Autor: Richard Stih | Fuente: Periodismo Católico Los bebés se desarrollan, no se fabrican
¿Cuándo comienza la vida humana? Este texto analiza y rebate el argumento construccionista, mediante el cual se plantea que el hombre en el momento de su concepción no es todavía un ser humano
Los bebés se desarrollan, no se fabrican
A menudo se dice que un embrión no puede tener
derecho a la vida como una persona adulta, ya formada.
Esta manera de pensar se basa en un error muy
extendido hoy: la idea de que un no nacido es
un individuo “en construcción”, pero los seres humanos no son
fabricados como los coches.
¿Cuándo comienza la vida humana? Este texto
analiza y rebate el argumento construccionista, mediante el cual se
plantea que el hombre en el momento de su concepción
no es todavía un ser humano. Es un conjunto de
células sin forma y, por tanto, sin derechos hasta que
no se haya desarrollado.
Como ejemplo de defensores de esta teoría
se cita a Michael Kinsley , de quien
se extrae algún fragmento de un texto publicado en el
Washington Post en defensa del construccionismo.
El problema no está sólo
en dónde colocar la barrera del desarrollo de las células
sino en que este argumento construccionista toma como base algo
erróneo. Richard Stih, siendo profesor de la Valparaiso
University School of Law , escribió el siguiente artículo para
defender la idea del desarrollo del ser humano, en contraposición
a la de construcción.
Según Stih, el hombre desde el momento
de su concepción ya es un ser humano, con su
misma forma y naturaleza, que se desarrolla con el paso
del tiempo pero que no se construye mediante elementos externos
que le van dando forma. Así pues, asegura el autor
que no se puede comparar el proceso de desarrollo del
ser humano al de construcción, por ejemplo, de un coche.
Esta
idea le da paso a tratar el tema de la
eutanasia al final del artículo. Afirma Stih que “la naturaleza
de una criatura viviente perdura con independencia de cuál sea
su aspecto y su función”.
El siguiente texto fue publicado en
Aceprensa y es una es una versión abreviada del original
titulado “Construction, Development, and Revelopment”, que se publicó
en XV Life and Learning 105-113 (2006).
*****
En diciembre de 2005
el New York Times publicó un artículo donde el sociólogo
Dalton Conley afirmaba que “la mayoría de los americanos ve
al feto como un individuo en construcción”. Esta idea está
de moda entre los partidarios del aborto, y explica por
qué tanta gente buena encuentra absurdos o irracionales los argumentos
manejados por los pro-vida.
Pensemos en algo que pueda ser hecho
o fabricado: una casa, un artículo científico o un coche.
¿En qué momento de la cadena de montaje podemos decir
que hay coche? Algunos dirán que el coche existe desde
que se reconoce su forma. Otros atenderán a criterios funcionales:
hay coche cuando se instala el motor o se ponen
las ruedas. Y también habrá quienes piensen que sólo existe
el coche cuando circula por la calle.
Pero probablemente todos coincidiremos
en una cosa: nadie va a decir que el coche
existe al comienzo de la cadena de montaje, cuando el
primer tornillo se une a la primera tuerca. La unión
de dos piezas de metal no se corresponde con la
idea de coche.
La idea “construccionista” Esta es la manera en que
mucha gente se imagina el comienzo de la vida humana.
Al principio del proceso no hay casa ni coche ni
ser humano. Algunos piensan que el bebé debe tener toda
la protección posible, pero sólo desde el momento en que
está fabricado.
¿Qué ocurre cuando nuestros amigos “construccionistas” oyen decir que
un embrión tiene el mismo derecho a vivir que una
persona adulta? El periodista Michael Kinsley refleja muy bien esta
postura en el Washington Post: “Me cuesta creer que un
puñado de células –más primitivo incluso que una lombriz– tiene
los mismos derechos que el lector de este artículo”.
Hay algo
de verdad en ese argumento: nada puede ser una cosa
bien definida hasta que no adopta su forma completa. Y
la forma de una cosa “en construcción” es algo impuesto
desde fuera. Lo que no entiende Kinsley es que en
el desarrollo de un bebé, la forma está ahí desde
el momento de la concepción.
Por eso, es una incoherencia que
algunas personas como el candidato republicano John McCain aseguren que
hay vida humana desde el momento de la concepción y,
al mismo tiempo, defiendan y apoyen la investigación con células
madre embrionarias.
Humano desde el principio Comparar el nacimiento de un bebé
con el proceso de fabricación de un coche puede ser
una imagen bonita, pero es totalmente equivocada. A diferencia de
lo que ocurre con las cosas, a los seres humanos
nadie nos fabrica. Ni siquiera Dios nos fabrica. No existe
un constructor externo porque la vida humana no se hace,
sino que se desarrolla.
En la construcción, la forma que define
a la cosa va apareciendo de manera progresiva, en la
medida en que se le van añadiendo detalles desde fuera.
En el desarrollo, en cambio, el principio vital (eso que
en la tradición cristiana se llama “alma”) está desde el
principio.
A los organismos vivos no se les forma ni se
les define desde fuera. Se definen y se forman a
sí mismos. La naturaleza o forma de un ser vivo
está en sus genes desde el principio, y esa forma
empieza a manifestarse desde el primer momento de su existencia.
Los embriones no necesitan ser modelados según un tipo de
ser. Ya son un tipo de ser.
Para que se vea
más claro, propongo otro ejemplo gráfico. Supongamos que usted tiene
una cámara Polaroid y que hace una foto única e
irrepetible, por ejemplo, una pantera en mitad de una jungla.
Antes de revelarla, un amigo le coge la foto y
se la rompe. Cuando usted le regaña, él se defiende
diciendo que sólo veía una mancha borrosa. Sin embargo, usted
sabe que la pantera estaba ahí. Incluso aunque no la
pudiéramos ver.
¿Por qué a veces nos parece preferible la idea
del ser humano “en construcción” y otras, en cambio, pensamos
que es mejor la del desarrollo? La visión “construccionista” resulta
atractiva siempre que apartamos de nuestra mente el pensamiento del
futuro; es fácil caer en el “construccionismo” cuando nos fijamos
en la apariencia del embrión o del feto, sin tener
en cuenta el desarrollo intencional.
Ahora bien, cuando miramos hacia atrás
en el tiempo comprobamos que la idea del desarrollo es
mucho más convincente. Si supiéramos que la mancha borrosa que
aparece en la Polaroid es una pantera, su amigo no
habría roto la foto. Ocurriría lo mismo si tuviéramos una
fotografía de lo que algunos creen que es una masa
de células. Diríamos: “¡Mira, Jim, ése eres tú!”
Deconstruir al discapacitado La
idea del ser humano “en construcción” está también en la
base del debate sobre la eutanasia. Si un Corvette empieza
a ser desmantelado, habrá un momento en que dejemos de
decir que eso es un coche. Si a alguno de
nosotros nos dieran un motor o unas ruedas, ¿diríamos que
es un Corvette? Evidentemente no.
Pero la vida humana no funciona
así. La naturaleza de una criatura viviente perdura con independencia
de cuál sea su aspecto y su función. Mientras un
discapacitado continúe siendo algo unificado (es decir, mientras permanezca con
vida), ahí hay una persona y no simplemente un puñado
de células.
En efecto, una persona en estado vegetativo continúa siendo
un ser humano hasta el momento de su muerte. Por
esta razón, nos parece trágica su situación: porque tiene una
naturaleza humana completamente frustrada. En cambio, los vegetales de verdad
no nos dan pena. A nadie se le ocurre decirle
a una lechuga: ¡pobre vegetal!
Algunos de nosotros terminaremos siendo unos
discapacitados como consecuencia de un accidente o de la edad.
No podremos desarrollar bien nuestra capacidad de hablar, de razonar,
de elegir o de querer. Entonces nuestra humanidad estará escondida
al igual que cuando fuimos concebidos, pero eso no significa
que no estemos ahí.
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Hermoso !!, simplemente hermoso, revelador. Dios
acaba de tocar mi corazón, yo hasta ahora había
apoyado la fecundación in vitro (IVF), ya NO, la
vida es vida y punto !
los bebes se desarrollan no se fabrican,lo
felicito por este precioso articulo que nos hace
tomar conciencia y valorar al no nacido desde el
momento de su concepción.para DIOS nuestro Creador
ya existimos el no es como el ser humano que
improvisa el nos da el don de la vida ,y esa vida
tiene todo desde todos la célula que nos
insignificante hasta la mas importante cada una
con funciones que benefician a la persona y todas
sus células están con un propósito. el coche en
cambio no es algo definido tiene una estructura
que sincroniza sus partes con todos sus detalles
oh bien solo el motor montado en el chasis no
olvidando ponerle frenos y circular por la
carretera fabricado por la marca mas prestigiosa
y tener un motor de dudosa procedencia si se le
critica la fabrica no se hace responsable es mas
puede presentar una demanda. en mi opinión el ser
humano es ser humano desde el momento que el
espermatozoide y el ovulo se fusionaron porque
tanto el espermatozoide tiene vida como el ovulo
también la tiene nada hace el espermatozoide con
llegar a hacer contacto con un ovulo sin vida
.,que el SEÑOR TENGA MISERICORDIA DEL NO NACIDO eh
ilumine a los valientes organizadores a favor de
la vida del no nacido dándole su su bendición
animo DIOS CREADOR ESTA CON USTEDES Y YO TAMBIÉN