Autor: Marisol Andrades Rodríguez | Fuente: Catholic.net Retos educativos más importantes en el nuevo escenario de las nuevas tecnologías
Los niños necesitan ser educados antes que instruidos y de esto deben responsabilizarse los padres, ayudados por la escuela
Retos educativos más importantes en el nuevo escenario de las nuevas tecnologías
En cada momento de la historia el ser humano se
enfrenta a situaciones nuevas y a veces le resulta difícil
enfrentarse adecuadamente a ellas. En nuestra época, como comenta Burbules,
et al. (2001), “los cambios introducidos por las nuevas tecnologías,
van acompañados de una multitud de cambios en los procesos
sociales y en las pautas de actitud; y tal vez
sean estos últimos, no las tecnologías mismas, los que ejercen
mayor impacto global en el mundo social”.
Desde la perspectiva de
los educadores es importante conocer los cambios que se están
produciendo y las necesidades que se plantean a nivel educativo.
La familia se perfila como un ámbito educativo de especial
importancia en el uso y acceso a los diferentes medios
de comunicación. En el seno de la comunidad familiar se
satisfacen diversas necesidades dedicando tiempo y atención a la amplia
oferta de contenidos televisivos, navegando por Internet, dedicando tiempo de
ocio a los videojuegos, etc.
El hogar se configura como
un espacio donde se accede a los medios y también
se desarrollan, por interacción con padres y hermanos, pautas y
criterios sobre su uso (García et al., 2007).
En este escenario
los tres retos educativos más importantes pueden ser:
1. El
primer reto es la formación de los padres respecto a
las tecnologías de la información y de comunicaciones (TIC´s).
Este reto
implica instruir técnicamente y educar en sentido completo a los
padres que lo necesiten para capacitarles como mediadores educativos. Es
importante admitir la fuerza transformadora de las TIC´s y conocer
los aspectos positivos y negativos que tienen, utilizarlas cerca de
sus hijos y/o con ellos y ser ejemplo en la
utilización.
Los padres necesitan controlar las actividades de los hijos
para conocerlas y corregirlas si fuera necesario. Ayudarles en una
ambiente de cariñosa exigencia, dialogando con ellos y compartiendo sus
experiencias. Esta vigilancia según la edad y necesidades puede ser
explícita o sutil y distante.
Dado la cantidad de contenidos
nocivos e ilegales que circulan por internet es aconsejable que
sean los propios padres los que tomen alguna medida para
controlar el uso que hacen de internet los menores del
hogar, instalando algún software de control en el ordenador personal
que sea seleccionado según las necesidades.
Es importante no dar
importancia sólo al tiempo que pasan con las TIC´s, sino
también a los contenidos y relaciones que entablan y saber
distinguir el uso inteligente y adecuado del abuso y en
este caso ir a la raíz para ver cuál es
la causa y el fin.
La cercanía, la confianza y la
autoridad que tengan los padres con sus hijos facilitarán esta
tarea. No podemos olvidar que el verdadero filtro es la
educación.
2. Fomentar la educación de la libertad y la
responsabilidad desde edades tempranas. La idea de educar protegiendo -que
en gran parte ha caracterizado culturalmente una época, pero
que además ha sido posible desde el punto de visto
tecnológico porque los medios eran más simples- no es posible
y ni siquiera aconsejable en el momento actual.
El reto
desde el punto de visto educativo es conseguir que los
niños sean capaces de elegir libremente lo que les conviene,
en la medida que su edad lo permita. Es un
reto desde todos los puntos de vista (psicológico, pedagógico y
tecnológico) y un reto que merece la pena trabajar. Hay
que educar a los niños dándoles criterio, referencias, para que
poco a poco vayan aprendiendo a dirigir su vida, a
tomar las decisiones acertadas y a sopesar las consecuencias de
sus acciones.
La prohibición o la restricción produce un resultado ficticio
y nada permanente. Sólo en libertad se puede formar a
verdaderas personas.
3. El desarrollo de habilidades intelectuales
y la formación en valores éticos y morales. Este aspecto requiere
que la educación de los padres y en mayor medida
la formación académica que reciban en la escuela, le den
una mayor importancia al desarrollo de las habilidades intelectuales. Lograr
un enfoque educativo que potencie el interiorizar los conocimientos, la
capacidad de análisis y de reflexión, la capacidad de razonar,
ha de ser un objetivo en los programas educativos. Forma
parte de este reto también la preparación adecuada de quienes
imparten esa educación para lograr hacerlo.
En el terreno de
los valores éticos y morales, la fuerza que tienen las
TIC´s plantea el reto de la adecuada selección de los
contenidos. Además de la capacidad intelectual para hacerlo, es imprescindible
el formar el criterio de los hijos y el buen
ejemplo familiar. Estos medios tecnológicos tienen importantes repercusiones en la
vida porque repercuten positiva o negativamente en nuestra manera de
ser y de actuar.
Los niños necesitan ser educados antes que
instruidos y de esto deben responsabilizarse los padres, ayudados por
la escuela.
Bibliografía Burbules et al. (2001). Educación: riesgos y promesas de
las nuevas tecnologías de la información. Ed. Granica. García, F. y
Bringé, X. Educar hijos interactivos. Ed. Rialp. 2007.
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