez | Fuente: Junta de Andalucía La saeta, una expresión religiosa y artística
La Saeta pertenece a una rama de cantes que expresan un sentir del pueblo en un momento concreto del año, la Semana Santa.
La saeta, una expresión religiosa y artística
La Saeta se puede entender desde dos puntos de
vista, el religioso y el artístico. Ambos interesantes. Pero intentemos
situarnos para entender estos dos hechos fundamentales que tienen mucho
de común y mucho de diferencia.
Sin duda alguna la Saeta
pertenece a una rama de cantes que expresan un sentir
del pueblo en un momento concreto del año y, ante
una circunstancia puntual de un hecho singular de los cristianos
católicos que se rememora año tras año, La Semana Santa.
Pero también hay que decir que se da en la
calle, ante los Pasos que se procesionan por las diferentes
Cofradías.
El hombre por naturaleza, ha cantado a diferentes situaciones de
la vida, a su trabajo, al amor, a la muerte,
al campo, a la mina, a la fragua, a la
cárcel, etc. Y también en lo religioso tiene su participación
y su expresión a través de Romances Litúrgicos que llegan
al pueblo en los Pregones Litúrgicos.
En estos pregones se narra
los momentos más significativos de la vida de Jesucristo, desde
el nacimiento, pasando por sus hechos, milagros y enseñanzas, hasta
llegar a la Pasión, Muerte y Resurrección.
Situémonos en los siglos
anteriores al XVI, cuando el Latín era en la Iglesia
su lenguaje universal. Yo me pregunto, el pueblo llano ¿qué
podía entender si muchos de ellos no sabían ni leer
ni escribir?. Hasta hace pocos años, una parte de la
Misa se oficiaba en Latín y la verdad yo no
lo entendía y seguramente una parte de mi familia tampoco,
pero seguíamos el canto como algo natural.
Hacia el siglo XVI
y XVII esta situación empieza a cambiar y es cuando
La Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, es
llevada al pueblo por los Hermanos Reverendos Padres del Convento
de Nuestro Padre San Francisco. Estos monjes salían de su
retiro el Domingo de Cuerda por la tarde todos los
meses del año y bajaban al pueblo a andar el
Viacrucis. Iban ataviados con una soga y coronas de
espinas a perdonar los pecados a todo aquel que quisiera.
Y entre estación y estación del Via crucis cantaban Saetas.
Así aparece recogido en un libro editado en Sevilla en
el año 1961 de Fray Antonio de Escaray.
Este era el
objetivo de estas saetas aún no flamencas y muy lejos
todavía de serlo. Pero musicalmente ¿cómo situamos la saeta?. Esto
es imposible saberlo a ciencia cierta, ya que no existen
datos sonoros pero se quiere aceptar como génesis musical tres
vertientes principales.
A.- Una cierta raíz Arabe. B.- De los cantos Sinagoga
les Judíos. C.- La descendencia directa de los cantos cristianos.
Nuestro país
ha recibido influencias a través de las diferentes culturas que
en ella se han asentado durante algún tiempo, unas más
y otras menos. Este peregrinar de culturas nos ha enriquecido
en muchos aspectos de nuestra vida, e inclusive en la
música, también en el flamenco y como no en la
Saeta. Pero no olvidemos nunca, que la propia cultura española,
y más concretamente andaluza es la principal fuente de inspiración
en la configuración de la Saeta tal y como la
conocemos hoy.
La parte propiamente literaria de la saeta tiene en
su formación diferentes elementos que nos pueden servir de guía.
Las que proceden de las actividades apostólicas de los Padres
Franciscanos, las que tiene descendencia de los Pregones y los
Romances de Pasión, las originadas por inspiración poética popular o
culta y, aquellas que escribiera Fray Diego de Cádiz (5
en total) conocidas como "MISERERE".
1800 a 1840, La Saeta pasa
a ser un canto popular del pueblo y no un
acto religioso de los monjes de la época. Este modelo
de saeta, aún no flamenca, viene a ser pausada, monótona,
sencilla, liviana y pobre en ejecución, configurándose en algunas comarcas
como saetas autóctonas muy propias del lugar, entre otras están
La Saeta Cordobesa o la Saeta Vieja, La Saeta Cuartelera
de Puente Genil, La Saeta Samaritana de Castro del Río,
La Saeta Vieja de Arcos de la Frontera, y un
largo etc.
Con la saeta ocurre lo mismo que con cualquier
otro cante flamenco, Es decir, el hombre no pasa desapercibido
ante este hecho significativo y religioso, por lo que tomando
como base este cante popular, lo modifica y lo engrandece,
sin perder su base y lo configura en un cante
de tal magnitud que lo incorpora al acerbo flamenco. Aunque
también, como en otros estilos, a veces llega a perder
el origen de lo que la saeta es.
José Mª Sbarbi
escribe hacia 1880 un artículo dirigido a Don Antonio Machado
y Alvarez Demófilo sobre la Saeta. En él habla de
un cante popular que ha pasado a ser cante de
unos pocos privilegiados y llenos de facultades en la voz,
un cante lleno de melismas y muy recargado. También cuenta
que las letras se han convertido en una chabacanería. Demófilo
le contesta en otro artículo poco después que desconoce datos
sobre este cante, que solamente lo que conoce de ellas
es el haberlas escuchado en Sevilla, Cádiz y Jerez
Este dato,
nos lleva a varias conclusiones.
1º.- Podemos situar la saeta flamenca
hacia el año 1880 aproximadamente. 2º.- Coincide este hecho con las
primeras referencias que se tiene de los que hoy consideramos
como los primeros cantaores considerados como flamencos y con una
etapa de desarrollo de este arte. 3º.- Y se localizan tres
comarcas que a su vez también se consideran como la
cuna fundamental del cante Cádiz, Jerez y Sevilla.
En la saeta
flamenca como tal, se fija en su creación a Manuel
Centeno en Sevilla, aunque ésta se cree que llega de
Jerez, acompañada de muy pocos matices que la identifiquen como
flamenca. Esta saeta, ya flamenca, se canta por siguiriya. Antes
de continuar, señalemos también que hay quien cree que es
una creación de Enrique el Mellizo cantaor gaditano.
Yo soy más
partidario de creer que la divulgación primera de la Saeta
Flamenca de Centeno viene dada por las primeras grabaciones sonoras,
más que pensar en él como el creador de la
misma. Entre los cantaores contemporáneos de Centeno nos encontramos a
Chacón, El Torres, El Mellizo, etc.
La Saeta llega al mundo
del flamenco a través de la Siguriya y de las
Tonás, así como de todos los estilos que se derivan
de estos cantes. Hoy también se cantan las Saetas por
Malagueñas.
Durante los años que componen la denominada "Opera Flamenca" la
Saeta también adquiere los matices que en ella se desarrollan,
perdiendo hondura y cogiendo un carácter más caracterizado por el
gorgorismo, alargamiento masivo de los tercios, etc. es decir, lo
mismo que en otros cantes de la época.
Solo me queda
señalar a mi entender, el origen en sí de la
palabra SAETA, en la que solo se baraja la que
la deriva del latín SAGITA, sin tener más referencias que
lo que esta significa en sí.
El Cante por Saeta se
puede entender desde dos perspectivas:
La Puramente flamenca. La Puramente religiosa.
Pero no olvidemos que la una sin la otra no
sería nada, las dos forman un engranaje en la que
un hecho significativo está presente, La Pasión, Muerte y Resurrección
de Nuestro Señor Jesucristo. Y es la saeta a modo
de cante flamenco las que nos cuentan todo esto, con
pocos versos pero muy directo. Como dijo el poeta Federico
García Lorca "... son como flechas que atraviesan el corazón...".
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