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Magisterio Paralelo: Una lectura de las Sagradas Escrituras ideol├│gica y tergiversada.
Sectas, apolog├ętica y conversos /Magisterio Paralelo - Personas y grupos disidentes

Por: P. Paulo Robles S.J. | Fuente: Is- Zarev

Las lecturas ideológicas de las Escrituras y la Historia de la Iglesia
Los sacerdotes del magisterio paralelo, usan la Sagrada Escritura, Palabra de Dios para "movilizar ideológicamente" al pueblo. En el libro " Cristianos, ¿por qué temer a la revolución?", 2a ed., publicado en México por el Centro de estudios ecuménicos, y del que son coautores algunos de estos sacerdotes y la Iglesia guatemalteca en el exilio, se lee:

”Jesús cree en el valor del pueblo como sujeto transformador de la historia

- Elige gente pobre y sin estudios para discípulos. A los pescadores Simón y Andrés les dijo: "Venid conmigo y haré de vosotros pescadores de hombres" (Mc 1,17)

- Se relaciona con los marginados: pecadores públicos,
prostitutas, niños, mujeres, leprosos, etc. "¿Cómo es que come y bebe con pecadores?", decían los fariseos. "Al oír esto, Jesús contestó: No necesitan de médico los sanos, sino los enfermos; no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores" (Mc 2,16-18).

- Defiende a los pobres frente a la explotación de las autoridades civiles o religiosas. Al ver cómo los sacerdotes negociaban con la fe del pueblo en el templo, derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas arrojando fuera a latigazos a los comerciantes. "Mi casa, les dijo, es casa de oración. Pero vosotros la habéis convertido en cueva de "ladrones " (Mc 11,15-18).

- No busca encumbrarse políticamente: cuando el pueblo le quiere hacer rey, no acepta (Jn 6,14-15).

Las citas seleccionadas son, a primera vista y desde el punto de vista de una sana teología, de las menos absurdas. Contienen, sin embargo, serias desviaciones.

Descuido otras afirmaciones más aberrantes del libro como, por ejemplo, que la entrada de Jesús en Jerusalén el Domingo de Ramos sólo fue una insurrección popular; que es justamente lo que Jesucristo siempre evitó.

- Se saca la Escritura de su contexto y se lee con las claves de una sociedad de comienzos del siglo XX. Los vocablos: "sujeto", "historia", "marginados", "explotación", etc. no los utilizó nunca Jesucristo. Otros términos: "pueblo", "estudios", "gente pobre". nunca son usados por Jesús en el sentido de la dialéctica marxista de la lucha de clases.

- No se ve claro que los textos elegidos sirvan para apoyar la tesis de estos autores: que Jesucristo cree en el hombre como sujeto transformador de la historia; y mucho menos que esta transformación sea sólo política. Estas ideas no se deducen lógicamente de la Escritura. Además, si es verdad que Jesucristo se relacionaba con pobres, no es menos cierto que también se relacionaba con poderosos como Zaqueo, José de Arimatea, la esposa del intendente de Herodes, Nicodemo, Lázaro, el centurión de Cafarnaum, etc.

- La interpretación del episodio del templo va contra toda la tradición exegética cristiana. Jesucristo desalojando a los comerciantes del templo, quiso purificar el culto a Dios evitando un comercio que manchaba el lugar sagrado dedicado a Dios. El mismo San Juan, hablando del mismo episodio, cita la frase "el celo de tu casa me consume" (Juan 2, 17). No es pues el celo por la explotación del pueblo lo que le mueve a actuar así.


Además de interpretar mal las Escrituras, los sacerdotes rebeldes no son coherentes.

En "Cristianos, ¿por qué temer a la revolución?" dicen que Jesucristo siempre evitó los cargos políticos (con cita de Juan 6, 14-15), sin embargo, los sacerdotes rebeldes no tienen ningún escrúpulo en acceder a los puestos de gobierno de los regímenes marxistas.

En Nicaragua, por ejemplo, los padres Álvaro Argüello y Fernando Cardenal ocuparon ministerios o secretarías importantes. El mismo Santo Padre les pidió que renunciaran a esos cargos y siguiesen el ejemplo de Jesucristo, pero ellos los conservaron mientras pudieron permanecer en la "nomenklatura" de la Nicaragua comunista del terror y la represión. Habitaban casas lujosas en Las Colinas y ocupaban las residencias de descanso requisadas a los Somoza que ellos llamaban eufemísticamente "casas protocolarias".


Pero para justificar este proyecto de vida, los sacerdotes rebeldes no sólo tergiversan la Sagrada Escritura, sino también la historia de la Iglesia. Dicen que los primeros cristianos eran subversivos, cuando la historia sólo nos ofrece el testimonio de unos primeros cristianos perseguidos por el imperio hasta el martirio (que es más que una supuesta explotación), que sobrellevaban la situación con fe, esperanza y amor a Dios, y que perdonaban a sus enemigos. No se conoce ningún caso de un cristiano de los primeros siglos que se haya levantado en armas contra los agresores romanos.

Unas veces se apoyan en las exageraciones de Fray Bartolomé de las Casas; otras se comparan con los cristeros. En este caso la manipulación es clamorosa porque los cristeros obedecieron prontamente al Papa cuando les pidió que dejaran las armas, mientras que los sacerdotes rebeldes, por sistema, se niegan a obedecerle y tergiversan las enseñanzas del Vicario de Jesucristo.

También dicen que la Virgen de Guadalupe estaba sólo del lado de los marginados y explotados. Sin embargo, la Virgen del Tepeyac siempre habla de salvación para todos sus hijos, no distingue clases ni estratos sociales, no le ofrece a Juan Diego armas para combatir a los españoles, sino el amor y la unión entre dos razas que hasta entonces tenían muy poco en común. El camino de Jesucristo y el Evangelio no es el enfrentamiento entre hermanos. Dios es Padre de todos.

Las soluciones para los problemas sociales que de hecho existen, deben buscarse de otro modo.

Los sacerdotes disidentes también dicen en un vídeo del Centro de Comunicación Javier, Ciudad de México, que la Compañía de Jesús promovió en tempos de la conquista la devoción a la Virgen de Guadalupe "para despertar la conciencia indígena".

Esto es absolutamente falso. Es lo que los sacerdotes rebeldes quieren hacer. Los jesuitas, como los demás misioneros, difundieron la devoción a la Virgen de Guadalupe como parte de la evangelización y de la catequesis católica.