El Presidente Calderón declaró en sus palabras: “Para muchos mexicanos, la mayoría de los mexicanos, Nuestra Señora de Guadalupe es un signo de identidad y de unidad”. Y añadió: “Somos Guadalupanos”
quienes, por motivos familiares o profesionales, han abandonado su patria pero nunca olvidan lo que se lleva muy adentro del corazón: su religión católica, su cultura, su amor por México
La Virgen Madre, que junto con su Hijo bendito experimentó el dolor propio de la emigración y del exilio, nos ayude a comprender la experiencia y muchas veces el drama de todos aquellos que se ven obligados a vivir lejos de su propia patria