La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: . | Fuente: Catholic.net La misa de una Primera Comunión
La misa de una primera comunión, está dedicada especial y exclusivamente para el niño que recibirá a Jesucristo por primera vez
La misa de una Primera Comunión
La misa de una primera comunión Significado de cada una
de las partes para el niño
La primera comunión se celebra
en una misa solemne, que se diferencía de una misa
común en que ésta estará dedicada especial y exclusivamente para
el niño que recibirá a Jesucristo por primera vez.
La liturgia
de la Palabra
Entrada El sacerdote sale al atrio de la iglesia
y ahí pronuncia unas palabras de bienvenida para el
niño y los dos entran al templo en procesión con
los acólitos, que ese día pueden ser los hermanos, primos
o amigos del festejado. Esta entrada es símbolo de la
acogida que todo el Pueblo de Dios, representado por los
amigos y parientes, le da al niño como miembro de
la Iglesia que a partir de este día participará más
estrechamente en la vida, crecimiento y fortalecimiento del Cuerpo Místico
de Cristo. Al frente de la asamblea estarán los papás y
los padrinos del niño que permanecerán a su lado durante
toda la ceremonia, ya que ellos fueron los que lo
introdujeron a la vida cristiana en el Bautismo, hicieron las
promesas bautismales en su nombre y se comprometieron a educarlo
en la fe y ayudarlo siempre en su camino hacia
la santidad. La Primera Comunión de su hijo y ahijado
es un paso que dan en el cumplimiento de ese
compromiso.
Las lecturas. En la misa de una Primera Comunión, las
lecturas, el salmo y el Evangelio pueden ser seleccionados con
anterioridad por el niño y sus padres. Generalmente se eligen
pasajes que hacen alusión a la Eucaristía: el maná en
el desierto, las primeras reuniones eucarísticas de los apóstoles, la
alegoría de la vid, o aquellos en los que Jesús
habla específicamente de la Eucaristía. Sin embargo, existe la posibilidad
de que se seleccione cualquier otro pasaje de acuerdo a
las realidades por las que esté pasando el niño o
su familia en ese momento.
El niño debe escuchar las lecturas
con atención, estando consciente de que es el mismo Dios
quien le está hablando de una manera personal y con
un mensaje específico para él.
En esta ocasión, el niño puede
seleccionar a las personas que él desee para que lean
las lecturas y el salmo. Generalmente son los padrinos, los
abuelos o algún amigo muy especial.
La Homilía En la misa de
una Primera Comunión, la homilía está totalmente dirigida al niño
y a su familia. El sacerdote explica el contenido de
las lecturas y el significado del sacramento que el niño
está a punto de recibir, pero lo hará en un
lenguaje accesible para el niño, dirigiéndose a él por su
nombre y hablándole de sus realidades como hijo, hermano, amigo
y estudiante. El niño debe escucharla con atención. Es Dios el
que le habla a través del sacerdote y sus palabras
pueden dejar un sello imborrable en el alma del niño.
Ésta será posiblemente la única homilía que escuchará dirigida especialmente
a él durante toda su infancia y su juventud.
Renovación de
las promesas bautismales Al terminar la Homilía, el niño se pondrá
de pie junto con sus padres y padrinos y se
llevará a cabo la renovación de las promesas del Bautismo.
En este momento se enciende la vela con el cirio
Pascual. Es un momento muy importante, pues el niño hará conscientemente
las promesas que el día del Bautismo sus padrinos hicieron
en su nombre. En ese momento el niño pronuncia verbalmente
su renuncia a Satanás, a sus seducciones y a sus
obras y se entrega para siempre a Jesucristo.
La oración de
los fieles En este momento la asamblea se pone de pie
para pedir juntos y en voz alta a Dios por
la fidelidad y santidad del niño que hará su Primera
Comunión. También se puede pedir por cosas que le interesan
a toda la Iglesia: el Papa, los enfermos y los
pobres, pero se puede aprovechar este momento para pedir por
las necesidades específicas de la familia del festejado: la salud
de los abuelos, el descanso eterno de los difuntos en
la familia, la unión y fidelidad de sus padres, la
armonía en la convivencia de los hermanos, o cualquier virtud
necesaria en la familia o en algún miembro en particular. Estas
peticiones particulares deberán ser redactadas con anterioridad por el niño
y sus padres. El niño puede elegir a las personas
que él desee para que hagan estas peticiones al frente
de la asamblea. Es un momento privilegiado que se debe
aprovechar, pues en él, todos los presentes se unirán en
oración por las intenciones particulares de la familia.
El Credo Todos los
asistentes pronuncian de pie y en voz alta la oración
del Credo en la cual se encuentran resumidas en doce
artículos todas las verdades de la fe católica. El niño
que hace la Primera comunión confirma su fe delante de
todos los presentes. Al decir la palabra «Creo», declara que
se olvida de todos los prejuicios humanos para dejarse caer
con confianza en las manos de Dios Padre Todopoderoso; declara
que está seguro de que Jesucristo es el Salvador de
los hombres y que siguiendo sus enseñanzas encontrará la felicidad;
declara que confía en las luces que le dará el
Espíritu Santo; declara a la Iglesia como camino de salvación
y su fe en la vida eterna que le dará
un sentido trascendente a todas sus acciones.
La liturgia Eucarística.
El ofertorio En
esta parte de la Misa, el niño que hará la
primera Comunión lleva las ofrendas, el pan y el vino
al altar, ayudado por algunos amigos que él hay escogido
y el sacerdote se las presenta a Dios ofreciéndoselas para
que se conviertan en el Cuerpo y Sangre de Cristo.
En este momento el niño que hace su Primera Comunión
ofrece a Dios su vida, sus propósitos e intenciones, su
amor, sus cualidades y defectos, para que Él las santifique
y sirvan para el bien de la Iglesia.
La consagración Es
el momento más solemne de la misa en el que
se lleva a cabo la transformación real del pan y
el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo. Dios se
hace presente y manifiesta su gran amor aceptando nuevamente el
sacrificio de su Hijo para que el niño que hace
su Primera comunión llegue a estar estrechamente unido a Él. Debemos
contemplar este misterio de amor maravilloso con el mayor respeto
y devoción y aprovechar ese momento para adorar a Dios
en la Eucaristía y agradecerle su gran amor por los
hombres.
La comunión Es el momento culminante de la ceremonia, en el
que por fin el niño recibirá a Jesucristo bajo las
especies de pan y vino. El sacerdote se acerca al
niño y pronuncia las palabras «El Cuerpo y la Sangre
de Cristo» a lo que el niño responde «Amén», demostrando
su fe en el sacramento y recibe en su lengua
la hostia consagrada mojada en el vino. En ese momento
además de recibir a Jesús, el niño se une con
alegría y amor a toda la Iglesia, a todos los
cristianos, recibiendo el alimento que le dará la vida eterna.
Después
de la comunión se guarda el silencio sagrado, en el
cual el niño entra en una conversación íntima con Jesucristo,
agradeciéndole todo lo que ha recibido: la vida, la fe,
su familia, el precioso don de la Eucaristía; pidiéndole perdón
por todas las ocasiones en que no se comportó como
digno hijo de Dios y cayó en el pecado y
pidiéndole las gracias necesarias para ser mejor cristiano cada día.
Esta oración siempre debe terminar con un propósito concreto de
mejora de vida.
La bendición final La ceremonia finaliza con
la Bendición, que con ocasión de la Primera comunión se
realiza de una manera más solemne que de costumbre. En
ella el sacerdote pedirá a Dios que bendiga especialmente al
niño y a su familia para que les conceda las
gracias necesarias para vivir plenamente su fidelidad como hijos de
Dios y miembros de la Iglesia.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Esta muy bien explicado el desarrollo de la celebración, pero falta la HOMILIA,... es como un comentario. Gracias 26500465
Publicado por: daniel rodolfo heredia
Fecha: 2009-11-04 20:08:14
mis hijos el seis de diciembre de este año reciben
por primera vez jesus sacramentado y entregara a
Dios su vida y sus almas ellos son josé gabriel
Heredia y dora maría paula Heredia sus padres son
Daniel Rodolfo Heredia y Isolina del Carmen Lobo su
Abuelo es Benito Delfor Lobo