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Autor: Gaby Vargas | Fuente: Revista Si para Jóvenes ¿Qué tanto es tantito?
¿Qué tanto es tantito?... ¿Qué sigue después del insomnio, la taquicardia y la ansiedad?, ¿por qué los jóvenes estamos tan poco informados?
¿Qué tanto es tantito?
Estoy con unos amigos en una sobremesa, me siento cansada,
cruda y decaída por el reventón de ayer, que estuvo
bastante intenso. De pronto, alguien me ofrece una cuba, me
niego porque la gastritis no me deja en paz. A
los cinco minutos, me vuelven a ofrecer.
Esta vez no es
una cuba sino un Red Bull, lo cual me hace
reconsiderar la oferta. Yo pienso, me tomo un Ranisen para
la gastritis, un Motrin para el dolor de cabeza y
un Red Bull para el decaimiento tan espantoso que traigo.
Así que acepto y a la media hora pido otro
Red Bull pero ahora con ginebra, total, ya me siento
bien, es temprano, nomás me tomo éste y me voy.
Mi
cuerpo empieza a reaccionar con la combinación, la acepta de
maravilla y pido otro. ¿Qué tanto es tantito? Llevo tres
ginebras y tres Red Bull y siento que no puedo
parar. Tomo y tomo y no se me sube, me
siento eufórica, muy platicadora, con muchas ganas de estar ahí
con mis cuates, atacada de risa, con el deseo de
que la fiesta no acabe nunca.
Ya son las tres de la madrugada;
una sobremesa de las cinco de la tarde se convirtió
en pachanga completa. Para estas horas, después de 12 o
más Red Bulls y media botella de ginebra, estoy girando
en un tacón. Con una taquicardia espantosa y una angustia
que no se me quita ni volviendo a nacer. Decido
irme. Cuando llego a mi casa, no puedo dormir, mi
corazón late a destiempo. Me siento fatal. Me tomo dos
pastillas para dormir y al fin, después de un largo
rato, puedo conciliar el sueño.
Después de varias muertes asociadas con el consumo de
las llamadas bebidas energéticas, que en realidad son estimulantes, estas
delgadas latas levantaron sospechas. En Irlanda, un estudiante de 18
años jugador de basquetbol, muere de un infarto en el
2001, mientras juega un partido, tras haber bebido cuatro latas
de Red Bull. El Gobierno Sueco también investiga la muerte
de tres jóvenes consumidores que mezclaron estas bebidas con alcohol.
Escucho a Érika, de 24 años,
que acepta darme su testimonio. Lo escribo con una serie
de pensamientos mezclados. Por un lado, siento gratitud por su
sinceridad, por otro lado me alarmo al darme cuenta de
lo ignorantes que podemos ser sobre lo que consumimos y,
sobre todo, no dejo de cuestionarme cómo es que la
Secretaría de Salud, permitió la comercialización de estas bebidas y
cómo no exigió que en su envase tuviera la leyenda
No combinarse con alcohol como, la tiene en Austria, su
país de origen. Sin embargo, el delegado de la Procuraduría Federal
del Consumidor, Antonio Saldaña Orduño también comentó que “El
problema es que no hay información generalizada sobre esas bebidas
y los fabricantes solamente se quitan el compromiso diciendo que
el consumo de este producto es responsabilidad de quien lo
recomienda y de quien lo usa, y en letra muy
pequeña agregan: máximo una porción por día”.
Por otro lado Saldaña Orduño sostuvo que un
grave problema es que estos estimulantes se obtienen en cualquier
tienda, sin ninguna restricción, “La mayoría de los que tratan
el tema hablan de que, mezcladas con otros estimulantes, estas
bebidas producen eventos cardiacos, y una sobredosis puede producir taquicardia,
temblores, insomnio, diarrea, alucinaciones, vómito y hasta la muerte”, apuntó.
El consumo de estas bebidas
estimulantes es cada vez más popular entre los jóvenes. El
tema no sería como para preocuparse si tomaran una lata
de vez en cuando. Lo que me sorprende es saber
que el consumo puede variar entre las dos y las
¡13 latas! sólo en una reunión, noche de antro o
fiesta y que casi siempre van acompañadas de alcohol.
Introducidas en el 2001,
se promocionan con patrocinio de deportes de alto riesgo, fiestas
rave y de paga. Varias marcas compiten por el mercado
con nombres agresivos como Adrenaline Rush, Dark Dog, Piranha, Lipovitan
B3, Sobe Rush, XTC y Blue Shot, cuyas etiquetas presentan
anomalías que contravienen la legislación sanitaria.
Sus lemas publicitarios llevan mensajes implícitos que buscan
reafirmarlos: Red Bull te da alas para volar, Feel the
rush, Energía radical líquida. Es por eso que los estudiantes
son el mercado ideal. Tomando como muestra el reporte de
un antro o bar con capacidad para 200 jóvenes en
el DF, de jueves a sábado, el consumo de estas
bebidas es de mil 700 latas al mes.
Los representantes de Red Bull dicen
que la bebida te levanta porque tiene vitaminas, aminoácidos como
la taurina, cafeína y azúcar. ¿Entonces, por qué países como
Francia, Canadá, Noruega y Suecia tienen prohibida su venta?
La cafeína y el alcohol
tienen funciones antagónicas, es decir, uno te pone en un
estado hipervigilante y eleva el metabolismo y el otro, relaja
y entorpece la mente. Por lo que el efecto del
alcohol consumido no es tan evidente, lo cual anima a
los jóvenes a beber más sin contar que las dos
sustancias son adictivas, crean tolerancia y alteran la mente.
De acuerdo
a los expertos en Monte Fénix, clínica para el control
de las adicciones, este tipo de bebidas, son disparadores que
crean obsesión y compulsión para consumir otro tipo de drogas.
Más del 50 por ciento de sus pacientes consumieron estas
bebidas.
¿Qué tanto es tantito?...
¿Qué sigue después del insomnio, la taquicardia y la ansiedad?,
¿por qué los jóvenes estamos tan poco informados?, ¿acaso las
autoridades esperan que suceda una tragedia para actuar como lo
hicieron en Suecia?, ¿Tú que opinas?
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