Muerte de un Ángel
Autor: Felipe Santos
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Dirección: Kasi Lemmons. Guión: George Dawes Green. Fotografía:
Amy Vincent. Música: Terence Blanchard. Intérpretes: Samuel L. Jackson, Colm
Feore, Ann Magnuson, Tamara Tunie, Peter MacNeill, Jay Rodan, Anthony
M.. Aunhanue Ellis.
El cine independiente tiene entres inconvenientes encontrar un
padrino para que la película se ponga en circulación, se
estrene en todos sitios y se pueda ver. Se trata
de la vida azarosa de un músico de orquesta que,
una vez que ha perdido la cabeza, se refugia en
una cueva aislado de todo ser viviente.
Su hija trabaja como
policía. Ante la llamada del padre acude, a pesar de
que alguien pueda pensar que es una alucinación más de
las que padece. Era otro vagabundo joven. La hija investiga
el caso con toda seriedad.
La figura de Samuel L. Jackson
protagoniza este film. Si desde luego ha llegado a nuestras
carteleras, se ha debido en gran parte a q ue en
poco tiempo hemos podido ver dos de sus actuaciones buena
en las películas “Basic y SWAT”.
De no ser por ellas,
este thriller rato, distinto a los demás en su narrativa
y en su concepción del género, ni siquiera hubiera pasado
los umbrales de las fronteras entre quienes se someten a
las grandes productores y quienes hacen el cine que les
parece bien, a su estilo y manera y sin depender
de nadie.
La clave de su obra radica en la buena
interpretación de Samuel, un cavernícola que a base de buena
voluntad y con convencimiento vive sus días lejos del asfalto
y polución de la gran ciudad.
Desde su situación de “rato
y extravagante” denuncia la vida, los sucesos y todo cuanto
ven sus ojos, atónitos ante la forma de existencia que
lleva hoy gran parte de la gente. Una denuncia evidente.
En
su mente nace una obsesión fuerte e intensa por
Stuyvesant. En sus instantes de clarividencia constata de cerca la
realidad cruda y ciega de cuanto le rodea. Para él,
sin duda, constituye una locura peor que la que él
mismo padece y sufre.
La estructura del film requiere mucha atención
por parte del espectador ya que en su línea narrativa
se alterna sus propias vivencias y la trama de los
detectives, mucho más floja que la que permea toda la
vida del ermitaño.
A nivel técnico, el film tiene momentos estelares
en su planificación y en la belleza de todo el
mundo visual. De vez en cuando, pues, interesa ver este
tipo de cine para ver por dónde van las creaciones
de los cineastas independientes.
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