Conste que no digo que sea herético hacer todas esas cosas que dice Ocelotl que hace. Aquí nadie es tan burdo de mentes que tache una conducta de herética; porque en todo caso una conducta puede ser inmoral (y no lo es, per se, nada que tenga que ver con dar de comer al hambriento, enseñar al que no sabe, etc.); tan sólo una sentencia doctrinal puede ser herética.
Tal como afirmar que el Evangelio sea eso que dice Ocelotl que es, y que es precisamente lo que el Magisterio advierte que no es, ya desde la Libertatis Nuntius. Y lo que se critica es esa afirmación de hacer pasar por esencia del Evangelio un aspecto de la opción eclesial que es la opción por los pobres, no tanto una adhesión más o menos explícita a un trasfondo filosófico marxista, como a cualquier otra forma de materialismo filosófico.
Porque de una utilización y exageración tal de un aspecto de la opción eclesial, se hace pasar por "Evangelio" puro a unas cosas sobre otras. Así tenemos las lindezas de Ocelotl autoproclamándose como verdadero católico que hace algo por el "Evangelio", como si lo que hacemos los demás fuera un mero picnic al aire libre, o pajas mentales, básicamente.
Y en el fondo, es la pervivencia soterrada de los fundamentos materialistas del opcionismo por el pobretismo que tanto han intentado encauzar y matizar y erradicar finalmente los Sumos Pontífices. Una pervivencia soterrada de cierto concepto de división, lucha de clases, donde ante un concepto engañoso y errático del Evangelio, se pasa por minusvalorar, en una visión meramente horizontal, la labor puramente Evangélica, creando una diferenciación entre "los que hacemos algo" y los que se quedan en sus palacetes dorados: que no es otra cosa que la remanencia de esto que ha sido un gran intento Satánico de desacreditar a los pastores ante sus fieles, cosa que como sea, ya está prácticamente en el orden del día de una sociedad como la nuestra europea, donde una declaración de obispo sirve para poco más que para rellenar un huequito en las páginas polémicas del amarillismo periodístico, y para.
Pero claro, como aquí todos queremos ser administradores de la paz y no nos enteramos de nada...
+Pax tecum.



