La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: cardenal Tarcisio Bertone | Fuente: zenit.org Palabras del cardenal Bertone al evento festivo del Encuentro Mundial de las Familias
Publicamos las palabras que pronunció el legado pontificio, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, durante el acto festivo y testimonial del Encuentro Mundial de la Familia que se celebró en la tarde noche del sábado, 17 de enero, en la Ciuda
Palabras del cardenal Bertone al evento festivo del Encuentro Mundial de las Familias
Queridos hermanos y hermanas; amigos todos:
"Bendito sea Dios, Padre de
nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona
de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales"
(Ef 1, 3).
Al ver tantas familias reunidas en el nombre
de Cristo, contemplando el ardor de sus corazones y la
pujanza de su fe, no se puede dejar de elevar
a Dios Padre una sentida acción de gracias por el
don incomparable de la familia. Gracias a todos por haber
venido, por estar aquí unidos estrechamente por los lazos de
la fe y el amor para formar la gran familia
de los hijos de Dios. Gracias a las familias que
han viajado desde tantos lugares, algunas de ellas con sacrificios
y dificultades, a los voluntarios y familias de México que
han abierto sus hogares para acoger a los que vienen
de fuera a este bellísimo país. La procedencia es distinta,
pero la fe y el amor a Cristo las une
a todas en un mismo sentir y en un mismo
deseo de trabajar por el bien común de todos los
hogares. Que Dios llene de gozo y paz sus vidas
y sus proyectos.
Saludo muy cordialmente al señor cardenal Ennio Antonelli,
presidente del Consejo pontificio para la familia, al señor cardenal
Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, a todos los
señores cardenales, arzobispos y obispos aquí presentes, de modo particular
al presidente y a los miembros de la Conferencia del
Episcopado mexicano, a las autoridades que nos acompañan, a los
sacerdotes, religiosos y religiosas, y a todos ustedes, queridos hermanos
y hermanas en el Señor.
Con gran alegría y esperanza nos
hemos reunido esta tarde para celebrar juntos el don y
el misterio de la familia, y escuchar diversos testimonios que
animen nuestra vida cristiana. Su Santidad Benedicto XVI convocó este
sexto Encuentro mundial para proclamar que la familia está llamada
a educar a las nuevas generaciones en los valores humanos
y cristianos que orienten su vida según el modelo de
Cristo y forjen en ellas una personalidad rica y armónica
(Cf. Carta al cardenal Alfonso López Trujillo en vista del
VI Encuentro mundial de las familias http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/letters/2007/documents/hf_ben-xvi_let_20071001_family-mexico_sp.html ,
1 de octubre de 2007). El Papa tiene muy presente
a las familias de todo el mundo y reza por
ellas. Confía a Dios el amor fiel de los esposos,
su testimonio ante los hijos, el afecto y respeto de
los niños y jóvenes hacia sus padres y mayores. Y
nosotros, desde aquí, manifestamos nuestra devoción al Santo Padre.
Ahora nos
disponemos a rezar juntos el santo rosario, una oración particularmente
vinculada a la familia. Meditaremos los misterios gozosos, que reflejan
elocuentemente los valores domésticos. La Anunciación nos mueve a contemplar
en la Virgen María, desposada con José, una sensibilidad que
nunca se cierra a la vida, sino que se abre
a ella con pulcritud y limpieza de corazón. La Visitación
nos muestra la gran caridad de Nuestra Señora, que se
pone en camino presurosa para asistir a su prima Isabel.
En el encuentro conmovedor de las dos mujeres, brilla el
júbilo de la vida compartida, del amor de Dios, que
se refleja en el salto de alegría ante la discreta
presencia del Redentor reconocida por la criatura en el seno
de Isabel. El Nacimiento de nuestro Señor Jesucristo nos permite
fijar la mirada en el Verbo hecho carne en el
seno de María, y ahí deleitarnos con la atención y
vigilancia delicada de san José y la amorosa consagración de
la Virgen al cuidado del Niño Dios. La Presentación de
Jesús en el Templo de Jerusalén nos muestra a la
Sagrada Familia plenamente integrada en las tradiciones religiosas de su
pueblo donde se viven y transmiten tantos valores. Por último,
la consideración del Niño perdido y hallado en el Templo
nos muestra a la Familia de Nazaret celebrando la Pascua
en Jerusalén; desde ahí nos asomamos a contemplar el crecimiento
humano de Jesús en su familia, y se nos permite
admirar la sorprendente familiaridad de Jesús con la casa del
Padre, abriéndonos al misterio más profundo del que era portador:
el de la comunión trinitaria, fuente de todo amor familiar.
En
esta "casita del Tepeyac", querida por Nuestra Señora de Guadalupe
"para mostrar en ella todo su amor", elevamos nuestra oración
para que Dios siga velando por las familias del mundo,
de modo que sean en todo momento "escuela de la
fe, palestra de valores humanos y cívicos, hogar en el
que la vida humana nace y se acoge generosa y
responsablemente" (Benedicto XVI, Discurso en la Sesión inaugural de los
trabajos de la V Conferencia general del Episcopado latinoamericano y
del Caribe ttp://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2007/may/documents/hf_ben-xvi_spe_20070513_conference-aparecida_sp.html, Aparecida, 13 de mayo
de 2007, n. 5). Queremos volver a poner todos los
hogares cristianos bajo la fiel custodia de san José, su
castísimo esposo. Dirijamos todos nuestra mirada al Hogar de Nazaret,
allí encontraremos una escuela en la que podremos aprender a
renovar nuestra vida cristiana y familiar. Que Nuestra Señora de
Guadalupe esté siempre a nuestro lado y guíe nuestros pasos
por el camino que nos ha indicado su Hijo Jesucristo,
nuestro Salvador.
Muchas gracias.
Para recibir las noticias de Zenit por
correo electrónico puede suscribirse aquí
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR