.
Palabras que salen del corazón
Virtudes y valores /Artículos interesantes

Por: P. Fernando Pascual, LC | Fuente: Catholic.net

Lo que decimos sobre otros refleja muchas veces lo que llevamos dentro de nuestro corazón.

Si el corazón tiene rencores, si alimenta envidias, si llora por heridas del pasado, surgirán palabras de reproche, de rabia, de amargura.

Si el corazón ha perdonado, si vive sanamente en paz consigo mismo y con los otros, habrá palabras de comprensión, de acogida, de respeto.

A veces se alternan palabras de aprecio y palabras de condena. No tenemos una misma actitud hacia todos. Algunos provocan en nosotros simpatía, mientras que otros generan rechazo o incomprensión.

Pero con una disciplina interior y con actitudes de respeto y de perdón hacia la mayoría, podremos evitar palabras que dañan la fama de otros y promover aquellas que sirven para ayudar a comprender a los demás.

En un mundo donde resulta tan fácil la crítica, la difamación, incluso la calumnia, son bien recibidos corazones buenos que ofrecen palabras para defender a los inocentes y para levantar a los culpables con misericordia.

La Biblia nos enseña a no juzgar antes de tiempo, a recordar que como midamos seremos medidos (cf. Mt 7,1; Lc 6,37; Jn 7,24; 1Cor 4,5; St 3,1-18).

Por eso, si dejamos que Dios modele nuestro corazón, las palabras que salgan de nuestra boca estarán selladas por un toque de bondad. Entonces seremos capaces de apoyar y defender a otros, y promoveremos amor, paz y justicia.