Autor: www.mercaba.org | Fuente: www.mercaba.org ¿Porqué mis hijos no me obedecen?
La obediencia de los hijos es el reflejo de la unidad conyugal
¿Porqué mis hijos no me obedecen?
Una tarde de otoño ya avanzado el hijo está
por salir y la madre le dice: "Va a refrescar.
Cuidado de no resfriarte. ponte un abrigo". El padre -delante
del niño- interviene diciendo: "¡Déjalo que vaya como está! no
hace tanto frío. Vas a hacer un débil de este
chico". "¡Claro! -contesta la madre levantando la voz- como no
eres tu quien lo cuida cuando se enferma". La escena
continúa cada vez más violenta.
El niño observa y escucha. El
padre amonesta severamente a su hijo. La madre -delante del
niño- recrimina al padre diciéndole: "Eres muy exigente con el
niño ¿no recuerdas lo que hacías a su edad?". El
padre -casi gritando- le contesta "¡No te metas! yo sé
lo que hago. ¿Qué se cree este niño? ¿Que va
a hacer lo que quiera?". La madre no se queda
atrás. El padre tampoco. El niño observa y escucha.
Un día
domingo el padre y el hijo están por salir de
paseo. La madre recomienda al primero que cuide que el
niño coma. Van a un parque de diversiones y el
padre accede a que el niño coma panchos con mostaza
(Hot Dogs), etc., pero le advierte: "No se lo digas
a mamá. Dile que comiste yogur. Si lo llega a
saber nos come crudos". El niño observa y escucha.
"Ud. se
queda en cama en penitencia hasta que yo regrese", le
dice el padre a su hijo en castigo por alguna
travesura. Luego se va al trabajo. Media hora después la
madre se acerca a la cama del niño melosamente y
le dice: "¡Pobrecito! Bueno -agrega con un gesto en el
que trata de ser severa pero que no engaña al
niño- Es la última vez que desobedeces a papá ¿De
acuerdo?. Por hoy te vas a levantar pero antes que
llegue te acuestas de nuevo". El niño observa y escucha.
Harta de los desastres que el niño ha provocado, la
madre le dice con tono amenazante: "¡Vas a ver cuando
venga papá! Le voy a contar todo lo que hiciste.
¡Verás la paliza que te dará!". El padre regresa y
su mujer cumple lo prometido. "Este niño estuvo insoportable. Hizo
esto y estotro". El padre reacciona malhumorado: "¡Y acaso soy
yo un ogro! ¡Por qué no lo has castigado tu
misma!. Uno viene de su trabajo esperando encontrar tranquilidad y
se encuentra con esto". La madre excitada replica: "¡Y todavía
te quejas! Se ve que no tienes que soportarlo todo
el día. Y además ¿Qué te crees que hago yo
en casa? ¡Trabajo más que tu!". Las palabras van y
vienen. Por último, el padre fuera de sí grita al
niño y le da una paliza. El niño observa, escucha
y llora.
Los padres socavan su autoridad
Las escenas que acabamos de
leer ponen en evidencia un error que muchos padres cometen
en la educación de sus hijos: socavan su autoridad al
poner de manifiesto su falta de unión y entendimiento. Esos
padres están derribando los pilares de la obediencia filial sin
pensar en que mañana se les caerá en techo encima.
Los padres que mutuamente han hecho añicos su autoridad no
pueden pretender que sus hijos les obedezcan.
Hay que ponerse de
acuerdo
El ejemplo de unidad conyugal facilita la obediencia de los
hijos, en cambio, inclinan a la desobediencia los padres que
con sus discusiones dan un ejemplo de discordia. En la
mente del niño la familia es una unidad y los
padres son una soca cosa -como idealmente debe ser-, actitudes
opuestas sobre un problema lo desorientan. No puede haber disensiones
entre los padres, y si las hay el niño tiene
que ignorarlas. En ningún caso deben discutir en frente de
los niños y mucho menos sobre problemas que atañen a
su educación. La educación de los hijos debe ser encarada
entes del matrimonio. Aquellos padres que no lo hicieron oportunamente
deben hacerlo en la brevedad posible.
Si uno pierde la cabeza,
que no la pierda el otro
Si uno de los cónyuges
considera equivocada una medida tomada por el otro, no lo
contradiga delante del niño, Si cree absolutamente necesario intervenir en
ese momento que lo haga con serenidad y prudencia, y
solamente para mitigar las consecuencias de lo que él considera
un error. Las críticas, el cambio de ideas y por
último concordar, armonizar y concertar una actitud educacional, vendrá después.
Nada hay mas perjudicial para los que ejercen la autoridad
que discutir frente a los niños. Si uno pierde la
cabeza, que el otro la conserve. Así no dará a
sus hijos el triste espectáculo de una discusión violenta ente
los seres que más ama. Las consecuencias de un error
educacional, salvo excepciones, nunca serán tan graves como la de
una disputa conyugal delante de los hijos.
No hay que desautorizar
al otro cónyuge
En ningún caso los esposos deben desautorizarse
modificando una orden dada por el otro, otorgando un pedido
negado o levantando una penitencia impuesta. Además de perder autoridad
crean mutuos resentimientos -gérmenes de futuras discusiones- e incitan a
niño a adoptar una actitud "astuta" frente a sus padres
y a oscilar como un péndulo hacia uno y hacia
el otro como mejor lo convenga a sus deseos. Igualmente,
los padres no deben recurrir a la amenaza de contárselo
al otro, en una confesión de impotencia que les quita
autoridad moral.
La unidad conyugal solo puede ser producto del amor
La obediencia de los hijos es el reflejo de la
unidad conyugal, y ésta es producto del amor que reine
entre los padres, de ese amor que fundamentalmente es comprensión,
sinceridad, confianza, tolerancia, sacrificio, y búsqueda de una auténtica felicidad
de los seres que ama. Cuando en el hogar se
vive ese amor, difícilmente llegan a ser un problema los
hijos adolescentes. La unión y la buena voluntad de los
padres permiten al adolescente superar las dificultades que normalmente se
le presentan. Cuando un joven viven en un ambiente en
el que se ama y se siente amado y comprendido,
tiende a aunar su voluntad con los seres que lo
aman y a quienes ama
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Gracias por este articulo,me será muy útil; hace
poco inicié a dar manualidades en en club de
niñas,pero pienso incorporar virtudes,para lo cual
necesito la ayuda de los papás, y claro que esto me
servirá.Gracias ;D
Esta informacion, me ha llegado tarde y ahora
sufro cuando veo que a mi hija la mas chica su
papa la quiere corregir con gritos y ahora hasta
con golpes, despues de que ha sido el quien mas
la ha dañado desde su infancia, dejandola hacer
su santa voluntad, ojala y cada ves que haya
platicas prematrimoniales puedan hablar sobre el
tema y dar este ejemplo que acabo de leer, para
que lo tengan en cuenta y se pongan de acuerdo
antes de cometer el mismo error de nosotros.
Casi todo estos herrores los cometi con mis hijos pero pregunto ahora que hago? ya la fregue pero alguna salida habrá no? tengo un adolezcente de 16 y una niña de 7 años con ella todavia estamos tratando de manejar las cosas correctamente, porque es muy hábil, peeeero con mi hijo de 16 ya no se que hacer si grito el grita mas furte que yo, le comento se mete al baño 45 minutos asi ya se haga tarde para el colegio no le importa sigue por mas que le ruegueponte las medias mas rápido se pone de un humor y no obedece al contrario si le digo apurate por favor el lo hace maaaas leeeento y dice no puedo no me molestes. ¡Dios que hago!
yo me siento desesperada tengo un hijo el mayor de 6 años que no puedo salir con el a ningun lado por que siempre pelea o molesta a alguien y ya muchas mamas me reclaman no se que hacer neceisto ayuda¡¡¡ es muy desesperante para mi no poder llevar a mi hijo a ningun lado por que me da verguenza..
yo me siento desesperada tengo un hijo el mayor de 6 años que no puedo salir con el a ningun lado por que siempre pelea o molesta a alguien y ya muchas mamas me reclaman no se que hacer neceisto ayuda¡¡¡ es muy desesperante para mi no poder llevar a mi hijo a ningun lado por que me da verguenza..